Ir al contenido principal

La imagen Radiohead.

Y sí, voy a hablar de Radiohead...

En realidad por partida doble, ya que esta entrada tiene una gemela en la www.laislatuerta.org. web en la que escribo de forma regular. Pero si en la otra entrada hablaba algo del disco, y de la salida del mismo, en esta me gustaría hablar del videoclip que apareció el mismo día para promocionarlo, con Thom Yorke como protagonista, y con Lotus Flower como excusa.

Hacían ya bastantes discos que Radiohead habían dejado de interesarme en lo que respecta a los videoclips, siendo uno de los grupos que mejores videoclips han hecho. Just, o Street Spirit para promocionar, The bends, o los maravillosos Paranoid Android, y No surprises para Ok. computer. En Kid A no hubo ninguno, más allá de unos videos promocionales. Amnesiac dio Pyramid Song, que...no estaba mal, y otro de los grandes, Knives out, que dirigía el genial Michel Gondry. Hail To the thief tuvo, There There, que era curioso, y alguno más. Pero como digo, el nivel que alcanzaron los del Ok Computer no habían sido superado

El videoclip de Lotus Flower está siendo curioso, y digo está siendo, porque aún no creo que haya terminado de madurarlo. Las visiones, sencillas en principio, a medida que lo veo se vuelven más complejas.

En principio, cuando vi a Thom Yorke bailando al ritmo de la canción, pensé...qué gilipollez está haciendo este muchacho...y sinceramente, no me gustó. Me parecía una tomadura de pelo, una provocación para los fans, no sé qué pensé, pero nada bueno. Además, se le unía a las primeras escuchas del disco, que como siempre eran complejas, y claro, la sensación de sentirme defraudado aparecía.

La segunda vez que vi el video empezaba a cambiar algo. La canción empezaba a gustarme mucho, y el baile, ahora me parecía divertido, curioso, además de que me daba cuenta que estaba muy estudiado. Las miradas a cámara, los primeros planos, y el perfecto blanco y negro, creaban algo, que sin duda, no había conseguido ver la primera vez.

La tercera vez que lo vi, la provocación había desaparecido. O no, sí que estaba, pero también formaba parte de otro experimento. ¿ Habían conseguido provocarme cuando yo soy bastante difícil de caer en la provocación?  Alguien bailando una canción, sí, Thom Yorke, persona a la que admiro, había conseguido provocarme porque no me daba lo que yo quería ver, porque no me daba un No suprises, porque hacía lo que él  quería hacer y no lo que yo quería ver.

La cuarta vez que vi el video caí rendido. La coreografía incluso me parecía buena. Busqué quién la había hecho, y descubrí a Wayne McGregor (un coreógrafo estupendo, buscadlo en youtube)

Y así, sin más: empecé odiando y acabé idolatrando. Siempre me pasa. Como decía en la entrada de la Isla tuerta, Radiohead es capaz de provocar en mí lo que ningún grupo provoca. Y seguramente no hay respuestas, solo que siento que siempre van un poco más allá, y se adelantan a sus fans. 


A mi, desde luego que sí.

Espero novedades mientras escucho el disco. No sé si habrá otra parte como se dice por ahí. Yo, como siempre, aceptaré, o intentaré aceptar, todo lo que me den, que, eso sí, siempre espero que me sorprenda, que me conmueva, que en el fondo, me divierta.

Bien por ellos. Otra vez. 

Comentarios

Inmaculada Pedrosa ha dicho que…
A mí me encantó desde el primer momento...este Yorke me fascina a la vez que inquieta....

Me gusta.

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …