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La historia incompleta.

Uno nunca sabe de uno mismo, y menos mal, hacia donde la vida le dejará caminar, le mostrará el sendero para avanzar, para ir caminando ya sea de la mano de amigos, familia, pareja, o de la visión de algún educador, profesor, maestro que nos regale la vida.

Hoy que nos planteamos por culpa de los recortes qué es nuestra educación, y lo que va a quedar de ella cuando todo esto acabe ( el fin que siempre llega)  miro atrás para ver lo mala que fue, al menos en parte, la mía. Y me siento orgulloso también del niño y adolescente que no atendía en clase, sobretodo en la de historia, y que no tuvo que escuchar al profesor de turno que sesgada y politizada cual canal de televisión, daba su particular visión de la historia de España. 

Eso pasa por estudiar en colegios de curas. 

Uno nunca sabe de unos mismo hacia donde le llevará la próxima ficción que lea, o mire, y un día, sentado en el sofá, te sorprendes viendo documentales sobre la guerra civil, quizá también porque el adulto que fue niño y que no aprendió del tema como debería, se siente intrigado por saber qué pasó en España y cómo se originó uno de los desastres más terroríficos de nuestra civilización, aquí, donde cada día vives, y caminas y piensas. 

Y además, como la curiosidad puede ser insaciable, lees a Cháves Nogales y sus artículos donde recoge la parte final de la contienda, "La defensa de Madrid" y donde sus reflexiones finales te dejan un escalofrío inquieto, revuelto, tan luminoso como sus ideas, tan aterrador como las ideas que según él llegan a España y provocan la guerra entre gente que nunca había creído que mataría a su vecino por ellas. 

¿Es verdad como dice Nogales que la guerra de España fue el encuentro del Facismo y el Comunismo, como ocurrió en el resto de Europa, o nuestra República cayó por razones más domésticas: económicas, religiosas o ideológicas?

Es raro como en el colegio sabían decir exactamente cómo comienza la guerra, y cómo acaba, y yo cada día tenga más dudas sobre ella. Quizá es cierto eso de que la guerra y las heridas siguen abiertas, y que España se convirtió en dos para siempre. y sí, la Iglesia tuvo una voz durante toda la dictadura que ha sabido integrar ahora en todos los ámbitos de la sociedad, ya sean éstos de derecha o izquierda (admirable desde luego, pero la religión debería apartarse de una vez por todas de la vida social y política de España y habitar en lo privado) 

Creo que por fin he abierto algo que quizá por motivos familiares tenía más cerrado de lo que yo creía, y es buscar información sobre la contienda y entender en la medida de lo posible las causas. Como bien dice Almudena Grandes, nuestra épica es la Guerra Civil, y no debemos olvidarla, porque está llena de historias.

Me siento inquieto, y creo que quizá habría que mirar más a lo que fuimos, para poder empezar a ser algo en este incierto futuro que vuelve a afectarnos desde el exterior. 



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