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De vuelta a la caverna

Intento hablar desde hace unas semanas de Happy Valley, serie Inglesa que me ha gustado mucho, y que claro está, quiero recomendar desde aquí con una entrada. El problema, o el problema que me pongo yo, es que no encuentro el punto de unión para, como siempre hago en este blog, hacer un reflexión más allá de la ficción. Así que, lo único que se me ocurre, que no es poco, es hablar de la serie, contar algo de su argumento, y decir que es estupenda…o puede que cuente más a medida que vaya escribiendo.

Happy Valley transcurre en un pueblo Inglés donde una Policía vive con su hermana y con su nieto, al cual ha adoptado después de la muerte trágica de su hija. En otra trama, la cual se une a la primera, un hombre intenta chantajear a su jefe con la ayuda de unos exconvictos. En realidad, creo que esto es todo lo que se puede contar de la serie, porque hablar más sería desvelar una estupenda trama que, sinceramente, se disfruta mucho cuando se ve sin ningún tipo de sorpresas.

Es curioso como desde que existe internet las series del todo el mundo han empezado a llegar a nuestras manos. Un internet “ilegal” pero que defiendo como la base para el descubrimiento, como apertura y conocimiento que sin él no sería posible. Happy Valley es la menos raras de todas esas series, al fin y al cabo el cine y las series Inglesas siempre han gozado de reconocimiento en nuestro país, pero es verdad que a muchas series de calidad les es imposible abandonar sus cadenas de emisión y salir al mundo donde tendrían mucho más público.

En los últimos años han llegado series que han empezado a cambiar un poco el panorama que maneja el mastodonte americano con soltura, y a veces, también con genialidad. Bron, Borgen, Gomorra, Broadchurch, han sido series que quizá sin el visionado en internet, sin el boca a oreja de los usuarios, ninguna televisión se hubiera arriesgado a comprar y a programar a veces en franjas de prime time. El público le ha dado ya un trabajo hecho a unos programadores que la mayoría de las veces viven ajenos y acomodados en sus trabajos y que, ahora se ve con los años y con los cambios en internet, nos han tenidos encerrados en una caverna que, sinceramente, no beneficia ni a los que hacen las series en estos países, ni a los usuarios extranjeros.

Ver cine, ver historias de otros países ha sido siempre enriquecedor. Afortunadamente para el cine los festivales son capaces de encumbar y de duscubrir historias y que estas puedan tener una difusión a nivel mundial, aunque sea en los circuitos independientes. Con las series no pasa esto, y lo peor es que ya hemos visto que existe mucha calidad.

Una ficción que, me temo, con los días, con las descargas que cada vez son más difíciles, se nos va a seguir ocultando y de nuevo, se nos va a llevar a una caverna donde, desde luego, yo no quiero volver.

Espero que ahora los programadores de pago Yomvi, Filmin, Wuaki, etc, se pongan las pilas y empiecen a hacer un trabajo por el que se les paga, por el que les pagamos, o podríamos pagarles. No dejo de estar enfadado, porque al final la cultura, distingamos, la cultura que enriquece, no la que mueve a los gobiernos para que legislen a golpe de decreto, es la que sale peor parada de todo esto.


Seguiremos viendo series, y leyendo libros, y viendo películas, pese a que nos lo pongan difícil. Para eso hemos aprendido a salir andado de la caverna, y hemos abierto los ojos al mundo. Un mundo luminoso, nuevo, enriquecedor.  Imposible de olvidar.

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