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Mostrando entradas de 2013

Viaje a Bélgica. Primera parte

Con el tiempo uno se acostumbra a viajar, o más bien, a los engorrosos trabajos por los que hay que pasar para llegar a la ciudad de destino. Preparar lo que se llevará, sobrevivir al aeropuerto y a sus colas, y a sus más que insoportables controles, y perder el miedo al avión. Con el tiempo, desaparecen los miedos y las inseguridades acerca de la ciudad que se visita; miedos que tienen que ver con el idioma, y que los años te hacen entender que es un miedo secundario, pese a que no en todos lados hablan Inglés. Muchos menos Español. 
Bélgica nos espera al final del camino. Elegimos para empezar el viaje la mitad del puente de la Constitución, aunque volveremos ya acabado el puente, casi al final de la siguiente semana. Dormiremos en Gante, ciudad que no veremos hasta dos días después, ya que Brujas será nuestra primera visita. Durante los días del puente nos encontramos con muchos Españoles, que nos hacen gracia, ya que la mayoría de las veces resultan muy reconocibles. 
Y visitamos Br…

Madrid nunca será Madrid

Madrid siempre será Madrid. Pese a que en gran parte ya no sea una ciudad desconocida para mí, pese a no ser el gran monstruo que te asustaba al salir de la adolescencia, y que no te dejaba crecer con la naturalidad que esperabas; los grandes edificios, las calles interminables, largas y a la vez laberínticas, que te asustaban con perderte, con el vacío, con lo desconocido, con el futuro que se quería quedar a vivir en la ciudad, pero que el destino, el azar, la juventud, hizo que se escapara; Madrid y su mundo por conocer, al que había que acostumbrarse o rendirse. 
Madrid era incontrolable, para mí que empezaba a mirar de verdad el mundo, y quizá esa pérdida de control hacía imposible un disfrute que Madrid siempre tuvo. Esa ciudad que se hace distinta para cada habitante, y al mismo tiempo, es siempre la misma. 
Y es cuando la rendición llega, cuando ya no hay más oportunidades para luchar contra la ciudad, cuando la ciudad se rinde, cuando tú te rindes, y puedes disfrutar de ella ta…

Instrumentos de la Ficción.

Se ha acabado Breaking Bad, y yo, la verdad, es que tengo muy poco que decir sobre su excelente final. No me cabe duda que Breaking bad ha abierto un camino dentro de la Ficción, y que su personaje principal, Walter White, es un raro espécimen dentro de los protagonistas de las series. Esa mezcla de bondad y de maldad, y esos conflictos tan cimentados que lo han llevado al final que todos conocemos, hacen que no se me ocurran más que elogios para los guionistas y creadores de la serie.

Y también lanzo un deseo, y es que las generaciones futuras, y los que trabajan para el recuerdo, sigan hablando de ella mucho tiempo, y la sigan recomendando y ensalzando, aunque me temo que no pasará, ya que las series aún no tienen el status de la literatura o del cine.

Me explico.

Casi el mismo día que acaba la serie, leo una noticia en el Mundo Today, revista en tono de humor que rebosa inteligencia en sus comentarios, y que lazaba este titular: “Un joven que no sabe quién es Miguel Delibes no puede c…

Los espejos de la maldad

Haceros a la idea de que hemos tapiado puertas y ventanas Desde hace varios meses me embarco con el grupo de Teatro de Pulianas en la representación de La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, más bien en su montaje, puesto que no la representaremos hasta Octubre. (Va quedando menos)
Intento mirar el texto con paciencia, también consciente de las limitaciones, y salvando en lo posible un montaje que, lo mires por donde lo mires, nunca podrá ser del todo original.
Representar a García Lorca en Granada es la cosa más común que se puede hacer siendo un grupo de Teatro aficionado, así que, entro de lleno en una costumbre o tópico, cuando yo por lo general intento huir de ellos. (Pero a veces resulta difícil, y hay que tirar de los mismos)
La situación del momento me empuja a hacerlo: primero, porque a Lorca en Granada se le odia y se le quiere a partes iguales, tanto por profesionales, como por los espectadores, o por los Granadinos, y me parece interesante que alguien de fuera …

Low Cost 2013

La música mueve los festivales. Al menos, esa es la intención de los mismos, reunirse para que en dos o tres días, y en un recinto medianamente grande, se puedan aunar a los mejores grupos y así disfrutar de música de calidad, o de la música que se sale de los circuitos comerciales. Y claro está, los hay donde la calidad en la programación es impecable, hasta en los que la calidad deja algo que desear, seguramente consecuencia de lo que a continuación voy a enumerar. 
De un tiempo a esta parte los Festivales de música se han puesto de moda. El concepto, que sigue siendo el mismo, el de reunir a grupos, se ha masificado con la excusa de la Fiesta. Y claro está, la masificación ha vuelto variado al público; ya no hace falta que te guste la música, porque ya tienes fiesta. Al masificarse todo, y que muchos sólo vayan a la fiesta pura y dura, los controles de seguridad se han incrementado. Ya no sólo está el control de la pulsera, normal en cierto modo. Ahora te cachean, y registran y hace…

Ingeniería de la comedia.

A cuentagotas voy acabando la cuarta temporada de Arrested Development. Lo hago así porque sé que no habrá más temporadas; Netflix, canal de internet que desgraciadamente en España no se puede tener,  así lo ha decidido. Aún así, me alegro por ver una temporada más. 
No se analiza demasiado la comedia. Aunque quizá es uno de los géneros más agradecidos del público, esta se ha convertido con el paso del tiempo en un género denostado, incapaz de imponerse en los criterios de valor estético a el poderoso drama. No estoy denostando el drama, por supuesto. Pero es cierto que el drama es el niño favorito de la casa, y la comedia se tiene que currar a los padres para que éstos le presten algo más de atención. 
Quizá el problema es que la comedia que triunfa es muchas de las veces infantil. En España, por poner un ejemplo cercano, la comedia que mejor triunfa es muchas veces burda, y de brocha gorda, imagino que porque para entender la comedia inteligente también hay que hacer un esfuerzo mayor…

Irlanda en iniciales.

Uno nunca sabe qué le deparará el viaje. Por muchos planes que se hagan, por mucho que se coordine y se creen futuros, el viaje es imprevisible y siempre se guarda un as para sorprender, para hacerte pensar que la vida sí puede estar llena de sorpresas, aunque esas sorpresas vengan de sitios inesperados, y sin embargo, agradables. 
Irlanda nunca había estado entre mis viajes soñados, pero la he visitado casi una semana. Siempre que viajo, o por lo menos intento hacerlo, una parte de mí se vuelve analista de la realidad del país visitado, y más allá de ver monumentos, calles, a la misma gente, la visión final que encuentro, o que encontramos los que viajamos, es un collage la mayoría de las veces sesgado, ya que el turista tiene casi siempre que asumir el engorro de ser eso, un turista en un país extranjero preparado para ser visitado. 
Paso casi todo el tiempo en Galway. A mitad de viaje algo me sienta mal (que ni que hubiera ido a la India) y pierdo casi dos días intentando recuperarme…

Continuando con la polémica.

Es curioso comprobar como una entrada escrita hace años en mi blog se vuelve una de las más leídas. La entrada, llamada “Javier Marías vs Muñoz Molina” la usaba para hablar sobre los escritores que desde hace mucho tiempo son mis favoritos en lengua española. Y claro está que las nuevas visitas a mi blog no tenían nada que ver con el contenido de la entrada, sino por una reciente polémica en la columna de Javier Marías en el El País Semanal en la que criticaba a Muñoz Molina por no incluirlo entre las personas que habían denunciado los abusos en los tiempos de burbuja, y bonanza, y derroches en  España. 
No tenía ni idea en el momento en que leía la columna de Marías de qué estaba hablando y mucho menos en qué momento Muñoz Molina había hablado de algo así. Lo descubro ahora al leer el libro “Todo lo que era sólido” en el que me encuentro con las palabras del Ubetense, y le quito aún más la razón a Javier Marías por un desplante que, sinceramente, no venía a cuento. 
Creí, y creí mal, q…

La mala suerte.

