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El mundo.

A veces, sobretodo cuando visito alguna ciudad grande, me resulta curioso el encontrarme con algún personaje conocido, al que admiro, o no. Y no por el hecho quizá algo pueblerino de comentarlo luego como algo inédito, más bien todo lo contrario. El instante a veces me resulta enriquecedor, puesto que en la calle, donde a veces son anónimos para muchos de los ojos que los miran, los personajes famosos resultan reales, y se convierten en “personas”, de carne y hueso, con costumbres livianas, normales, demasiado quizá para aquellos a los que los medios han endiosado a base de piropos, a veces merecidos, otras menos.

Una cena en el puerto de Barcelona al que nos lleva mi prima Eva, y Grisel, me hace encontrarme con Juan José Millás, escritor al que no sigo mucho, pero que de vez en cuando leo con agrado. Lo miro desde la puerta del restaurante al que nosotros vamos a entrar también mientras esperamos a que nos den mesa. Rodeado de muchos amigos, en una mesas unidas en forma de reunión, Millás ríe en el centro, habla con soltura, y los demás escuchan, atendiendo a lo que dice , quizá interesante, quizá no, pero él no deja en ningún momento de ser el centro de atención en el grupo, donde las miradas, comentarios, y risas van, o vienen, del centro de la mesa donde él se encuentra sentado, a gusto, divertido, entre amigos en una noche donde la temperatura es perfecta.

Me intriga la imagen de Millás, ya que me pregunto si es el centro de atención porque es un autor famoso, o porque su personalidad, como las hay y muchas, es tan atrayente que todos necesitan de sus palabras para amenizar la cena, o las conversaciones. Me intriga como digo, y al llegar a Granada decido leer otra novela suya. Hasta la fecha sólo he leído, “La soledad era esto”, y el libro de Nevenka, libro por otro lado que me gustó mucho.

En nuestra cena, la que compartimos Eva, Grisel, Miguel Angel y yo no hay nadie que centre la atención. Es una reunión donde todos nos escuchamos mutuamente, opinamos, hablamos, reímos, y nos contamos, nos contamos mucho, de nuestras vidas pasadas, de nuestros mundos, que poco conocemos, ya que las distancias provocan incomunicación, y las edades en el pasado también permitían distancias.

Leo El mundo, novela que fue galardonada con el Premio Planeta hace algunos años, y de la que tenía buenas recomendaciones (no pasa igual con todos los premios planeta). En “el mundo” Millás habla de su infancia, de su adolescencia, de su juventud narradora, donde se forma un todo en el que se quiere hacer entender su manera de escribir. Todo gira en torno a las cenizas de sus padres, que él espera arrojar al mar mediterráneo algún día, tarea que pospone una y otra vez, a veces inconscientemente, y otras no. El modo de mirar el mundo en la infancia refleja el modo en que lo vemos ahora, o eso es lo que quiere contarnos Millás en su bonita novela. Novela que se lee rápido, y que deja un muy buen sabor de boca.

Contamos parte de nuestro mundo cuando conocemos o nos reencontramos con alguien. En esa cena, yo descubrí parte del mundo de mi prima al que quise ver como un reflejo del mío. Quizá nuestras familias, al haber sido educadas de la misma manera, nos han intentado inculcar los mismos valores por mucho que yo haya vivido en Martos, y ella en Barcelona. Una misma forma de ver la vida entroncaba con otra muy distinta de vivirla, tanto por parte de mi prima, como en la mía, y quizá, los niños que fuimos, educados, y buenos, hayan cambiado en la mente de nuestro progenitores, que no nos ven con los mismo ojos que cuando éramos pequeños. Afortunadamente. Desafortunadamente.

Al salir, Millás ya ha abandonado su mesa. Apenas queda nadie en el restaurante, y me surge otra pregunta. ¿Quién escucha a Millás en su soliloquio?. Puede que escribir sea una manera más efectiva de ser escuchado para él, puede que por eso lo haga. Puede que por eso, muchas de las veces, todos lo hagamos. Aunque no nos lea nadie.

Comentarios

Ricardo Baticón ha dicho que…
Me encantó esta novela de Millás, la leí el año pasado... además creo que puse un fragmento en mi blog de F y M. Muy chula. Saludos!

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