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Megalómanos



En los calurosos días, los periódicos, las radios, y las televisiones se llenan de personajes megalómanos que buscan quedar para siempre en los anales de la historia de su profesión, o en la mundial, si me apuran. Algunos de ellos, por razones de peso en el pasado como el fallecido Michael Jackson, al que, en sus fatales últimos años, le hubiera encantado ver, imagino, el clamor con el que el público mundial se está volcando en su funeral. A otros, como a Cristiano Ronaldo, le pillan con una juventud que no creo que le venga del todo bien, pero, al fin y al cabo, si todo el mundo del fútbol le dice que es bueno, pues imagino que lo será, yo, como no aficionado, solo espero que no suelte muchas perlas de diva como las que adoran los periódicos ”me gusta ver el odio en la gente cuando me mira”...en fin. Podría aprender el muchacho algo de José Tomás, torero ya encumbrando y hecho leyenda viva sólo con su profesión, dilemas éticos aparte, y que nos tienes pocos acostumbrados a sus declaraciones, y palabras...el silencio está infravalorado, no cabe duda.

Sin embargo, en mis días, me llega un megalómano de profesión, quiero decir, un político, personas con esa grave tendencia a la adoración y al aplauso, y que sólo sueñan con dejar una impronta con su nombre en todos los sitios por donde pisan. Y claro está, el político en cuestión me llega en forma de serie de la HBO y de la BBC, House of Saddam, o Casa de Saddam, si se quiere.

Casa de Saddam cuenta la historia política del líder Iraquí Saddam Hussein. En cuatro capítulos de una hora, cuenta las intrigas que lo llevaron a ser el mayor mandatario de su país (quizá el capítulo más interesante), haciendo además un recorrido por su vida familiar, plagada de unas hijas sumisas, y unos hijos malcriados y algo asesinos, y haciendo una radiografía también de la sociedad Iraquí, no tan alejada de la occidental como quizá todos nos pensamos, al menos, no tan lejana del gobierno de Estados Unidos, al que se enfrenta en su tercer capitulo, claro está, enfrentamiento que se produce con otro Megalómano de profesión, George Bush hijo. No sé quien ganaría en un enfrentamiento de Egos, si Hussein o Bush, aunque está claro que en ése enfrentamiento los que salen perdiendo son los ciudadanos, incapaces de frenar las ansias de poder de hombres que ellos mismos piensan que están predestinados a ser dioses. Creo que una de las cosas que más odio es el afán de poder desmesurado, y aquí los políticos, lo suelen cumplir con creces. Imagino que, no todos.

Me pregunto, cambiando algo de tema, si las ciudades pueden ser Megalómanas, si el conjunto de los ciudadanos pueden hacer de ellas grandes catedrales del exceso, y de la fama. Creo que la nueva Dubai se está convirtiendo en algo parecido a eso, al menos, es la impresión que me dio al ver Callejeros. Pero no quiero hablar de megaciudades, sino de un estupendo libro que he devorado en dos días, Historias de Londres, de Enric González, libro que por supuesto, habla de Londres, ciudad que visitaré en unas semanas, y de la que ya me estoy empapando para que nada me pille desprevenido y pueda saborear mejor todas sus calles, y sus monumentos, y sus tiendas de discos, y en fin, todo lo que Londres me pueda ofrecer, y yo sepa agarrar con mis impacientes ojos.

Recomiendo encarecidamente el libro de Enric González, divertido, ameno, interesante. También la serie está bien, aunque va perdiendo un poco de ritmo a medida que avanzan los capítulos. Merece la pena, sin embargo, para ver la creación de un personaje como Saddam, excesivo, egocéntrico, megalómano de sí mismo, político al fin y al cabo, que el pueblo no pudo echar a tiempo. Pa mi, que hay unos pocos de éstos todavía pululando. Una pena, al final, lo pagaremos.

Comentarios

David ha dicho que…
Estupendo el libro de Enric González, como los otros suyos: Historias de Nueva York e Historias del Calcio.
Amador Aranda ha dicho que…
el de historias de nueva york...lo leeré también, el del Calcio..en fin, ese...ya lo veré, jeje. Besos.
combatientes70 ha dicho que…
pues nada me apuntó tus recomendaciones... por si el tiempo y yo me dilato... y se hacen los días más megalómonos... besos emocionados tras escuchar a Antony...
Amador Aranda ha dicho que…
ya he leído en el país que estuvo estupendo...en fin. Podría venir por Málaga u Granada...en fin. Eso. Besos.
Capitán Alatriste ha dicho que…
Yo tb he leído los tres libros de Enric González y son maravillosos.
Amador Aranda ha dicho que…
los leeré, seguramente, tb el del Calcio.

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