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El mundo donde habita (segunda parte)

No sé si sería la solución: Legalizar todas las drogas. Quizá habría que probar. Quizá fuera la solución para tantas muertes, para tanta corrupción, para curar la degradación a la que se enfrenta el ser humano cuando las drogas están de por medio, cuando consume sin medida, sin información, cuando a veces también muere por culpa de las drogas, por culpa de las mezclas surrealistas con las que se tratan para abaratar costes.

Puede que algún día las drogas se vendan legalmente, en las farmacias, en los herbolarios incluso, quizá en los supermercados, y la gente pueda decidir si quiere tomarlas o no, informado sobre sus efectos, informado sobre sus consecuencias, sobre sus adicciones. Información en lugar de ocultación, de oscuridad.

Si hubiera una continuación lineal a El poder del perro, sin duda, sería la serie The Wire. Cronológicamente es lo que toca. Después de cultivar la droga, la exportación a los Estados Unidos, el país donde mejor se vende, es la forma más adecuada de seguir con la tarea: recoger el dinero, formar nuevas bandas, ordenar donde se va, donde se quedará, también matar, extorsionar, vivir.

Vivir de las drogas.

The Wire no es una serie fácil. Quizá es la más difícil de todas las series que yo he visto. Su visionado necesita tiempo, necesita reposo, necesita paciencia, tan difícil de conseguir en los días que vivimos, tan acelerados, donde no cabe el tiempo en pausa. La pausa del tiempo.

Son muchos los mundos que habitan en The Wire. Los de la policía que investiga con paciencia, que mira, observa, escucha conversaciones telefónicas de los traficantes, casi todos de poca monta. El mundo de los jueces, de los políticos, de los abogados que trabajan alrededor de la droga y que juegan también un papel importante: el poder de quién cree que controla, pero que al mismo tiempo es controlado, increiblemente por delincuentes que ni fueron a la escuela. Y luego, está el mundo donde la droga habita, donde se mueve, donde va para un lado y otro, y unos compran, y otros las venden, y unos la roban, y entran en el juego, para después salir, o nunca volver.

Para acabar con la droga, para que la droga acabe con él, para salirse de la droga, para entrar y no poder salir.

Ahora, o por ahora, es lo que ha dado su primera temporada, a la espera estoy de las cuatro siguientes, que ya os iré contando, y que las veré cuando me vaya apeteciendo, es lo bueno que tiene las series que ya han finalizado. El poder del visionado, poder, que además, esta serie tiene por si mismo, ya que su inteligencia hace entender los entresijos del ser humano, tan difícil de conseguir.

Dejo la recomendación, y sobre las drogas...cada uno que sea responsable, y decida por sí mismo.

Tomar o no tomar, ahí la cuestión.
 **

Comentarios

Liandou ha dicho que…
No se trata solo de legalizarlas y ya esta, porque como comenté a la primera parte las adiciones son la vía de salida que tienen las personas que tienen o sienten vacíos en sí mismos. Legalizadas hay ya muchas y ahí están causando sus estragos, para empezar el tabaco y podría seguir enumerando muchas otras que se expenden en las farmacias, eso sí, con receta médica, para mitigar otros efectos colaterales en la psique del consumidor habitual. La estadística nos dice que si el tabaco se hubiera dejado de consumir hace 20 años, sobrarían el 30% de las camas en los hospitales. Si se legalizaran habrían menos muertes por intoxicaciones y por el mundo de la droga, pero no compensarían el aumento que se produciría de la enfermedades asociadas al consumo de estas sustancias a largo plazo. En fin, legalizarlas seria dar libertad a corto plazo, muy moderno, pero a medio y largo plazo seria la merma de dicha libertad por la pérdida de salud de la población. Seguimos hablando pues de una sociedad occidental que busca el placer aquí y ahora sin pensar en el futuro cercano.
Amador Aranda ha dicho que…
Yo no estoy de acuerdo esta vez contigo. Es claro que las drogas pueden ser peligrosas, pero ahora mismo, además de peligrosas, las drogas son atractivas. No creo que tomen drogas sólamente la gente que se siente vacía. Las drogas se toman por muchas razones; una de ella, y quizá la más importante, es que la gente toma drogas porque están prohibidas, y porque lo prohibido, "el pecado", es algo tentador, es algo que parece moderno, es algo que al romperlo, hace que te sientas mejor, más acorde con el mundo. Quizá por eso habría que educar, quitarse los prejuicios, y quitarle el glamour a las drogas, y legalizarlas, presentarlas como realmente son, y dar a conocer sus efectos, y que la gente, decida, porque, además, hay gente para todo. Yo entiendo tu postura como médico; pero no todo el mundo tiene la visión de que la enfermedad cuesta dinero al estado, es más, hay gente, seguramente, que prefiere perder parte de su larga vida si esta vida está vivida con intensidad. Como dicen, hay gente para todo, y como hay gente para todo, habría que unificar, y no creo que haya mejor manera que esa. Con el tabaco pasa igual, y las medidas de prohibir que se pueda fumar en los lugares publicos no va a reducir el consumo...es más, como ex-fumador te digo que lo contrario...la prohibición provoca rebelión, y hace que te afiances más en tus convicciones, y porsupuesto, sigas fumando. Prohibir, sinceramente, es la peor de las soluciones, porque prohibir provoca rebelión. Besos.
Liandou ha dicho que…
Vivir con intensidad la vida desde estados alterados de conciencia donde había experiencias quedan lagunas en blanco de la vida, no me parece vivir intensamente sino escapar de tu propia vida. Pero si estoy de acuerdo que todos esos que quieren vivir intensamente la vida conozcan los efectos de esas drogas, que son pocos los que mueren de forma romántica como los rockeros, ya que a la mayoría les esperan largos años de "vida" aquejados de enfermedades crónicas y de dependencia. Claro que tampoco pensaba antes así, por eso tienes mucha razón en lo de la atracción de lo prohibido y también en lo de dar a conocer; ya que mi opinión se ha formado después de años viendo vidas destrozadas y familias destruidas. Por eso, que las legalicen, como hay otras, que por legalizarlas no ha disminuido su consumo, mas bien al contrario, pero después de amplias campañas de sensibilización para que la gente sepa el sufrimiento que ocasionan en el consumidor, su familia y amigos.
Amador Aranda ha dicho que…
Leandro, creo que estás hablando del abuso de las drogas, no es lo mismo...los abusos son malos, pero también es malo abusar de otras muchas cosas, incluido el deporte. Deberías leer a Antonio Escotado, a veces cerramos nuestra mente, y las drogas, también la abren, y la responsabilidad es promoridial, siempre....y que conste que yo no tomo drogas, porque me dan un miedo terrible, sin embargo, si supiera sus efectos, y supiera que puedo controlarlos, alguna probaría.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Hola Amador!

este tema de legalizar las drogas es el típico debate (y eterno debate) que todos alguna vez hemos hablado con nuestros colegas o familiares y es imposible llegar a una solución... Yo también creo que habría que probar cn legalizarlas y así acabar con el negocio de muchos... PERO hay gente que dice que sería un error porque cualquier niño podría comprarlas... y yo digo ¿y ahora no?... está más complicado, vale, pero si se quiere y conoce a alguien que se lo pueda conseguir... en fin, muy complicado el debate!

Saludos

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