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La voz humana






La voz humana, para quién no lo sepa, es un estupendo monólogo sobre la ruptura de una pareja escrito por Jean Cocteau, aunque, sencillamente, no voy a hablar de él, me sirve como nombre de entrada, poco más. De lo que quiero, o intentaré hablar, es de la voz, de la propia, y de la que cada uno atesoramos, ya sea la voz que sale por nuestra boca hecha palabras, o de la voz que de forma constante habla con nosotros en nuestra cabeza haciendo nuestro pensamiento, a veces, cansado.
Quizá esa relación tan íntima que mantenemos con nuestra voz sea la causante de que cuando nos escuchemos en audio grabado no nos gustemos, ni nos reconozcamos. Nos oímos millones de veces, y nuestra relación es de una amistad profunda, con nosotros mismos, que duda cabe.
Y claro está, hay voces privilegiadas, o más bien, gargantas, que son capaces de alcanzar octavas y octavas, y producir, bellos sonidos, haciendo de las voces una experiencia auditiva y única. También las hay que no producen sonidos tan bellos, pero igualmente se ganan la vida con ella, pongamos a J como ejemplo. Voces que también nos adormecen, y a las que sabemos dar giros perfectos en la entonación, ya sea para provocar la risa, o para inclinar a alguien al llanto, al enfado, al miedo, o al odio.
La voz es uno de nuestros instrumentos más preciados, y el cine, desde que es sonoro, ha sabido también aprovecharlo. La historia del cine nos ha llenado los oídos de estupendas voces, desde las primeras actrices que se tuvieron que ir al paro por sus voces (Cantando bajo la lluvia tiene un ejemplo estupendo de ésto), hasta la profundidad de Bogart, o la voz algo aflautada de Audrey Hepburn, y la no menos grave de Katherine Hepburn. Voces también importantes, como la de Fernán Gómez, o la de Javier Bardem...etc.
Me surge una pregunta ¿Por qué en España todavía sigue el doblaje?. Después de que todos sepamos que nuestra voz da casi la mitad a la interpretación en las películas, y que, la voz propia nunca será, por muy bien que lo haga un doblador, ni la mitad de buena. Además, no es un aporte importante escuchar otros idiomas, y nutrirnos de otros sonidos diferentes a los nuestros. Parece que no, porque ahora hablamos de muchas cosas en la cultura, pero el doblaje, sigue siendo una profesión con futuro.
En los últimos meses, he convivido con varios idiomas; con el Inglés americano de las series de televisión que normalmente devoro, así como con el fuerte Alemán, tanto en teatro, como en el cine con la inquietante Déjame entrar, película de Vampiros, y que está narrada con una delicadeza extrema. También el Japonés ha sonado en mis oídos, con la estupenda Departures, película ganadora del Oscar a la mejor película extrajera, y que trata la vida de un aprendiz enterrador, o, de mortaja. El hebreo también se ha hecho palabra, y Vals con Bashir, película de animación que toca varios estilos narrativos, habla de un hombre en busca de sus recuerdos después de vivir en una cruenta guerra a la que todos los Israelíes han terminado por acostumbrarse. Película necesaria, y comprometida, que, creo que ha tenido mala suerte en su carrera americana. Más voces sonaron en Francés; la multipremiada La Clase, de Laurent Cantet, sobre los problemas de un instituto de secundaria en Francia; historia dura, y compleja, que deja claro que los franceses son los reyes en cuanto a retratar la realidad cotidiana, y otra película más, Un cuento de Navidad, película que ésta sí, ha pasado sin pena ni gloria, y que merece verla, tanto por su enrevesado y complejo guión, como por su recurrente dirección.
Acabo ya, hablando con otra voz, que es la escrita, y que ésta, se construye con el trabajo, y con horas enfrente del ordenador, cambiando frases, moviendo comas, y finalizando con grandes puntos que resuelvan un conflicto, o una historia, o un cuento, que sin un final apoteósico, no tendría el mismo significado. Habladme. Quiero escuchar vuestras voces.

Comentarios

Nacho ha dicho que…
Pensándolo bien, nunca había oído una justificación tan bien hilvanada de por qué mi voz grabada me parece tan... estúpida, pastosa, infantil, ...

Una entrada magnífica, sí, señor.
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
Estaba leyéndote en voz alta cuando he reconocido mi masculino para unos, sensual para otros, sonido….que digo yo ¿que si también vamos a mandar al desempleo a todos es@s doblador@s que facilitan y acercan los personajes a muchas personas? ¿tu ves a tu madre o a la mía viendo cine en V.O?...Sé que llevas razón en parte. Y también te reconozco una vez más, que mi empeño por analizar todo, todico, todo, ha entorpecido mi velocidad lectora. En ocasiones elijo sin doblar. También reconozco que es una putada y que a ningún actor o actriz nos gusta que otra persona “deforme” tu trabajo. Pero como espectadora, quiero tener posibilidad de elección.

