Ir al contenido principal

Alumbramiento.

La mayoría de los días, no todos, al volver del gimnasio por una nueva carretera que une Jun con el resto del mundo, y con mi casa, veo a un hombre debajo de un puente tocando un saxofón, más que solo, acompañado en mitad de la nada por un pequeño perro que le sirve de público, ya que por allí no pasan más que los coches a gran velocidad, o algún que otro deportista sin mucha ganas de escuchar su, imagino, particular música.

Yo no he podido escucharla porque es una autovia y pararse sería una imprudencia por mi parte. Y sin embargo, cada día que paso me surge la pregunta de por qué alguien puede a la misma hora y casi todos los días, ponerse a tocar un saxofón. 

Y no, no creo que esté ensayando nada. 

Por fin el día 11 estrenamos un montaje al que le hemos puesto mucho trabajo, y muchas ganas, y las felicitaciones son repetidas, cosa que desde luego me alegra, nos alegra, ya que el resultado ha gustado, y el trabajo realizado no ha sido en balde. 

Hace unos días, leyendo una estupenda entrevista a Beach House en Rockdelux, me sume a una opinión que ya hace tiempo que conocía, y que, claro está, de vez en cuando pongo en práctica, y es que la inspiración no existe, y que lo único que funciona es el trabajo, y la búsqueda de nuevas formas de hacer una canción, escribir un libro, o montar un obra de teatro, incluso de actuar. Hay una frase además que le repito siempre a mis actores, sean profesionales o aficionados: pasar texto no construye, pero trabajar siempre al cien por cien en las escenas es donde aparecen nuevas formas de enfocar y entender a los personajes, de crear obras de teatro diferentes y con universo propio.

Algunos me hacen caso...

¿Y si el chico del saxofón está ensayando para encontrar nuevas formas de tocar su instrumento?

Y ahora quedan muchos caminos por recorrer con nuestro montaje. Caminos físicos que espero que nos lleven a pueblos y ciudades de España, y Portugal, y caminos interiores, quizá estos más difíciles, ya que necesitan del autoconocimiento y del conocimiento ajeno. 

Y en el fondo y aunque suene a tópico, me siento como si acabara de dar a luz a un hijo, o una hija ya que la obra nos ha salido femenina, y ahora sólo esperamos verla crecer y que sea educada por todos los que vayan a verla y se diviertan con ella, y lloren con ella, y disfruten con ella. 

Y ahí estaremos, como el chico que ensaya con su saxofón, a la espera de ser escuchado por alguien, que con un impulso inadecuado, pare su coche en mitad de una autovia y se ponga a oir una música que está seguro ha trabajado, ha madurado, y ha decidido enseñar al mundo aunque nadie lo escuche.

Día tras día. 

No todos los días. 

Sin descanso y pese a que el mundo ahora diga que no toca. 

Siempre es el momento.

Dìa tras día.

Todos los días. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …