Ir al contenido principal

La vida en la plaza

La idea de grabar un documental sobre La Plaza del Constitución de Martos surge en una reunión de la Asociación Vértigo a la que pertenezco. Dentro de la Asoc. se plantea para “Airearte” (evento que gira entorno al arte, en todas sus disciplinas, y que se realiza al aire libre), la posibilidad de realizarlo en la Plaza, y que todo gire entorno a ella. Son muchas las ideas que se proponen y el evento poco a poco va tomando forma. Ahí es donde entro yo, o mi idea de rodar un documental que poder emitir durante el día en la Sala Cultural San Juan de Dios. Casi un performance que la gente visite de vez en cuando mientras se realizan las actividades en la plaza.

Así que esa será mi tarea en el Airearte de ese año. Ilusionado y sin saber muy bien por donde empezar, implico a mi amiga Trini Pestaña para que me acompañe en este viaje. Ella, como ya esperaba, se muestra entusiasmada con el proyecto, y empieza a abrir un camino que a mí me hubiera resultado complicado: concierta entrevistas, implica a más gente en el proyecto, y poco a poco, comienza a abrirme la plaza; rincones que desconozco, gente que nos recibe con los brazos abiertos en sus casas, la vida que se abre camino cuando se vive con el corazón y la mente abierta.

Grabamos varias entrevistas, y los meses van pasando. Ya hay mucho material con el que ponerme a montar, y aunque todavía no está claro qué es lo que estamos contando (la realidad que también se crea a golpe de montaje) lo que va saliendo me gusta, me parece más curioso incluso de lo que a priori podía haber esperado, y me crea una inusitada ilusión por ver hacia donde camina el documental.  

Sin embargo, todo se detiene de repente. El evento para el que estaba destinado el documental, Airearte, no saldrá adelante. Yo me relajo también con las grabaciones a la espera de ver si sólo se ha pospuesto el evento, o se retomará en un tiempo. Finalmente parece que no tendrá lugar, y tanto Trini como yo no sabemos muy bien qué hacer: si seguir adelante, o dar por terminado el proceso del cortometraje. Quedarnos con lo vivido y meter las grabaciones en un cajón. Pienso en la metáfora de un matrimonio que acaba de divorciarse y no sabe muy bien qué hacer con el hijo que va a nacer…

Dejamos pasar un poco el tiempo y yo empiezo a montar el documental para ver si se puede sacar algo con lo que ya tenemos. A medida que se va montando le veo más posibilidades, y me gusta también lo que se cuenta. Me animo y vuelvo a hablar con Trini para seguir. Ya no habrá muchas más entrevistas, pero habría que seguir grabando la cotidianidad de la plaza. De este segundo proceso salen la tercera y la cuarta parte del cortometraje (está dividido en cuatro partes)

Y poco a poco termina el proceso de montaje y ya tenemos una primera versión. Ahora llega la segunda parte del proceso: ¿dónde y cómo estrenarlo?

Me hago muchas preguntas sobre el porqué del estreno. Pienso en el arte por el arte, ya que el documental no va a tener ninguna rentabilidad, y su público además se limita a Martos. Y sin embargo parece que tenemos que buscar una razón para realizar un trabajo, y justificar su emisión. Un mal de la sociedad actual, pienso, dinero por dinero. Sin embargo seguimos empeñados en su estreno, que aunque será pequeño, el día 25 en la Sala Cultural San Juan de Dios, seguro que será enriquecedor para nosotros.

Y aquí comienza y aquí también acaba para mí La vida en la Plaza. En ese extraño momento en que tu trabajo ya está hecho y lo único que tienes que esperar es la opinión del público, e invitarlos a reflexionar sobre lo que se cuenta, sobre el futuro de la plaza, sobre la vida en ella.

A los que vayan el sábado nos encantará hablar sobre el Documental, y sobre la Plaza. Sobre su pasado y sobre su futuro. Sobre su vida. Estamos deseando veros allí.

Larga vida a la Plaza.



Amador Aranda.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …