Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2010

Fiesta del Vinilo 2010

Fue en la navidad del 2007, cuando, después de una etapa de incertidumbre vital, decidí que lo mejor para alejar mi cabeza de problemas, de dudas, y en definitiva, de mi mismo sería arreglar la tercera planta de la casa de mis padres, una planta que a mi siempre me dio miedo, y donde creí que había fantasmas, como mínimo, pero que en el fondo, solo estaba llena de suciedad y de polvo.

Así que, cuando todo estuvo limpio, y yo había eliminado a los fantasmas, también a los interiores, una buena forma de celebrarlo, pensé, sería invitar a todo el mundo a una fiesta donde el Vino, y los Vinilos, fueran los protagonistas.

En realidad, lo de los Vinilos fue raro, porque no estaban todavía tan de moda como sí que lo están ahora.

Después de tres fiestas, y después de profundizar un poco en lo que fue la primera, me doy cuenta de que además la fiesta abrió un nuevo camino vital, camino que yo buscaba, y que, sin querer, abrí en compañía de los que estaban a mi lado ese día...algunos siguen …

La importancia de volver.

Uno nunca sabe de uno mismo, a ciencia cierta, el por qué de algunos actos, el por qué de verdades en momentos inoportunos, o quizá  mentiras en momentos inadecuados, quizá uno se pregunta qué quiso decir con esto o con lo otro, y espera la reacción, o las reacciones de los que vieron y sufrieron las verdades, las mentiras, lo dicho y que puede que el arrepentimiento no sea suficiente, y el perdón llegue demasiado tarde, cuando las consecuencias ya son presente, y no vienen exentas de futuros inciertos, incómodos, anormales.
O quizá felices.
Me pregunto, en primera persona, para qué sirve la creación, para qué me sirve a mi si apenas me reporta beneficios económicos, y si el camino, o los caminos que sigo son los acertados, o quizá deba mejorarlos, o renovarlos, o sin más, eliminarlos, o quizá no, quizá el camino sea el adecuado pero falte trabajo, reconozco esto, quizá sólo tenga que empezar, de nuevo, pensar de nuevo, crear de nuevo.
Volver a empezar, qué difícil suena.
Hago memo…

Viaje Italiano: La vuelta.

Quizá hay una parte que me interesa contar de este viaje, y que sin embargo, es la más desagradable, la más inoportuna, la menos divertida, y puede que, la más enriquecedora, ya que en los peores momentos es cuando el ser humano muestra su verdadera cara, imposible de esconder, e incapaz de reconocer en el futuro.

Quizá nos avergonzamos de nosotros mismos, de nuestras miserias, de nuestro interior malvado.

Nuestro vuelo fue cancelado el mismo día en que volvíamos a Madrid, y claro está, el disfrute quedó en un segundo plano, ya que la incertidumbre de la vuelta nos hacía tener solo una mirada de futuro: volver lo antes posible.

Como digo, al llegar al Aeropuerto de Bolonia nuestro vuelo de Iberia a Madrid había sido cancelado por motivo de la huelga francesa. Al parecer, al pasar por el espacio aéreo francés, los controladores tienen que dar permisos...los cuales no dieron a Iberia...y digo a Iberia, porque las otras compañias que volaban a España lo hicieron sin ningún tipo de probl…

Viaje italiano: Bolonia

En el lado opuesto a Venecia, llena de vida, abarrotada de gente, y cuidada con mucho cariño, se encuentra Bolonia, quizá no una de las ciudades más famosas de Italia, pero sin duda, una de las más gratas sorpresas que me he encontrado en este viaje. Puede que, el no esperar nada, sea lo que haya hecho que Bolonia me agradara tanto.

Está por ver.

Lo que sí es cierto es que Bolonia, con sus universitarios, sus restaurantes con sus espectaculares vinos, y su vida, tanto diurna como nocturna, unida al más que cuidado empeño por dotar a cada uno de sus edificios antiguos de contenido, la convierte en una ciudad a la que los días de visita se le quedan siempre cortos. Todo te hace pararte a observar: sus soportales tan cuidados, adornados con preciosos frescos; sus iglesias, plazas, sus estatuas, tan italianas como la propia ciudad, tan cercana a Florencia, que parece haber mamado la misma cultura que ella.

Y hay más...

Bolonia vive sobre todo su pasión por la cultura, que se respira en…

Viaje italiano: Venecia.

Increiblemente el primer sorprendido soy yo. Mi vida, en los días que ahora vivo, está cada día más milimetrada, más medida y ajustada a los tiempos que se pisan unos a otros, quizá ya fuera hora de que pasara...quizá esto es ser mayor. Quizá crecer es no tener tiempo para ver cine, o series, o películas, quizá, como escuchaba hoy en la estupenda canción de los Klaus and Kinski, Ya vendrán los madremías, "Se estinguirá la curiosidad", esa curiosidad que durante años me ha movido, y que ahora en cierto modo también me mueve, esa curiosidad que hace que nos sintamos vivos, y que no pensemos que nos hemos equivocado, esa curiosidad que nos da razón de vivir cuando el vivir deja de tener razón, y muchos menos sentido, si alguna vez lo tuvo.

Y pese a la falta de tiempo, también hay tiempo, y viajo de nuevo a Italia. Bolonia será el destino, será nuestro eje de operaciones en unos días lluviosos, pero muy apacibles, muy tranquilos, y como siempre, uno se olvidará de uno mismo y …

Y si encuentra algo mejor...

Los días, cada vez más intensos, me hacen recapacitar, pensar, analizar el estado de la música en España. Me hacen distinguir, sobre todo, entre una música estancada y poco útil, y de la que se nutre la industria en de este nuestro país,(y que no cambiará) industria por otra parte, muy quejica, y algo pedigüeña, tan en contra de las descargas, como a favor de todo tipo de cánones absurdos con los que lucrarse con sus derechos de autor ...tema manido; luego, hay  otra industria, más pequeña, independiente se la denomina, y de la que realmente quiero hablar...pero por partes.
Primero lo primero.
La  industria comercial es mayoritaria, y como tal, está amparada por los medios de comunicación de masas, los cuales no sólo la promocionan, sino que son capaces de hacerle creer a la sociedad que es lo único que van a encontrarse en la producción musical, quitando, o privando  del derecho a la elección, que afortunadamente, muchos de nosotros hemos obviado, buscándonos más o menos la vida mus…

Carmen

Carmen no es muy alta, sin embargo, mueve con gracia su cuerpo mientras descarga cajas de fruta, una detrás de otra: melocotones, tomates, platanos, que con destreza, se apilan en filas perfectas y  combinan perfectamente con sus palabras, que no paran de salir de su boca roja, delineada a la perfección pese a ser las nueve de la mañana: dice, siempre con una sonrisa, que con todo el trabajo que hace sería para estar más delgada; se queja, de que a ella nadie la ayuda a descargar, aunque prefiere hacerlo sola, ya que ella ha sacado su negocio con sus manos y  no le debe a nadie nada; suspira, pero esta es mi vida.
Carmen es de esas mujeres que son capaces de llevar con elegancia un traje y un chandal, lo segundo, lo usa por obligación, ya que es muy incómodo atender en la frutería bien vestida, sin embargo, cuando va a los ensayos del grupo de Teatro, siempre encuentra tiempo para ir arreglada, y que sus compañeros, no la vean como Carmen la frutera, sino, como Carmen, la actriz.
Pe…

Galicia y Madrid.

No sé si es cierto, no sé si me pasa sólo a mi, pero, al viajar uno se olvida de uno mismo y se entrega a lo que ve, se olvida de su propia vida, de su casa, de los que están y volverán a ser en unos meses, para adentrarse por un tiempo en un mundo diferente, para aprender siendo otro, para conocer a quién está delante y que ayer era alguién invisible, en costumbres y en rostro, en palabras.
Hoy no.
Las ciudades te reciben como extranjero y abren con gratitud su brazos para abrazar con fuerza, para que uno se sienta, por semanas, días, querido como en la casa a la que se volverá, y desgraciadamente, con los días, se olvidará poco a poco lo aprendido.
Uno aprende al viajar que la soledad es efímera, y que la individualidad, al final, provoca racismo, xenofobia, miedo al mundo.
Mi viaje sigue por Galicia, en Pontevedra, donde nos vamos acostumbrando de nuevo al Español y nos encontramos con el Gallego, ese idioma que nos recuerda tanto al recién abandonado Portugües. Quizá por su se…

Sintra, y Oporto.