A ver si radicalizámos menos en según qué cuestiones.

Besos sin necesidad de traducción.
R.
Amador Aranda ha dicho que…
muchas gracias Nacho. Un besote.

Lunares, llevas también razón...pero, todo es acostumbrarse...Si nuestras madres se hubieras acostumbrado a la versión original y nos hubieran acostumbrado a nosotros...el inglés sería una tontería, y bueno, a lo mejor nos interesaríamos por el francés, etc...yo, es que le veo muchas más ventajas, donde va a parar. besos, sin doblar, que el español también es muy bonito.
David ha dicho que…
Hay una frase que se repite muy a menudo: "Los dobladores españoles son los mejores del mundo".
Sería como decir que los costaleros de semana santa españoles son los mejores del mundo... Es que en otros países no existe una tradición del doblaje tan fuerte como la española.
Y eso que los hay muy buenos, como el gran Constantino Romero, pero una película en versión original es mejor, porque con la voz se expresan matices, hay juegos con los acentos, etc
Gran entrada y siento no haber comentado las entradas anteriores, muy buenas también.
ma ha dicho que…
es verdad, gran entrada y mejor en vo!!! jajaja

ya desde pequeño me di cuenta de que las películas en vo me llegaban más. recuerdo haber visto algún sábado por la noche gone with the wind, o the african queen, y realmente me metía mucho más en ellas al oir hablar a los actores, al ver como sus labios iban a la par que sus sílabas y como su voz se fundía con el resto de sonidos ambientales... recuerdo tb como me acojoné mucho más viendo la peli aliens en vo, y de como pude apreciar los distintos acentos que hay por el mundo anglosajón (como pasa pe en lost)... como pude mejorar mi oído en el idioma imperial, y como pude ir entendiendo los juegos de palabras de muchas escenas y los dialogos en donde aparecía algún personaje hablando español (menudas pajas mentales para entender algunos doblajes de esos)...

sí, puede que para alguna gente el doblaje les acerque al 7º arte, pero tb les ha alejado de otras muchas cosas. es comúnmente dicho que españa es un punto negro en el mapa para los idiomas, puede que en parte sea por ello...

en cuanto a las voces en general... yo soy de los que piensa que la voz del cantante es importante, si no me llega, difícilmente me gustará su música (saco a J otra vez a colación).

y qué decir de lo que las voces nos pueden llegar a enamorar...
combatientes70 ha dicho que…
Muy buena toda esa reflexión... te doy en la razón en todo... y más... El doblaje es una asesino de la interpretación... mi madre es tan inteligente como una señora portuguesa que vive en el Alentejo profundo... pero esa señora nunca se ha planteado que Audrey Hepburn hable en portugués... como no nos planteamos que The Beatles fueran doblados con voces parecidas y dejando de fondo su música... se llama acostumbrarse... y desde luego el doblaje no es nada necesario... nos empobrece... nos hace cómodos... nos hace más simples... como un país donde no dejásemos que entraran otras culturas... a través de la versión original abrimos nuestros oídos... y creo que un paso más para abrir las cabezas... mil besos... y rosana... acostúmbrate... es sólo decir lo voy a hacer... hoy me pierdo algo, mañana no te pierdes nada... te lo aseguro...
Amador Aranda ha dicho que…
Yo ya poco más que añadir...lo de acostumbrarse es unánime..así que eso. Besos a los dos.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Amador, ¿que por qué en España todavía sigue el doblaje?... esta pregunta me la he hecho yo ya en varias entradas de mi blog. Es que no lo entiendo... Que en su día tuvo explicaciones políticas o lo que fuera, pues vale, es historia y era otra época. Pero es que hoy n día no tiene explicación alguna. La voz es también interpretación y si te la cambian, te quitan el 50% de esa interpretación. Pero es que los españoles siempre andamos igual, llevando la contraria a medio mundo y haciendo lo más fácil y cómodo. Luego, que nadie sabemos inglés... Que aprendan de otros países vecinos como Portugal que ven las pelis en v.o., como debe de ser.

Yo inteto ver todo en v.o. con subtítulos al castellano. Como ejemplo, que alguien pruebe a ver por ejemplo El camino de la felicidad de Will Smith al castellano y luego en v.o.... su voz grave es otra historia, ves otra película. y ASÍ con todas.

Saludos!
Amador Aranda ha dicho que…
Pues sí...en fin, poco más que añadir Ricardo. Un saludo.
la maestra ha dicho que…
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Soy una comodona espectadora que me acostumbré al doblaje, pero cuando veo películas en v.o. siempre me digo ¡cuánto me pierdo cuando las veo dobladas!
En The Little Children disfruté tando de la voz del narrador que cuando la pusieron en el cine en versión doblada no la quise ver para no romper la magia que me habia producido esa voz.

Un beso.-

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