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Una pequeña revelación


Como norma en literatura no suelo seguir normas. No suelo leer revistas literarias, ni foros, o blogs que recomienden libros, y tampoco tengo a muchos amigos que me asesoren (aunque alguno tengo y es de agradecer) Así que, en realidad, yo marco mis modas en lo que a libros se refiere, y en esa libertad me gusta disfrutar de la literatura desde hace ya algún tiempo, siendo el responsable de mis best sellers favoritos, y de mis autores de cabecera.

Esta técnica de lectura suele tener un gran pero, y es que, al final, cuando puedes disfrutar de una conversación literaria (las pocas se agradecen, como los amigos) se ve mermada puesto que muchos de los libros sólo los has leído tu por mucho que los hayas recomendado (siempre recomendaré a Patricia Higsmith porque es una magnífica escritora, y sabe destrozar con palabras la psicología humana,  aunque muchos crean que es sólo la que escribió los Ripley y Extraños en un tren: es una grande entre los grandes)

Así que éstos días veraniegos que invitan más que nunca a tumbarse en la oscuridad de la cama y que la mesita de noche nos ilumine nuestro libro, o a estar en la playa buscando una postura optima para que el libro y los ojos se encuentren perfectamente alineados, me encuentro con una gran sorpresa a la cual no sé cómo llego puesto que su libro, como si fuera algo mágico, estaba ya en mi Kindle cuando veo su nombre en una entrevista, y me interesa:  Jhumpa Lahiri, escritora de origen hindú, pero nacida en Londres, y más tarde emigrada a Estados Unidos.

Y empiezo a leer Tierra Desacostumbrada, un libro de relatos que me gusta y me conquista nada más empezar a leerlo. Es compleja la forma en que uno se va uniendo a un escritor, o que se decide que lo que está escrito es acorde con la manera que uno mismo tiene de ver el mundo, y por lo tanto empatiza con lo que en palabras se está contando. Porque al fin y al cabo, la literatura es sólo una forma de abrir puertas en nosotros que no sabíamos que teníamos, y en ese juego de abrir y de descubrir, nos vamos creando otro yo superpuesto con la experiencia que el escritor, o la escritora en éste caso, nos cuenta con su historia.

Jhumpa Lahiri en sus relatos, además, descubre también un mundo desconocido para mí, el de los emigrantes Hindúes en los Estados Unidos, ciudadanos que a pesar de vivir ya en otro continente, y en otra cultura, son incapaces de despegarse de sus raíces y costumbres, de las normas que aprendieron de pequeños, y sus hijos, pese a ser ya ciudadanos americanos, heredan perfectamente, como si la tradición fuera la única forma de hacerlos sobrevivir lejos de sus hogares.

La manera sencilla de contar de Jhumpa Lahiri tiene además la suerte de hacerte reflejar tu entorno, que a pesar de las diferencias, es muy parecido, haciendo comprender al que lee que los temas son muchas de las veces universales, y que las diferencias las marcamos nosotros, o aquellos que no son capaces de ver que aunque las hay, son pocas, y para nada insalvables.

Recomiendo a la autora, al menos el primer libro que leo de ella, su Tierra Desacostumbrada, y espero con ganas  volver a leerla ( a posteriori descubro que con su primer libro de relatos se llevó el Pulitzer, ahí es nada) y claro está, espero también volver a disfrutar y sorprenderme y que me haga llorar a ratos, y reír, y sobretodo sentir que la vida también está llena de bonitos momentos, estés en el sitio del mundo donde estés.

Comentarios

Inmaculada Pedrosa ha dicho que…
Una gran revelación

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