Bordeamos la costa de Portugal. Sus azules se mezclan con los blancos que acompañan casi a pie de playa las casas que durante años se han ido construyendo para que el mar sepa donde tiene que llegar, donde tiene que pararse en su recorrido hasta la tierra. Aquí se puso el primer ladrillo, y hasta aquí es tu territorio, se dijo en el principio. Luego, como en todo, siempre hay una de las dos partes que incumple el trato.

La costa Portuguesa, a primera vista, o a vista muy rápida, esa de la que no te bajas ni del coche, se parece ligeramente a la costa Malagueña. Pero no es una opinión real, ni veraz, ya que nuestro destino es Sintra, y allí sí que miraremos con atención. Lo demás es palabra difusa.

Sintra nos acoge por unas horas. Los viajes a veces se hacen con palabras ajenas, y Sintra, gracias a Facebook ha sido recomendada con pasión por algún amigo. Comemos, y visitamos su Centro Histórico, inundado por Turistas. Es curioso como una ciudad puede  ser varias ciudades según la ép…

Lisboa

Atienda el visitante a lo que le rodea. Detenga su vista, que cansada, ha llegado a su destino, después de baches insalvables, caminos y desvíos, certezas que se volvieron realidades. Céntrese en el que al pasar le mira de reojo, en el que sin querer quiere enseñarle una ciudad abierta, amable, una vida en una ciudad, una ciudad donde la vida se respira, donde el empedrado se quiebra entre los pies y hace avanzar con un impulso inusitado, donde los recuerdos que nunca se vivieron se vuelven memoria en unos libros leídos, quizá olvidados, donde aún se huele a los autores, que dejaron una impronta invisible en las esquinas, en las fachadas, que escribieron palabras en una ciudad todavía por conocer.
Entre el viajero sin miedo en Lisboa, la ciudad está abierta para los invitados.


Lisboa se presenta en un día nublado, con un vergonzoso sol a la espera de que las nubes acaben su representación. El puente nos recibe, y nos deja entrar, atravesando una ciudad donde la novedad es una palabr…

Mi Vertigo Estival 2010 (segunda parte)

Y llega la noche. Todo está más o menos preparado. Llegan también los amigos desde Granada, que se apuntan al Festival, y a los que has hecho también partícipes durante el año de sus novedades. Miguel Angel te acompaña casi todo el día, bromeando en la paella por la mañana, conversando con los artistas, marteñeando lo justo mientras vuelves a ver en él una sonrisa que echabas de menos.

Pero en el Festival se retrasa todo. Los problemas de última hora hacen que las puertas se abran tarde. Afortunadamente hay festival, y la gente, en su mayoría de fuera, empieza a llenar la Caseta Municipal.

Todo empieza.

Me acerco al camerino donde están los Klaus & Kinski para decirles que en cinco minutos comienzan y me encuentro a Alejandro comiendo, incapaz casi de contestarme, y a punto de atragantarse con la comida. Ya vamos, me dice serio. Afuera esperan Marina y Pilar, con las que pasaremos más tarde una velada de Dj divertida. (ella no pinchaba, pero amenizaron el baile)

Existe una re…

Mi Vértigo Estival. (primera parte)

Mi Vértigo 2010 empieza tarde, y es tarde, porque no llego a el Documental de Surfin Haciendo Surf, aunque ya le había echado un vistazo en casa de José. Así que, mejor no opino, ni critico, porque, está muy feo hablar y criticar sin haber visto antes. Al concierto de Fernando Alfaro sí que llego, y me gusta, pese a que yo no soy muy fan, y sus discos, incluidos los de Surfin Bichos (a Chucho le hice más caso) tampoco están entre mis predilecciones discográficas. Fernando da un buen concierto, sólo acompañado de su guitarra, pero el teatro le acompaña, y también el ambiente que se respira en el primer día del festival; En Jaén no hay mucha gente interesada por la música Indie, pero, los interesados son un público estupendo, respetuoso, y ansioso siempre por todas las ofertas que se les proponen cercanas. Los Jienenses poperos nos hemos acostumbrado tanto a tener siempre que viajar para ver y escuchar, que nos resulta hasta raro ir al pueblo de al lado a disfrutar de un buen concierto…

El mundo donde habita (segunda parte)

No sé si sería la solución: Legalizar todas las drogas. Quizá habría que probar. Quizá fuera la solución para tantas muertes, para tanta corrupción, para curar la degradación a la que se enfrenta el ser humano cuando las drogas están de por medio, cuando consume sin medida, sin información, cuando a veces también muere por culpa de las drogas, por culpa de las mezclas surrealistas con las que se tratan para abaratar costes.

Puede que algún día las drogas se vendan legalmente, en las farmacias, en los herbolarios incluso, quizá en los supermercados, y la gente pueda decidir si quiere tomarlas o no, informado sobre sus efectos, informado sobre sus consecuencias, sobre sus adicciones. Información en lugar de ocultación, de oscuridad.

Si hubiera una continuación lineal a El poder del perro, sin duda, sería la serie The Wire. Cronológicamente es lo que toca. Después de cultivar la droga, la exportación a los Estados Unidos, el país donde mejor se vende, es la forma más adecuada de seguir…

El mundo donde habita (primera parte)

Si existe alguien que demanda un producto, al poco tiempo se produce la oferta. Es la dinámica de nuestros días; todo se compra, todo se vende, y con todo se puede llegar a hacer negocio, a veces, hasta del humo.

No todo es legal, o al menos,  todos los gobiernos deciden qué es legal. A veces de manera arbitraria, o poco pensada, y otras, de manera inteligente: los gobiernos de los diferentes países deciden qué se podrá comprar y vender, y claro está, también ingresarán dinero a las arcas estatales a base de impuestos, o, como también ocurre y mucho, llenarán las arcas personales.

El dinero mueve el mundo, y la gente se olvida del mundo con el dinero.

Es curioso como, ahora que vivimos en la sociedad del bienestar, ahora que todo se puede comprar de manera fácil, es cuando las sustancias ilegales están dando más que hablar. Drogas ha habido siempre, y siempre se han consumido a lo largo de la historia, sin embargo es ahora cuando el comercio se ha globalizado y cuando se lucha cont…

Espera y verás.

Quiero escribir una entrada sobre Nyman porque, en uno de mis viajes diarios, cuando todo parece que va, pero no, cuando las prisas, y el estrés, cuando sabes,  pero no lo sabes muy bien, cuando el sí o no, entre agobios y entregas, cuando no te reconoces, y sin embargo te sientes más tú que nunca, cuando todo desaparece, aparece Molly, una de las canciones de la banda sonora de Wonderland, ese icono personal, que te alienta en los cambios. Y entonces piensas, que escribir sobre Nyman estaría bien, más que bien, pero no sabes muy bien cómo hacerlo, porque, reconoces que aunque te gusta, y te gusta mucho, es más, quizá sea el único compositor de bandas sonoras al que le prestas atención, tampoco sabes muy bien qué contar de él, más allá de que su música es un poco la música de la vida propia, más allá de que te acompaña en los momentos que te debe acompañar, en el cine, y en la vida, en la propia vida.

Esa tan difícil de imaginar.

Por eso, no escribes sobre Nyman, y crees que podrás …

De tanto guiar.

La casualidad hace que en la semana pasada todo me lleve a Dreyer, director  Danés al que le presté mucha atención hace unos años, y que había olvidado algo.

Todo se olvida.

Le recomiendo a Miguel Angel Ordet, y le hablo de ella, y la recuerdo vagamente en la memoria, mala memoria la mía, ya que, la única vez que vi Ordet fue en una copia en VHS con subtítulos en Portugués...cosas de las vida.

A lo del Portugués volveré luego...

