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Las locuras (primera parte)

Más allá de modas y de clichés, de tópicos y corrientes, la locura siempre ha ido acompañada al mundo del arte, no sólo en la elaboración de obras artísticas, ya sean pictóricas, literarias, cinematográficas, sino íntimamente enraizado en las vidas de los que hicieron éstas obras, y que, muchas de las veces, aprovecharon esa locura de la que no se podían deshacer para incrementar su pasión, o su calidad. Y como todo, ha habido “locos” (no quiero que resulte despectivo el término), respetados, y otros que lo fueron menos, Van Gogh sería un ejemplo del segundo.

También las obras han tenido, durante mucho tiempo, su buena dosis de locura. Durante años, en libros y películas, hemos conocido, con mayor o menos suerte, todo tipo de conductas o enfermedades que han aprovechado los escritores para contar sus historias. Y claro está, hay un poco de todo: desde la esquizofrenia vista y mil veces repetida en los asesinos en serie, hasta el extraño caso de obsesión compulsiva que mostraba Jack Nicholson en la estupenda Mejor...imposible.
Sí, sin duda nos hemos acostumbrado a la locura, y quizá nos han maleducado en el cine al conocer ésta enfermedades, ya que, en el fondo, lo único que a veces hacen los guionistas es coger la enfermedad de forma superficial, y enseñarnos lo que realmente quieren para que su historia funcione. “Qué la realidad no te rompa una bonita historia”. ¿Me pregunto si nos ha afectado verdaderamente el cine a la hora de enfrentarnos con la locura en la vida real?. Al fin y al cabo, todos tenemos nuestro punto de locura, o de depresión, o de ansiedad...

En estos días, casi por casualidad, ya que realmente sí que he conseguido no engancharme a muchas más series, he empezado a ver United States Of Tara. Serie de Showtime, protagonizada por la estupenda Toni Collette, y creada por Diablo Cody, la guionista de Juno. United State Of Tara tiene como eje central la historia de una familia, algo peculiar. El padre, que es un Santo, la hija, que vive una adolescencia algo alocada, y el hijo, algo menor, que empieza a descubrir el mundo de los chicos. Claro está, falta la madre, que es la que debería dar un poco de orden en su casa, pero resulta que cuando se somete a una situación de estres, es incapaz de afrontarla y aparece una de sus tres personalidades. Una personalidad adolescente, una personalidad puritana, y un hombre rudo que se pelea a la primera de cambio. La verdad, es que después de ver seis capítulos, la serie va prometiendo mucho más de lo que parecía, y Toni Colette demuestra con unas grandes dotes interpretativas que puede con todo, pese a la complejidad de interpretar a cuatro personajes totalmente dispares.

Me hago más preguntas, y me pregunto si existen locuras sociales aceptadas por los logros conseguidos. Realmente los grandes logros del hombre tienen algo de locura. Desde ir a la luna, hasta escalar una montaña alta, o descubrir el polo norte. Digo ésto, simplemente porque ayer vi Man On Wire. Documental ganador del Oscar que trata la hazaña de un hombre al cruzar de un lado a otro, Las torres Gemelas de New York. Sinceramente, mientras veía el documental, lo que más me intrigaba era cómo había sido posible que éste hombre pudiera haber convencido a un grupo de amigos para que lo ayudaran a colocar un cable entre las dos torres, escondiéndose y saltándose toda la seguridad del World Trade Center. En fin, puede que la locura sea contagiosa, aunque el documental merece la pena, sólo por el hecho de ver los logros de éste hombre, que antes de la construcción de las torres, ya pensó que su gran reto en la vida sería cruzarlas de punta a punta. Sin duda hay veces que la locura es algo poética, sin duda hay veces que las cosas no tienen que tener sentido para hacerlas, sin duda hay que estar un poco loco para poder seguir viviendo cuando todo el mundo a tu alrededor roza la cordura, en todos sus sentidos. (continuará)

Comentarios

combatientes70 ha dicho que…
¿quien roza la cordura? creo que lo que hacen los idiotas es disimular su locura... porque se avergüenzan de ella... los locos la exhibimos sin complejos... sin miedos... nos mostramos tal como somos y a los que la ocultan le fastidian vernos tan locos y a veces, pocas, felices... mil besos, amigo, tengo ganas de verte....
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
...se me ha adelantao en reflexión el combatiente...¿aquí quién es el loco?, ¿quiénes son los cuerdos?...

"No mires a los ojos de la gente
me dan miedo, mienten siempre..."

¿Besos cuerdos?. Apo!.
R.
unviajealaluna ha dicho que…
A la pregunta de si existen locuras sociales aceptadas por los logros conseguidos..., evidentemente si... y los libros de historia están llenos de este tipo de locuras aceptadas por pueblos enteros... de las que no se escapa nadie, ni países enteros, ni familias, ni la iglesia... etc.

Don Quijote, Ignatius J. Reilly, tanto Benjamin Sachs como otros personajes de las novelas de Auster... como el viejo de la silla de ruedas del Palacio de la luna con su paraguas roto..., e infinidad de personajes de la literatura que tienen este denominador común que es la locura y que refleja tan bien eso mismo que tu dices, "Sin duda hay veces que la locura es algo poética, sin duda hay veces que las cosas no tienen que tener sentido para hacerlas..." y siempre además, la realidad supera la ficción.

A veces nos empeñamos en buscar un sentido para cualquier cosa que hagamos o decisión que vayamos a tomar, sin darnos cuenta de que muchas veces tenemos una lucha interior entre lo que realmente quisiéramos... y lo que debiéramos...

Un abrazo
Amador Aranda ha dicho que…
Pues sí, quien roza la cordura...imagino que nadie, pero casi nadie lo reconoce. De todas formas...sí que asusta, o al menos a mi, la enfermedad mental real. Imagino que por que esa es imposible de controlar, y yo en mi caso, tengo necesidad de control sobre mi...en fin, eso. Besos. Yo también tengo ganas de verte.

Sí, sí que mienten, gran parte de las veces Lunares. Pero ésto ya lo sabíamos, jeje. Besos guapa, mu locos, claro está.

La verdad es que ha habido grandes personajes locos, y grandes autores que han sabido recrear la locura a la perfección. Y sí, llevas razón, a veces nos empeñamos en buscar sentidos cuando no los hay...pero en fin, parece que será lo de siempre, todo tiene que tener un sentido para que sea dicho, o hecho. Un abrazo Iván.
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
FELICIDADES!...Tú y yo nos entendemos...
;))

R.
Pienso, leyendo tu entrada y los comentarios de los demás , que como nadie tiene la certeza de quién está cuerdo o no, quién está loco o no, lo más inteligente, (aspecto que en mayor o menor medida tenemos los locos y los no tan locos) es que nos respetemos los unos a los otros. Y respetar se supone que es aceptar a las personas cómo son, cómo piensan, cómo sienten..... Besos desde la torre, que por cierto, últimamente está muy concurrida ;)
Amador Aranda ha dicho que…
Me alegro que la torre esté concurrida, eso es que la idea al menos funciona. Besos Vigia.
Anónimo ha dicho que…
¿por que a los q analizamos,curioseamos intelectualmente y tenemos esa brutal necesidad de sentir nos llaman locos?

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