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El corazón del escapista.


Bueno, como hace mucho que no publico un relato en el blog, pues, eso, subo otro. Éste es el corazón del escapista, y, con él gané el Certamen joven de Lucena, hace dos años. La verdad es que es un relato difícil, sobre todo porque cuenta pocas cosas, pero, le tengo especial cariño. Espero que os guste.


El manual del escapista.

Un escapista, ya sea profesional o un simple aficionado, debe librarse del miedo como una prioridad dentro de su trabajo. Para escapar de las cadenas, cuerdas, candados que lo retienen, deberá esforzarse en desaparecer, “mentalmente”, como si estuviera preso tan sólo con hilos de coser. Deberá también olvidarlo todo: a su familia, a sus amigos, a sus hijos si los tuviera, ya que, el más mínimo sentimiento de culpabilidad ante la escapada, puede hacerle perder los nervios, y jugarle una mala pasada que no desea. No es fácil escapar, algunos de los mejores escapistas fallaron en el momento decisivo, ése en el que al ser libres, estaban más atados que nunca; por eso, será bueno adelantar el momento, sin desvelar el truco a realizar, para que el público asistente al espectáculo se emocione y aplauda con la proeza realizada, eso si, nunca deberá mentir. Un escapista que se precie no debe mentir nunca, no debe hacer trampas dentro de su espectáculo, ya que, al final, las mentiras son descubiertas por el público y hará de él un profesional a olvidar.



EL CORAZÓN DEL ESCAPISTA.
( o relato a trozos o de pequeños relatos.)


Primera escapada.

Como le gustaría poder acostumbrase a su mundo, al que le rodea, y que hace ya demasiado tiempo que se quiere deshacer, despegar, abandonar hacia otro que le resulte menos inhóspito, menos difícil. Como le gustaría poder salir, sin que nadie se dé cuenta, coger las cosas necesarias, hacer las maletas y abandonarlo de una vez por todas, con el ímpetu que tenía antes, cuando era pequeño y las cosas no importaban o carecían de valor, o más bien él no se las daba aunque lo tuvieran. Como le gustaría tener el coraje de decir las cosas que siente, las que guarda bajo llave desde hace ya demasiado tiempo, y que le minan las fuerzas a cada paso, a cada saludo, con cada conversación de la que quiere escapar, de la que le gustaría no formar parte. Como le gustaría ser invisible para poder ser el mismo, sin nadie que le juzgue, que le mire con cara de bicho raro, de persona desequilibrada, extraña, de la que es mejor no acercarse que algo malo siempre te pueden contagiar. Como le gustaría poder decirle que la quiere, que está enamorado de ella desde el primer día que llegó al hospital, con sus ojos casi cerrados, con sus manos siempre trémulas y su pelo a la izquierda y su boca agrietada. Pero sabe que es difícil, sabe que habrá que ser valiente y no callar lo que siempre ha callado. Elegir con cuidado qué hacer y qué no hacer y por qué hacerlo, y para qué. Así que deberá entrar en el hospital con decisión, no como siempre lo hace, con la bata a medio poner y los zapatos desabrochados, con el pelo aún mojado por la ducha de hace quince minutos y las ganas de escapar de todos los días. Deberá tener un día perfecto, donde todo salga bien; llevará consigo varios detalles de los que siempre prescinde: comprará un regalo para ella, un libro de los que lee en los últimos meses, desde que llegó al hospital con una enfermedad desconocida en su cuerpo;

seguir leyendo.

Comentarios

Ya me gustó cuando lo leí hace unos años cuando te conocí por mi amor, pero lo vuelvo a leer y me gusta aun más.... Besos
Amador Aranda ha dicho que…
Me alegro que te guste, antes y ahora. Recuerdo como tu amor tenía el principio del relato por su casa, en su cuarto, y al verlo, me dió vergúeza verlo...jeje. En fin, el pudor, que es lo que tiene. Besos Vigia.
Capitán Alatriste ha dicho que…
Para mí, de todo cuanto te he leído, este es tu mejor relato. Me pareció original y muy bien escrito.
Ricardo Baticón ha dicho que…
Amador, está muy chulo este relato, enhorabuena. Sobre todo me suscribo a la opinión de Capitán Alatriste... está muy bien escrito, como todo lo que escribes, pero este relato aún con más esmero. Felicidades.
Amador Aranda ha dicho que…
Muchas gracias a los dos. Me alegro que os guste.

Saludos.
mykelangelo ha dicho que…
Para mi el mejor que te he leido, así en plan metarelato. Me he sentido muy identificado, sobre todo con la parte de la competición. A veces pienso que decir 'te quiero' es el principio del fin... ains!

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