Así que como digo, la casualidad de la semana me vuelve a encontrar con Dreyer, esta vez, en forma de colección con cuatro películas y un documental sobre su cine, el cual adquiero. Por supuesto, lo primero que hago es revisitar Ordet, la cual descubro como nueva, porque, lamentándolo mucho, y mal que me pese, es una película compleja que la edad temprana puede jugar la mala pasada de no hacerla entender. Y yo, como joven que se acercó a  ella, no la entendí. Tampoco me arrepiento, aunque ahora intuyo que debería acercarme de nuevo a otras películas...todo a…

Cine familiar.

Qué bien le sienta al cine las familias. Esos entramados tan enraizados y complejos que el más mínimo cambio es capaz de romper una calma inventada que  ha durado generaciones, incluso siglos. Quizá al cine ahora le sientan tan bien estas historias, porque las familias, en muchos sentidos, han perdido el sentido ancestral de unión y la individualidad juega papeles más importantes que antes, enemistándose con el principal ingrediente de estas curiosas uniones que todos compartimos, en menor o mayor  medida.

Puede, además, que porque el germen sea tan fuerte, y que los personajes que dan sean tan extremos, que los Italianos son los que mejor reflejan esta vida familiar tan frágil como el cristal, y que es creadora de arquetipos tan curiosos con los de “la mamma”, esa fuerza de la naturaleza que cuida a ultranza de toda la familia.

Sin duda, la cumbre en el cine sobre tema familiar es la Trilogía del Padrino, fresco sobre la mafia, sobre sus miserias, sobre, al fin y al cabo, el ser h…

El hombre menospreciado.

Se acabó The Pacific, esa pequeña joya de diez capítulos producida por Tom Hanks y Steven Spielberg, empeñados en acercarnos con sus producciones la cara más amarga del ser humano a través del inhóspito escenario que propicia la guerra, germen de las miserias más exacerbadas de toda la historia de la humanidad.

The Pacific cuenta en varios tiempos, marcados por diferentes batallas, las hazañas de un grupo de soldados americanos en la segunda guerra mundial, esta vez, en el flanco que el bloque aliado abrió para combatir a los Japoneses. Con una veracidad extrema, y una crudeza inimaginable, las bombas, las estrategias, los miedos, y los disparos al bando enemigo, van formando un mosaico vital donde los grandes temas son ejemplificados con inquietantes aciertos: el amor, la perdida de la inocencia, la muerte, el falso heroísmo, la propaganda política, y como no, la amistad entre hombres, porque, The Pacific, más allá de una serie bélica, es sin lugar a dudas una serie de personajes m…

El retrato de la maldad.

Estoy, por poco tiempo, dando unos clubes de lectura en algunos pueblos cerca de Martos. Como ahora vivo en Granada, los imparto o coordino  en la tarde de los viernes; la mayor dificultad no es sin embargo el desplazarme por la provincia para ir a reunirme con las alumnas (en esto los hombres llevan retraso) sino el leerme durante la semana los libros: sacar tiempo de donde no lo hay, y además, impedirme leer los libros de mi propia elección.

Pese a todo, me entretiene tanto leer que hasta intento sacar provecho a los best-sellers, además, sé que por mi cuenta no leería casi ninguno.

Uno de los que  me sorprende es Historia de mujeres, de Rosa Montero, aunque tampoco es un best seller. 

Historias de Mujeres intenta, con la mayor profundidad que le permite a la autora hacer un libro que no es biográfico, pero tampoco de anécdotas, un recorrido por la vida de mujeres de todas las épocas, y que, sus historias, ya sea porque fueron provocadoras, o porque hicieron avanzar la sociedades…

El empeño por olvidar.

Leía hace unos años, en el libro de Justo Navarro “El alma del controlador aéreo”, una frase que me emocionaba, y que además, ya utilicé como prefacio en uno de mis relatos. “El empeño por olvidar vuelve más vivo los recuerdos”.

Creo que la frase está más latente que nunca; el empeño por olvidar está en todos lados. En estos días, las víctimas de la guerra civil se empeñar por olvidar, y el empeño hace que los recuerdos vuelvan a estar presentes, y que las víctimas que quizá ya no eran, vuelvan a estar presentes, cada día. Quizá si sea necesario que todo vuelva a salir, para que por fin, todo se pueda olvidar.

El empeño por seguir, el empeño por avanzar dejando lo que una vez nos hizo feliz, o quizá nos dolió, nos hizo daño, o puede que tal vez también nos enseñara por donde seguir ahora en éste presente tan empeñado en olvidar el pasado.

Me encuentro con un personaje precioso, el que interpreta Colin Firth en la reseñable, Un hombre solo, o soltero, según se quiera traducir, y qu…

Cine y poco más.

Con los años, qué mala la edad, me he vuelto exigente, quizá demasiado, esto no lo sé. Antes era capaz de ver cualquier película que pudiera ser más o menos interesante, o que yo creía que lo podía ser: en fin, me he tragado bodrios estupendos, y, claro está, por el camino también he visto buenas películas.

Quizá ahora he ampliado el campo artístico, y ya no sólo veo películas o leo algún libro de vez en cuando, como hacía en mi adolescencia. Ahora también sumo las series, y la música, y en realidad, casi todo lo que se me eche por delante.

Seguramente me estoy perdiendo mucho cine, lo sé. Hace unas semanas Rosana y José me recomendaban una película de la que no había oído hablar, El primer día del resto de tu vida. La vi, y me pareció una de las mejores del año, sin duda. La historia trata la vida de una familia, francesa, de cinco miembros. Los padres, dos chicos, y una chica. Con un ritmo muy adecuado donde el montaje marca cada uno de los tempos narrativos de las historia de su…

La memoria lastrada.

Desde pequeños se nos enseñan que lo que tenemos, lo poco que nos regalan, nuestros pequeños tesoros, ya sean libros de aventuras, o un reloj barato, o un juego de mesa, debemos de cuidarlo, protegerlo, porque si se rompe, lo echaremos en falta, lo añoraremos cuando todavía no hemos aprendido a decir la palabra añorar. Se nos enseña que hay que cuidar la casa donde vivimos, recoger nuestro cuarto, ordenar nuestros juguetes; se nos habla del orden, y se nos insta a cuidar, en lugar de destruir, verbo que va más acorde con el ser humano, desafortunadamente.

De la casa, al colegio: también hay que cuidar los libros que tenemos, forrarlos para que así duren más, y puedan pasar de hermano a hermano, o vecino. Yo heredé muchos libros, ya subrayados, con nombres en sus portadas, y con declaraciones secretas en su interior: libros que sin querer me unían a la persona de la que habían sido dueño, y que, por lo general, yo volvía a dejar, una vez pasado el curso, e imagino, que la unión seguí…

Al fin y al cabo...

Los días, como son costumbre, me traen historias de muchos tipos; algunas reales, y tan extrañas, que me parece como si viviera en una película, y se me plateara dilemas morales al igual que a un personaje peliculero. Salgo de los dilemas de la mejor manera posible; quizá ya voy teniendo alguna que otra tabla en la vida, y puede que, las experiencias pasadas, me están sirviendo ahora para salir con los menores daños posibles.

Me guardo de todas formas el dilema, porque se necesita una delicadeza especial para contarlo, y no sé si yo voy a saber hacerlo. Quizá, la misma delicadeza con la que Gianni Di Gregorio pone la cámara en su estupenda y primera película, Vacaciones en Ferragosto. Comedia italiana donde un hombre de mediana edad que cuida de su madre, se le plantea un fin de semana de lo más peculiar. Divertida, y realista película, que me hizo reír a carcajadas cuando la vi.

Sigo en mi semana de los dilemas morales mientras ensayo una obra de teatro con el grupo de Pulianas. E…

Enamorarse.

A veces pasa, muy pocas veces. Pasa que, la espera del disco de un grupo que te gusta, hace que el nuevo material se escuche con intensidad, con paciencia, con dedicación. Y lo mejor, siempre lo mejor, es que cuando el disco te gusta todo se vuelve maravilloso, y durante los días en que las canciones empiezan a escucharse, y se tararean las letras, y los ritmos empiezan a acomodarse en tu cabeza, lo vives todo con intensidad, como si, en el fondo, fuera la primera vez que escucharas música. No encuentro una sensación mejor que la de estar enamorado. Te enamoras de las canciones, que como amantes, necesitas escuchar una y otra vez. Buscando excusas para salir a la calle y darte una vuelta con el i pod. Bailando por la calle sin bailar, y contándole a todo el mundo lo enamorado que estás, y que si quieren ellos, también pueden estarlo. Escucharlo. Sentirlo al igual que lo sientes tu.

