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La complejidad humana.


No sé qué otorgará el talento, qué será lo que hay que tener para hacer algo bien, no, no bien, para hacer algo que se salga de la norma, y que sea mucho mejor, a años luz, de lo que hacen los demás. No sé qué hay que tener para escribir bien, para narrar con la suficiente soltura que al crear frases, los pensamientos lleguen con lucidez al lector, para que éste sea capaz de crear imágenes, crear personajes, visualizar mundos, creer lo increíble: historias que van de la cabeza del escritor al papel, y a el imaginario del lector, al intelecto colectivo al que tan difícil es llegar, comunicar, emocionar.
Leo de nuevo otro libro de Patricia Highsmith. En realidad, llevo todo el año leyéndolos, y sigo sin cansarme. Esta vez ha sido El diario de Edith, otro libro que me ha sorprendido gratamente, y del que, después de leerlo he llegado a una conclusión, y es que Patricia Highsmith está por encima del talento de la mayoría de los escritores.
Qué infravalorada está, y que pensamiento colectivo tan equivocado hay creado en torno a ella, y que la tilda de escritora de novela negra, como si ese fuera el único talento, cuando es mucho más cosas: es, sobretodo, una escritora de personajes, capaz de profundizar tanto en ellos, que a veces parece que en su vida normal era capaz de leer pensamientos ajenos.
Es verdad, en las novelas de Highsmith siempre hay un asesinato, pero lo interesante es que sus asesinos son circunstanciales, son reales, y están más cerca de nosotros de lo que creemos. Son personas con problemas cotidianos, que, víctimas del azar, o víctimas de malas decisiones, se convierten a veces en asesinos, otras veces buscan salidas  equivocadas a sus problemas, o simplemente, se engañan o son engañados por otros para realizar el acto violento que llevará a la muerte a alguien.
El germen de todo un libro, pero no la justificación del mismo.
Hace unos días leía un artículo en El país, con motivo de una recién publicada biografía de Patricia, la cual espero comprar pronto (o que me regalen). En el artículo se hablaba que Patricia, para escribir diariamente, se emborrachaba, y no poco,  se hablaba de que bebía varias veces al día, y que por las tardes, se tomaba una botella de Whisky entera…eso sí, al día siguiente no tenía nada de resaca, y podía seguir bebiendo.
Imagino que los monstruos de Patricia aparecían con el alcohol. Me tiene obsesionado el tema desde que lo leí, ya que yo siempre he creído que en la literatura hay que luchar contra eso, pero parece que no. Está claro que el alcohol y las drogas abren la mente (no recuerdo qué escritor llegaba a sangrar esnifando cocaína, y luego no se acordaba absolutamente de nada, creo que era Stephen King)
También Richard Yates decía a sus amigos que si querían ser buenos escritores empezaran primero siendo buenos bebedores.
En el otro lado (al menos es lo que creo) también hay grandes escritores que no sufren, ni viven en el alcohol para escribir. No creo que Saramago lo hiciera, ni tampoco Muñoz Molina, o Javier Marías.
Así que, sigo sin respuestas.
No sé qué otorga el talento. No sé qué es lo que hace que algo sea mucho mejor que lo que hacen los demás. No sé nada de nada, y sinceramente, no sé si quiero saberlo. Al fin y al cabo, ahora,  lo que quiero es seguir disfrutando de las historias, y la forma,…y la verdad es que el modo, y el momento que tuvieran los que las escriben, me importa más bien poco, ya que, lo que realmente tiene que apetecerme es leerlas, y claro está, disfrutarlas.
(Aún así, me inquieta…porque lo que realmente me perturba es la complejidad humana, que es por lo estoy seguro, sigo leyendo)
 

Comentarios

ma ha dicho que…
ufffffffffff... hállome yo últimamente muy inmerso en la complejidad humana por diversas razones que podrás imaginar. lo que creo yo es que las drogas de alguna manera, pueden servir para desbloquear, para fluir o para sacar cosas que se esconden muy profundas. la consciencia, la cordura o la sobriedad, pueden acarrear ciertas cegueras.

un beso guapo, a ver cuando nos tomamos un gintonic, jiji
Amador Aranda ha dicho que…
Tienes que leer a la highsmith...además, ahora que estás tan antropólogo...te vendría superbien. Besos, y el gintonic en dos semanas...seguro.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Hola Amador. Me gusta el nuevo look/diseño de tu blog, se lee mejor que en el anterior diseño.

No he leído nada de Patricia Highsmith pero la pones tan por las nubes su talento, que me lo apunto. Gracias.
Amador Aranda ha dicho que…
Hazlo...de verdad que es impresionante. Un saludo Ricardo.

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