De repente, el guardabarros de un camión, o de algún coche que no vi se abalanzó sobre mi coche y pasó, por desgracia o afortunadamente, debajo de las ruedas del mismo. No pasó nada en principio, o eso creí, sin embargo desde ese día la mala suerte ha empezado a acompañarme. Juicios, enfermedades, y golpes extraños del destino que espero que pronto acaben, pero que con los días, se convierte en un circulo vicioso sin sentido del que parece que no habrá salida. 
Pero todo acaba siempre, lo sé, por mucho que la salida se vea lejana. 
La mala suerte, y la buena siempre han existido. Y todos hemos pasado buenas rachas en la vida y malas, siendo las segundas las que más nos afectan pese a ser las primeras las que siempre pedimos. La mala suerte se alimenta de inseguridades, y de negatividad, y eso la hace ser más dura, y más compleja, y dolorosa si se quiere. 
Si creyera en alguna religión seguramente podría refugiarme en ella, o rezar al dios de turno de la misma, pero la elección vital de n…

Madrid: primer asalto.

En el horizonte de cualquiera que se dedica al teatro, al cine, al arte, siempre está Madrid. Madrid, o Londres, o París, o cualquier capital de país que sea un referente para los artistas, un sitio donde llegar para aprender, enseñar, para crecer, para vivir. 
Llegamos con nuestro Menú del día ilusionados. Cansados también porque las últimas semanas son más movidas de la cuenta, aunque también más confiados al comprobar que la obra funciona muy bien; es cierto también que la obra puede tener su público: en Sevilla funciona tan bien que nos cegamos con el éxito, momentáneamente. 
Madrid son muchos Madrid. Madrid, como todas las sociedades, lo hace la gente, y es la gente la que da vida a las ciudades, que a lo largo del mundo son diferentes. Yo que aún conozco pocas ciudades, me gusta comprobar como la energía de la gente dibuja la ciudad, o como las sociedades se van creando a través de las calles, de los edificios, o de la comida. 
Nuestra llegada a la sala no es como esperábamos. Nos …

Predicar en el Desierto: Una historia de flores y ruedas.

Os dejo aquí nuestro documental. Lo dirigimos Jose L. Molina, Antonio Hernández Centeno y yo mismo. Un trabajo muy duro ahora visto con distancia. Con presupuesto cero, y con un material para la grabación bastante "complejo" creo que al final nos quedó un documental cuanto menos curioso. Espero que os guste.

El incidente con el tranvía

Admirando la maldad.

De vez en cuando la vida te sorprende con una muy buena ficción, de esas que intentan dar una visión sobre la vida, en éste caso, una visión sobre el mundo de la política en las altas esferas. House of cards hace eso, hace muchas más cosas, o no,  a las que ahora volveré. 
En España las altas esferas políticas nos están dando tantos momentos risibles que no merece la pena ni comentarlos. Los políticos que nos gobiernan han dejado, si alguna vez lo tuvieron, el carisma que todo político debe tener para conquistar al electorado y por lo tanto, ser votados. Por no tener, ya no tienen ni buenos asesores que les digan que su imagen pública está siendo dañada, y que al menos, lo mínimo que deberían hacer es dar la cara para así reflejar una imagen de valentía, que imagino que a la ciudadanía le gustará más que el “no se hacen preguntas” o el de las ruedas de prensa a través de la televisión. 
Quizá por el mal ejemplo que ahora mismo vivimos, al encontrarme en la ficción de una serie como Hous…