Tenía algo de temor con el segundo disco de Klaus & Kinski. Su primer disco, Tu hoguera está ardie…

Un personaje Shakespiriano.

Sin duda uno de los grandes placeres que tiene la literatura es, de vez en cuando, disfrutar de la lectura de alguna obra de teatro de Shakespeare. Ya sé, ya sé, no descubro nada a nadie, William Shakespeare es el mejor dramaturgo de la historia, y el más famoso, pero uno siempre se sorprende al acercarse a sus obras, por mucho que se hable de él, y se comente la calidad de su literatura.

Lo malo de Shakespeare, sin duda, es su dificultad a la hora de ser montado, dificultad que hace que por ejemplo en España apenas se le represente, excepto en raras ocasiones. En Inglaterra, afortunadamente, existe la Royal Shakespeare Company, compañía con dinero público que hace que los Ingleses puedan disfrutar muy a menudo de las obras del dramaturgo. Quizá por eso, porque la Royal Shakespeare sabe de la dificultad para representar a Shakespeare, han empezado a editar algunas de sus obras en formato Cine-Teatro, algo así como el Estudio 1 que, por cierto, empieza a recuperar Televisión Española.…

Ceremonia de los Oscar. 2009.

A las seis de la madrugada, cuando la ceremonia de los Oscars acaba de terminar, uno se pregunta, ¿y qué hago yo aquí, y porque otro año más me he vuelto a quedar despierto? Está claro que uno no aprende de una año para otro, porque sigo quedándome despierto cada Marzo.

Este año, además, hay que sumarle que la Gala ha sido muy aburrida, y que Steve Martin y Alec Baldwing no han sido los mejores presentadores, es más, no ha sido una buena elección desde el principio. Pero, ¿Quién es bueno para presentar una gala de este tipo?.

También hay poco que reseñar; no hubo mucha emoción, ni ninguna sorpresa, más allá de la de mejor película de habla no inglesa, que se lo llevó la estupenda El secreto de sus ojos. Ya era hora de que tuviera suerte en los premios esa película.

Lo demás, más o menos cantado, teniendo en cuenta el correo electrónico que el productor de En Tierra Hostil envió hace unas semanas a los académicos pidiéndoles el voto, y por lo cual se enfrenta a una demanda, y, claro…

Fin de temporada. Entrada en la isla tuerta.org

A las series, como a todas las artes, con el tiempo, cuando ya pierden la frescura se les empieza a ver los hilos. En la primera temporada, si una serie es de calidad, y las hay, y hay muchas, los personajes parecen creados por primera vez, las tramas son imaginativas, divertidas o reales, y cada capítulo está hecho de manera tan inteligente, que nos enganchamos a ella, y sí, no podemos vivir sin verlas, semana tras semana, mes tras mes.
Seguir leyendo

Ladrones.

Todos somos un poco ladrones. Ladrón, palabra imposible de endulzar. Dura, y agresiva, alimentada por la repetición de los siglos, por los ladrones que la inventaron. Una boca que se llena con la palabra. Ladrón. Y sin embargo, significa lo que significa. Un ladrón es el que roba. El más común, el que roba dinero. Guante blanco o negro. Ladrón de palabras. Quién no ha dicho alguna vez una frase ajena sin decir que no era suya. Ladrones sin saber que se es ladrón, con la mejor de las intenciones, pongo esto aquí, sin saber que perjudico, pero arreglo aquí. Ladrón de sentimientos, o de ideas, ladrón de besos. Este es poético, y no suena mal.

En inglés tampoco suena mejor, Thief. Es como una serpiente avisando de que nos llevamos el botín.

Todo esta semana me lleva a esa palabra. Y lo peor es que descubro que hay muchos más tipos de ladrones de los que creía. Todos son horribles, tanto los que saben que roban, como los que viven en la inconsciencia del hurto. Los segundos abundan incl…