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Al fin y al cabo...


Los días, como son costumbre, me traen historias de muchos tipos; algunas reales, y tan extrañas, que me parece como si viviera en una película, y se me plateara dilemas morales al igual que a un personaje peliculero. Salgo de los dilemas de la mejor manera posible; quizá ya voy teniendo alguna que otra tabla en la vida, y puede que, las experiencias pasadas, me están sirviendo ahora para salir con los menores daños posibles.

Me guardo de todas formas el dilema, porque se necesita una delicadeza especial para contarlo, y no sé si yo voy a saber hacerlo. Quizá, la misma delicadeza con la que Gianni Di Gregorio pone la cámara en su estupenda y primera película, Vacaciones en Ferragosto. Comedia italiana donde un hombre de mediana edad que cuida de su madre, se le plantea un fin de semana de lo más peculiar. Divertida, y realista película, que me hizo reír a carcajadas cuando la vi.

Sigo en mi semana de los dilemas morales mientras ensayo una obra de teatro con el grupo de Pulianas. Escenas pequeñitas que espero que gusten, y que me descubren a alguna de mis actrices como grandes de la comedia. ¿Cuanta gente habrá por ahí que nunca sabrá los dones que tiene, quizá para la comedia, o para la pintura, o qué sé yo? El arte, y la formación artística debería fomentarse en las escuelas, y no sólo el dibujo, que parece que es el que de mejor salud goza; el teatro, la música, la danza...en fin. Demasiado utópico para que algún día sea.

Hago un cartel para la obra. Me queda bien. Me gusta. No sé si algún día podré repetirlo, pero, éste, el que puede que sea el primero y el último, me gusta. Lo cuelgo, y a la gente también le gusta. Me gusta gustar, imagino que a todo el mundo le pasa. Bueno, no le imagino, lo afirmo: a todo el mundo le gusta. Si no, qué sentido tendría hacer cosas, si sólo te gustasen a ti.

Me gusta Roman Polanski. Casi siempre. Hay películas...en fin, que no. Pero por lo general me gusta. Veo El Escritor, su última película, puede que en mucho tiempo con el lío de vida que tiene ahora mismo encima. El escritor suena a película de encargo por todos lados, pero sin embargo funciona. El guión está estupendo, y la dirección es solvente, y la música preciosa. Salgo contento del cine. Me doy cuenta, que, por lo general, sólo voy al cine cuando estoy seguro de que la película me va a gustar. O al menos, no me va a desagradar demasiado. Quizá me he vuelto cómodo, o quizá, ya no aguanto que me tomen el pelo con gilipolleces, cuando antes, me daba un poco más igual. Quizá valoro más el tiempo. El problema, es que, al ver cosas siempre interesantes, parece que me gusta todo. En realidad, no me gusta hacer malas críticas de casi nada, es más, la siguiente entrada será de un libro que ahora leo, y no sé cómo hacerla porque no me está gustando, siendo además uno de mis autores favoritos. Todo son dilemas, morales, y pequeños. O grandes, como el de la semana pasada.

A lo mejor la vida es también un conflicto continuo. Con uno mismo, con los demás. A lo mejor la vida es una película, o lo puede parecer. ¿Y qué soy yo? Drama, comedia, ciencia ficción...en fin.

Quizá, lo mejor, sea no pensar. O no pensarlo. O vivir en todos y cada uno de los géneros. Al fin y al cabo....

Comentarios

Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
ME HA ENCANTADO EL CARTEL!!. Enhorabuena...el año que viene vamos a sacannos los ojos en competición para el estival, jejeje.

Un besico y disfruta.
TQ
R.
combatientes70 ha dicho que…
Yo siempre pienso que en el dilema está el gusto de la vida. A mí tb me gusta gustar y a la rosana. El cartel genial, que gana de poder ver tu obra, como aquel año Dorado e irrepetible en Martos. Besos que te quieren
Amador Aranda ha dicho que…
No creo que sea lo mio lo de los carteles...pero bueno, que haya competeción, jeje.

Qué buen año el de Martos, la verdad...en fin. Tampoco ahora nos quejamos tanto...no somos nosotros de mirar tanto para atrás.
Besos a los dos. Tengo ganas de veros. El sábado nos queremos en directo.

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