Ir al contenido principal

Mi Vertigo Estival 2010 (segunda parte)


 Y llega la noche. Todo está más o menos preparado. Llegan también los amigos desde Granada, que se apuntan al Festival, y a los que has hecho también partícipes durante el año de sus novedades. Miguel Angel te acompaña casi todo el día, bromeando en la paella por la mañana, conversando con los artistas, marteñeando lo justo mientras vuelves a ver en él una sonrisa que echabas de menos.

Pero en el Festival se retrasa todo. Los problemas de última hora hacen que las puertas se abran tarde. Afortunadamente hay festival, y la gente, en su mayoría de fuera, empieza a llenar la Caseta Municipal.

Todo empieza.

Me acerco al camerino donde están los Klaus & Kinski para decirles que en cinco minutos comienzan y me encuentro a Alejandro comiendo, incapaz casi de contestarme, y a punto de atragantarse con la comida. Ya vamos, me dice serio. Afuera esperan Marina y Pilar, con las que pasaremos más tarde una velada de Dj divertida. (ella no pinchaba, pero amenizaron el baile)

Existe una relación extraña entre la realización de un evento, ya sea teatral, musical, o cinematográfico, y el disfrute del mismo; a mayor implicación, menor disfrute, y menor objetividad. Quizá sea el precio que haya que pagar porque los demás se lo pasen mejor que tú. Lo cierto es que, después de pasar horas al sol escuchando como prueban sonido las bandas, después de ayudar a la resolución de problemas, después de preparar la noche se pierde algo de magia, y cuesta, al menos a mi me pasa, meterse en el concierto, y disfrutar. Afortunadamente, a los Klaus & Kinski ya los había visto, y su espectáculo, divertido, contundente, vital, me hizo bailar, pero no disfrutar. Ya los veremos otro día, porque ellos son ya un gran grupo, aunque en el fondo no se lo crean, aunque sigan siendo unos chavales jóvenes de Murcia que se divierten haciendo música, y tocando por los festivales. Si siguen así, si siguen sacando discos tan buenos como Tu hoguera está ardiendo y Tierra Trágalos, serán uno de los grandes grupos del panorama español, sino el mejor.

Con The Wedding Present me pasó algo parecido. Escuché y vi, pero tampoco disfruté. Sin embargo pude apreciar el talento de David Gedge, su manejo con la guitarra, y su carisma en el escenario; una presencia sobrecogedora, austera y a la vez cercana,  que adoptan los grandes, o que quizá aprenden a tener los que se saben con talento, los que han recogido los éxitos y los han madurado, los han meditado, y han huido de lo fácil para complicarse más y más su propia vida, su propio arte, hasta llevarlo al límite de una posibilidad que quizá nunca se creyó posible. Era un privilegio tener a The Wedding Present, y ellos, además, nos hicieron sentir cercanos. Ya lo dije, a David Gedge habría que ponerle un monumento, así en general.

A We are Standard, excepto dos o tres canciones que bailé con muchas ganas, apenas les atendí: disculpas que se justifican con el trabajo que se agolpaba en la barra en la que decidí meterme para ayudar. Ya los había disfrutado hace un año en el South pop de Isla Cristina, por cierto, que este año repetimos...con mucha más gente.

Y se acabó, con Antonio poniéndome música, y ahora sí, disfrutando al máximo de lo que quedaba de Festival. Reseña en la fiesta como ya he dicho antes, para Marina, la cantante de los Klaus, y para Pilar, la violinista. Fueron divertidas, graciosas, y hasta un poco salvajes: Cantaban Camela cuando la música fallaban, Marina imitaba al niño de la Cangrena del diario de Patricia,  estupendamente, y la verdad, es que fue una agradable sorpresa poder estar con gente normal, así en concreto.

Nos veremos el año que viene. Seguramente con más sorpresas. No seguramente, seguro. Ya estamos en ellos.

Me apetece otro Vértigo. Mejor que este, seguro. Mucho mejor.

Comentarios

Ricardo Baticón ha dicho que…
Hola Amador. Yo la verdad, aunque me encanta la música, no soy muy amigo de estos conciertos estivales, será que me estoy haciendo ya mayor... ja, ja. Pero gracias por contarnos con tanto detalle tu... Vertigo Estival 2010. Sludos!
Amador Aranda ha dicho que…
Hay algunos conciertos que son ya para gente algo más entrada en añicos, que todos vamos llegando, jeje. El south pop es estupendo...hotel cuatro estrellas, al lado de la playa, y de la zona de conciertos, y todo mu baratico y mu bueno...Es en isla cristina...
El vertigo, es especial como verás...y bueno, parece que está creciendo...ya te contaré el año que viene. Saludo Ricardo.

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …