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Las locuras (segunda parte)




Sí, las locuras durante los siglos han ido unidas al avance, al artístico, al tecnológico, al social. Imagino que, en un principio, todo se hace con la mejor intención, las Torres gemelas, también, como digo, imagino nacieron con la intención, o con la locura de hacer los edificios más alto del mundo. Lo fueron, durante muchos años, además de grandes iconos tanto de la ciudad de Nueva York, como de la sociedad del siglo XX. Quizá se toparon con el riesgo del éxito, que hace que el odio y el amor florezcan a partes iguales. Quizá, la mala suerte siempre estuvo rodeándolas: varios atentados, y el atentado terrorista que acabó por destruirlas. Las locuras, las torres, se hacen con buena intención, para avanzar un poco más en los retos humanos.
Sí, la sensación de locura colectiva está muy bien escrita en “El hombre del Salto”, última novela de Don Delillo, en el que retrata varios personajes, ya sea viviendo la tragedia desde dentro de las torres, como planeándola y planificándola hasta acabar subido en un avión. Don Delillo habla de las heridas, las que no se ven pero que se trasforman en locura. Habla de las locuras que siempre planean a las religiones, y que hacen de la fe un arma de destrucción masiva. Habla del horror, y de la tragedia en la que Estados Unidos se encuentra, de forma triste, también habla de cómo a ningún país le importa Estados Unidos: se lamenta de como nada importa para el resto del mundo de lo que pase allí, todo se lo merecen.
Quizá ésta soledad de la que habla Don Delillo sea la culpable de la locura posterior en el país, de la xenofobia y el racismo hacia todo lo árabe. Quizá ahora Estados Unidos atraviesa una etapa de locura en la que es mejor vivir en soledad, sin nadie que los visite, sin nadie que los aconseje. Se pierden las relaciones tan enriquecedoras con otras culturas.
La casualidad en mis días hace que David me recomienda una película estupenda, preciosa, conmovedora: The visitor, que trata éste tema del miedo, y de la locura Estadounidense hacia el mundo árabe. Sin tapujos, y con muchas verdades, nos habla de la relación de un hombre con un Sirio, y con su novia, y con la madre del muchacho. Habla de las injusticias, y de cómo estas siempre se ceban con los que no tienen nada porque no pueden tenerlo. The Visitor también habla de la soledad de su protagonista, como metáfora de la sociedad americana, sin relacionarse con nadie por una gran pérdida, pero enriqueciéndose cuando por fin, por casualidad, decide dar el paso para conocer, sentir, comprender lo que sienten otras culturas.
Sí, quizá la locura sea innata, y por eso tengamos que domarla, para llevar a buen puerto los proyectos que ella misma nos dicte. Quizá, muchas de las veces, nos hayamos pasado domando a la locura, y ésta, no nos deje relacionarnos con la suficiente dedicación que los demás necesitan de nosotros. Quizá hay que perder el miedo a que la locura aparezca, en cada una de sus diferente formas, y vivir con ella, en un equilibrio perfecto y armonioso, con cadencias a la cordura, y subidas a la locura, como la misma vida en una montaña rusa donde el vivir, se complemente perfectamente con el camino que nosotros mismos hemos decidido que será, en un intenso ejercicio de locura consciente.

Comentarios

David ha dicho que…
Quizá locura es el rasgo que define a cada uno, sus manías, sus fobias, sus pasiones.
Casualidad es que The Visitor sea del mismo director de The Station Agent, que vimos en Madrid con Javi un 13-M después del 11-M y después de un concierto de Belle and Sebastian que no pude ver pero del que tengo una camiseta que me compraste.
Amador Aranda ha dicho que…
Qué buen concierto, y la peli The station agente era también muy bonita. Por cierto, que yo me compré otra camiseta, pero la lavadora de mi madre hizo estragos con ella, en fin. eso. Besos.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Pues gracias por la recomendación de libro y peli. Respecto al libro me interesa mucho el tema que trata... el peligro que pueden llegar a ser las religiones cuando son adoptadas con fanatismo, "Habla de las locuras que siempre planean a las religiones, y que hacen de la fe un arma de destrucción masiva", qué interesante. Y The visitor también tiene buena pinta.

Por cierto, enhorabuena, acertaste con Orquesta Club Virginia y no era fácil porque la peli ya tiene sus añitos, enhorabuena!!
Amador Aranda ha dicho que…
Ah, pues la puse la respuesta casi por poner, jeje.

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