Ir al contenido principal

Un personaje Shakespiriano.

Sin duda uno de los grandes placeres que tiene la literatura es, de vez en cuando, disfrutar de la lectura de alguna obra de teatro de Shakespeare. Ya sé, ya sé, no descubro nada a nadie, William Shakespeare es el mejor dramaturgo de la historia, y el más famoso, pero uno siempre se sorprende al acercarse a sus obras, por mucho que se hable de él, y se comente la calidad de su literatura.

Lo malo de Shakespeare, sin duda, es su dificultad a la hora de ser montado, dificultad que hace que por ejemplo en España apenas se le represente, excepto en raras ocasiones. En Inglaterra, afortunadamente, existe la Royal Shakespeare Company, compañía con dinero público que hace que los Ingleses puedan disfrutar muy a menudo de las obras del dramaturgo. Quizá por eso, porque la Royal Shakespeare sabe de la dificultad para representar a Shakespeare, han empezado a editar algunas de sus obras en formato Cine-Teatro, algo así como el Estudio 1 que, por cierto, empieza a recuperar Televisión Española. Yo ya he visto El rey Lear, interpretado magistralmente por Ian McKellen, y la verdad, es que tengo mono de más obras.

Si hay algo por lo que Shakespeare será siempre recordado es por su forma de adentrarse en la psicología humana sin miedo, mirando en los recovecos del "hombre", enseñando sus bondades, pero, sobre todo sus maldades, sus intrigas, sus partes oscuras. No hay, como digo, o desde luego lo creo así, nadie que se haya acercado mejor a esa parte oscura del hombre, que, por supuesto, sigue aún vigente en este siglo XXI que vivimos.

Y si sigue vigente, ¿quién es ahora un personaje Shakespeariano?. Alguien que con inteligencia se esté convirtiendo en un personaje de carne y hueso del dramaturgo Inglés. Sin duda en España es difícil también encontrarlos. Nosotros, o nuestros mandatarios, quizá por la cercanía, cada vez se parecen más a personajes secundarios de El Quijote, pobres hombres, y pobres mujeres, que utilizan más la picaresca que la inteligencia, y que, al final, no salen del todo bien parados.

Sin embargo hay una persona que lleva a Shakespeare en las venas: Esperanza Aguirre.

Me encanta seguir desde hace algún tiempo a la Presidenta de la Comunidad de Madrid. No siempre lo he hecho; cuando se presentó al gran público lo hizo de una manera muy curiosa, y nos engañó a todos; Caiga quién caiga tuvo la culpa de que creyéramos que era tonta cuando fue ministra de Cultura en el gobierno de Aznar. Es más, le costó mucho quitarse el Sanbenito, incluso diría que cuando fue nombrada Presidenta de la Comunidad de Madrid había mucha gente que todavía tenía la sensación de sus tontos inicios.

Pronto se acabó el cuento.

La primera imagen que recuerdo de ella y que me llamó la atención en su actitud, fue cuando quería renovar la sanidad en Madrid, y al acudir a un hospital los sanitarios la abuchearon. Ella, con la mayor de las frialdades, y comiendo chicle, se enfrentaba a cada uno de los que la abucheaban, y los retaba a que la insultaran a la cara, haciendo uso del poder que sabe que tiene.

Pero no todo acaba aquí, quizá, eso es sólo el principio. Como todo gran personaje Shakespiriano tiene un conflicto, o una meta que alcanzar. Esperanza quiere ser Presidenta del Gobierno, y claro está, para eso necesita echar a Rajoy, y no tener adversarios, o sea, enemistarse con Gallardón, y desprestigiarlo entre los votantes.

Ella lo está haciendo todo. Lanzó el sedal, y dijo que se presentaría si alguna vez el puesto de Rajoy quedaba libre. Luego se disculpo: en la entrevista con Gabilondo hizo uso de algo que en España gusta mucho, y es la humildad. Apoyó a Rajoy, y humildemente, dijo que ella sólo recibiría lo que le quisieran dar.

