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Pulp

El escenario San Miguel está lleno mucho antes de que empiece el concierto. Además, se suma que en el segundo día, la gente se ha multiplicado. Nunca había estado en un Festival con tanta gente. Estamos lejos, demasiado. Pero la gente anima con cada frase que aparece en una pantalla. Y aparecen las letras, en Neón, P-U-L-P. Todo se ilumina, y Javis Cocker llena el escenario. Es carismático. Es alto, con aire de bohemio moderno, con andares diocechescos, y con una voz dedicada a la sensualidad. Es perverso, y lo sabe, a veces travieso, a veces muy correcto...es Inglés.


Poco a poco los temas más famosos van animando al público. Disco 2000 levanta a cualquiera, y la fiebre se desata. La vida ha pasado. Los Pulp han pasado. Pero los himnos siempre nos recuerdan que fuimos felices. Hay dedicatorias. Hay una pareja que se dice que se casan en directo. Hay ganas de bailar.

Canciones, y más canciones, gritos a coro, las canciones se quedan impregnadas en el aire, como si la gente quisiera que el tiempo se parara allí, y que Pulp dejara su música para siempre rodeándonos.

Todo va acabando, después de un día agotador. Después de todos los conciertos del mundo. Antes del Bis, para terminar, Jarvis dedica unas palabras y la canción a los desalojados por la policia en la Plaza de Cataluña.

Common People es el himno del Indie, es el himno de los noventa, es el himno de la gente que quiere cambiar y ser ellos mismos a la vez.

Javis Cocker, como dijo Miguel Angel en el momento de verlo, es la Emperatriz de los indies. Sin duda, también el rey.

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