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Semana en blanco



Semana en blanco.
Semana en la que estás, pero no.
No, no es una semana normal.
Ni siquiera parece una semana.
Si fuera una semana, unos días, la realidad, la mía, no, no la de otros, estaría por todos partes e inundaría mi vida, al fin y al cabo, la mía, es la que me importa, a mi me importa. Semana en blanco para mirar. Apenas veo cine en la semana en Blanco. Una película mala que han nominado al Oscar, y que, además, no acabo. The Blind Side. No sé si la terminaré, tampoco me gusta Sandra Bullock. Me molestan las nominaciones a los Oscar en la semana en blanco, pero, no tienen que ver ni con la semana, ni con el color, es sólo, que los Oscars empiezan a molestarme cada día más.

¿El blanco es un color?

En la semana en blanco lo días se nublan.
Punta Umbría es oscura, y redundante.
Perdidos iluminan los días, y la semana en blanco, y los hoteles fríos hechos para el verano, y la comida que se sale por las orejas, y las dietas que no existen, y las caras que reconoces, y los amigos que son, y los colores de la semana.
Semana en rojo.
Azul.
Verde.
Fotos de colores en playas desconocidas.
Y este blog ¿qué semana ha tenido?
No sé si darle una vuelta al blog, o dármela a mí.
¿Me repito, o sigo como estoy? ¿Dónde estoy?
Quizá eso sea lo primero que tenga que descubrir.

Semana en blanco que se hace blog que intenta descubrir quién soy y hacia donde voy.

El camino debe de ser blanco, o trasparente, porque es difícil de ver.

Escribo en en mi mac.
Blanco.
Blanco como la semana y como los días, como mi blog sin ideas nuevas.
Quizá como yo.
Quizá necesito reciclarme y retomar.
Cerrar y abrir.
Qué tengo que cerrar.
Qué tengo que abrir.

Mi piso es Blanco.
Tan blanco que duele a los ojos.
Busco el color.
No me gusta el color.
Es verdad eso que dicen que los occidentales no sabemos combinar colores.
Todo blanco está bien.
Luz blanca que ilumina habitaciones que se llenan de muebles, de cuadros, de luces blancas que iluminan cuartos blancos que serán lo que no esperaba que serían.
Blanco sobre blanco sobre el blanco que una vez fue.
Tapo lo que fue.
Quizá también eso tenga que hacer con el blog.
Encalarlo y hacerlo blanco.

Muebles blancos de ikea que a veces parecen buenos y otras no.
Voy a llenar mi blog de muebles del ikea.
De colores orientales.
De blanco que parezca de color.
De luz que sea blanca, y de colores.

Me gustan los colores del blanco, esos, esos que no existen, los del blog, los del piso, los de mi vida.
Blanco sobre blanco sobre blanco que quiere ser color y a la vez blanco.
Blanco sin negros.
Sin blanco.
Sin ser.
Siendo lo que en realidad será sin que nadie pueda elegir por él y a la vez disgustado por lo que será.

Acabo en blanco.
Acabo en negro.
Acabo.





Comentarios

Isabel ha dicho que…
No eres el único, más de uno estamos así ... y algunos, más de una semana...

Un abrazo,
Amador Aranda ha dicho que…
Si, a veces los dias...son difíciles...pero bueno, siempre se sale. Un abrazo ISabel.

Gracias vigía.Besos.

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