A Gallardón se lo ha quitado de en medio hace ya mucho tiempo, no sólo con la frasecita fuera de micrófono de hace unas semanas. A Gallardón se lo ha quitado haciéndole creer al electorado de su partido que Gallardón tiene más que ver con las ideas de izquierdas que con las de derechas, y por supuesto, el electorado la ha creído, es más, el electorado cada vez la ve más como la gran salvadora del partido. 

Y luego, quizá lo más importante, ha sabido ganarse a todos y cada uno de los periodistas afines al partido: la adoran Federico Jiménez Losantos, César Vidal,  Carlos Herrera, etc, y en fin, todos los contertulios radiofónicos y televisivos de la derecha. También a la iglesia católica ha sabido darle su parte y tenerla a su lado y a su favor: hace un tiempo les hacía un intercambio estupendo de terrenos, donde la iglesia construirá, por lo que se dice, un pequeño Vaticano. Y no hablar de lo bien que utiliza la televisión pública en su favor: Telemadrid es sin duda TeleEspe. Y claro está, también ha sabido ganarse al Foro de la familia, interponiendo una demanda en contra de los matrimonios homosexuales, y aquí viene una parte que me encanta, por otro lado, se unió a Gallardón para promocionar Madrid como destino gay. Lo último y más populista, ha sido hacer su plataforma silenciosa en contra de la subida del IVA.

Todo lo tiene cerrado y bien cerrado, lo único que ahora mismo le falla en su ecuación es que Rajoy se presentará a las próximas elecciones, y claro está, puede que si gana, ya sea demasiado tarde para ella cuando deje la silla de presidente.

Fue casi premonitorio lo del incidente con el Helicoptero.

En fin, si no fuera porque Esperanza Aguirre es un personaje real, seguirla sería como ya digo, tan entretenido como seguir a un personaje Shakespiriano. Lo malo es que es de verdad, y con gente así, da un miedo horrible pensar en el futuro que le pueda esperar a España.

Todo se verá.

Comentarios

la maestra ha dicho que…
jajjaj.., no veo yo a la Aguirre muy Shakesperiana...de conflicto interno nada de nada...es experta provocando conflictos a los demás... más la veo como cruela de vil, fría, distante,... déspota... especialista en pisotear...y en desacreditar....
Amador Aranda ha dicho que…
Yo la veo mas como ladymacbeth o como yago de otelo...un malo de verdad. Besos.
la maestra ha dicho que…
Interesantes comparaciones... pero no veo a la Aguirre con remordimientos y en relación con Yago, es de los personajes mas apasionantes de la literatura...me hubiera gustado que Heiner Muller lo destripara...ese conflicto interno por su complejo de inferioridad, sus celos, su desmesurada envidia.. que lo llevaba a moverse de la manera más cruel...
Mira, me han entrado ganas de volver a leer Otelo.. Eso es lo que tienes Ama..¡qué provocas!

Ah, y a la Aguirre...es que la veo tan vacía por dentro...solo le mueve la maldad....mefistófeles

Un beso
la maestra ha dicho que…
Interesantes comparaciones... pero no veo a la Aguirre con remordimientos y en relación con Yago, es de los personajes mas apasionantes de la literatura...me hubiera gustado que Heiner Muller lo destripara...ese conflicto interno por su complejo de inferioridad, sus celos, su desmesurada envidia.. que lo llevaba a moverse de la manera más cruel...
Mira, me han entrado ganas de volver a leer Otelo.. Eso es lo que tienes Ama..¡qué provocas!

Ah, y a la Aguirre...es que la veo tan vacía por dentro...solo le mueve la maldad....mefistófeles

Un beso
Amador Aranda ha dicho que…
Si, no sé...yo la veo más compleja en ese sentido, pero bueno...Imagino que tampoco tendrá muchos remordimientos, ni lucha interna. Besos guapa.
combatientes70 ha dicho que…
maestra, estoy en desacuerdo contigo, La Aguirrona es shakespiriana a tope... tiene un motor que la corrompe como a la lady macbeth, la ambición, sería capaz de invitar a su casa a cenar a Rajoy y a su esposa y matarlos... ¿y por qué no lo hace?
mykelangelo ha dicho que…
Totalmente de acuerdo... y esa permanente sonrisa de "no he roto un plato"... en fin...

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …