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El poder de Mario.

El otro día me preguntaba cuales serían los límites de éste blog a la hora de hablar de historias, ya que, sí ése es el leiv motiv del blog, las historias podrían venir de cualquier sitio, ya fuera una película o un libro, que un cotilleo escuchado en mitad de la calle. Lo segundo en un principio no lo haré, pero en lo primero, sin duda entraría lo que hizo que me planteara el contenido del blog, y fue que me apetecía hablar de un videojuego, Mario Galaxy para Wii.
Sinceramente no soy de jugar solo a los videojuegos, ya que, a los que suelo jugar es a los de multijugador cuando amigos vienen a casa, que, sinceramente, son muy divertidos. Sin embargo, y pese a todo, desde que era un niño y convencí a mis padres para que me trajeran por reyes la Nintendo Nes, he jugado a Super Mario Bros, y me ha divertido mucho. Poco más, ya que la historia del Mario, es casi siempre la misma. El monstruo malo (no recuerdo su nombre), secuestra a la princesa Peach, novia ella de Mario, que por cierto, es fontanero, pero que yo nunca le he visto arreglar nada, y en fin, Mario tiene que rescatar a la princesa a través de mundos diferentes. Me pregunto cómo un videojuego, al que han jugado millones de personas, es capaz de pasar con una historia tan simple generación tras generación, sin más referente que el videojuego anterior…creo que he encontrado la respuesta.
En éstos días he devorado por completo el último ensayo de José Antonio Marina, La pasión del poder (Teoría y práctica de la dominación). Tremendo y engañoso título que hace que mis amigos se piensen otra cosa, pero que no es más que otra estupenda visión sobre una parte de la vida y pasiones de los seres humanos, que tan bien explica y escribe Marina. En la pasión del poder, Marina habla de todo tipo de relaciones de poder, la del rey soberano con sus súbditos, la del político con el pueblo, la del poder que la pareja se ejerce mutuamente, y la de las familias; las religiones; la de las ciudades y los pueblos que asumen el poder para poder seguir creciendo en una ficción aceptada e irreal, pero a la vez primordial para la igualdad que todos deseamos tener; y también habla del poder en sí, del poderoso que engaña en sus discursos hasta llegar al poder y una vez allí, usa su poder para obtener más, y olvida quién le ayudo a tenerlo. Quizá por eso funcione tan bien Mario Bros, porque hace que nos enfrentemos a un poderoso que lo único que quiere es tener más poder, y como contrapunto, tenemos a Mario, un fontanero pobre que lo vence apenas sin medios, y que reestablece la paz en el pueblo. Lo malo, es que Mario solo es un videojuego, y cuando acabas, el mundo irremediablemente sigue igual, con sus desigualdades, y su ficción aprendida, con sus mandatarios y sus políticos, con sus injusticias, y con su verdad. Pero en fin, me quedo con la misma lectura que hace Marina, y es que el ser humano necesita creer que la igualdad es posible, y por eso tragamos a los impresentables poderosos, porque uno tras otro nos dice que nos van a salvar, que nos van a hacer vivir mejor, que nos van a mejorar. A lo mejor la vida sí es un poco como un videojuego, ya que nos volvemos a creer las historias de los que viene nuevos, como si de una nueva partida en la vida se tratase. En fin, es lo que tenemos.

Comentarios

combatientes70 ha dicho que…
joder, ama, que buena reflexión y que buena unión de ideas... me ha encantado... Me da que te sientes un poco MARIO... pues si necesitas ayuda... llámame... a quien quieres que liberemos o nos cargemos...? besos desde un madrid nevado...
David ha dicho que…
Hay cambios políticos que generan muchas expectativas pero que se desinflan con facilidad, siempre por lo mismo, porque a la hora de atacar grandes problemas se adoptan tímidas soluciones.
Amador Aranda ha dicho que…
yo te llamo combatientes cuando necesitemos ayuda...pronto, ¿no?...jeje. Besos.


Si, de eso habla marina en el libro, de como todo el mundo se aferra a la esperanza...y pone un poco el tema de Obama...que, en fin, todavía no sabremos qué hará...pero claro, mejor eso que el otro, imagino. En fin. Besos.
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
Me ha encantado el post, ama....es necesaria la esperanza, iniciar partida con deseos y luz....que luego la desilusión viene solica.

Un beso renovador.
TQ.
mykelangelo ha dicho que…
mmmm, fontanero...


uno de los poderes más poderosos (valga... ) es el de la resistencia al cambio, bien por la inercia, bien por el miedo o bien por las fuerzas conservadoras de la sociedad, casi siempre ocultas en un segundo plano como poderes fácticos. en realidad lo ideal, lo fácil sería tener una cabeza visible, un supervillano al que enfrentarse, pero no, la realidad es mucho más compleja que esa. no hay diana a la que disparar, ni causa absoluta del 'mal'. para los que trabajamos en la admon, un buen ejemplo sería que no hay realmente un jefe sobre el que desahogarse canalizando nuestras quejas y frustraciones. no, lo único que hay es un sistema caótico que todo lo controla.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Hola!...a mí no es que no me gusten los videojuegos sino... que el día tiene 24 horas y ya no da para más... y hay que priorizar... que si pelis, que si libros... que si comics... que si blogs... Puff, tota, que prefiero no jugar así "no me engancho". De jovencillo me gustaban los de FIFA, los de fútbol. Nunca he tenido demasiada paciencia de estos de pasar pantallas como el de Mario, pero seguro que está genial... y más en la Wii!!... Original entrada, mezclándolo con el ensayo de Marina... "y es que el ser humano necesita creer que la igualdad es posible". Eso es. Un saludo.
Amador Aranda ha dicho que…
Totalmente de acuerdo Lunares, pa desilusionar...ya estan los días. Besos.

Creo que eso pasa en casi todas partes, el...rellene un impreso..que bueno, funciona, imagino, pero siempre te esquivan del jefe. En fin, eso. Bsos.

Yo tampoco juego mucho...pero bueno, en navidad, he echao un ratillo, jeje. Saludos.

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