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Reflejos (segunda parte)

Es difícil hacer un listado de cuantas veces el cine o la literatura han llevado acontecimientos históricos y humanos al cine, o en el caso de la literatura, los han novelado. Y es difícil ese listado porque el cine ha hecho de las guerras, de los conflictos, y a veces de la incontenible barbarie humana, un género cinematográfico en sí.(como puede ser la comedia, o el terror)
Este género, a veces, ha sido necesario para dar a conocer guerras y políticas olvidadas, películas necesarias que cumplen una función quizá más accesible que la de sentarse delante de un libro de historia. Otras, sin embargo, han intentado recaudar lo máximo posible en taquilla. No creo que lo segundo sea malo, nada más lejos de esto. Al fin y al cabo, el cine es cine, y es una industria y un negocio que debe de ser rentable.
Es complicado el reflejo que la sociedad a veces busca dentro del cine, de las historias de dramas humanos y sociales. De un tiempo a esta parte, y sobre todo con la total autonomía mundial del cine americano, que sabe dar y llegar a todo los públicos y a todas las necesidades, ha empezado a crearse una especie de nuevo género cinematográfico, que si hubiera que ponerle un nombre, sería el de “histórico basura”(la cosa va de géneros hoy). Películas con el trasfondo de grandes guerras, tratan historias facilonas y dramas edulcorados capaces de apaciguar el apetito de culpabilidad que mucha gente demanda. Y las hay, y también muchas. En la cartelera se encuentra ahora El niño con el pijama de rayas, adaptación del Best Seller de John Boyne, y que sería el perfecto Fast- food, uniendo primero lo literario y posteriormente lo cinematográfico. Y es que parece que en los tiempos que corren, la desgracia humana ajena es capaz de mover mucho dinero, y crear muchos intereses.
En el lado opuesto a todo esto está Vassilli Grossman, escritor Ruso y autor de Vida y Destino, libro del que ya hemos hablado algo aquí, y del que me siento al acabarlo tremendamente conmocionado. No sólo por el libro, que trata magistralmente varios acontecimientos acaecidos en Europa durante la segunda guerra mundial, y narrados a través de personajes ficticios. Sino por el trabajo del autor al querer reflejar y dar constancia de los sentimientos, y del dolor que parece quedará para siempre en el olvido del tiempo. De la humanidad con que Grossman sigue a todos los personajes, ya sean Soldados Alemanes, o Judíos en las cámaras de gas, Científicos en un laboratorio, o Soldados Rusos en batallas decisivas para el trascurso de la guerra, ya sea en la voz de Hitler, o de Stalin. Resulta aún más impactante saber que Grossman no pudo ver su obra publicada, ya que el Gobierno Ruso confiscó todas las copias. Y sin embargo, creó, e intentó dejar un legado por encima del dinero, haciendo de su obra un ejemplo a seguir.
Es difícil reflejarse en el cine, o en la literatura, es difícil a veces encontrarse a uno mismo, lleno de dudas, y de indecisiones, y es difícil mirar a veces cuando sabes que van a bajar la mirada. Sin embargo, no creo que para la mayor parte de los países que tienen los medios y la capacidad para consumir cine y literatura, al igual que música, y arte, les sea de gran dificultad reflejarse. Lo que triunfa en casi todo el mundo, el cine comercial y muchas veces mediocre, la literatura de best seller y de historia refritada, y la música de fiesta pachanguera, crea un reflejo perfecto de lo que la sociedad demanda, de lo que la sociedad en casi todo el mundo quiere, no pensar, olvidar los problemas con el cine, y ser zombies obedientes de una sociedad que les atrapa los pies como un elefante enjaulado, y que hace de ellos víctimas de los creadores políticos de miedo, de los vendedores de seguridad, de los mentirosos que el mundo crea para hacernos olvidar los problemas de la vida diaria a lo que hay que enfrentarse. El cine, la literatura, el arte, debe de ser un reflejo veraz de la sociedad en la que vive, para así retroalimentarse con la vida de verdad, y poder sacar conclusiones reales, no de patio de colegio como muchos cineastas proponen. El cine y la literatura, deben reflejar al ser humano, no crear héroes donde la gente pueda pensar que se puede convertir en uno de la noche a la mañana. El arte debe asumir su función, de reflejar, y de hacer pensar. Desafortunadamente, nunca lo hará.
Me quedo para acabar con una frase que leí de Vargas Llosa, y que alguna vez he dicho en el blog, “La literatura no hace a las personas más felices, pero sí que hace que la gente viva la vida con más intensidad”.
Sigamos viviendo.

Comentarios

David ha dicho que…
El otro día me pidieron que recomendara una película. Al decir Tropa de élite me dijeron que vaya alegría... Hay gente que no quiere ver problemas en el cine o en la literatura, y si los ve tienen que ser muy edulcorados.
Amador Aranda ha dicho que…
Te has dado cuenta, además, que las historías de ficción, las pelis de acción, están llenas de violencia, pero luego, cuando tocan temas reales, parece que se acojonan, y entonces dulcifican. En fin, a no todos les pasa, claro está. Spielberg es una máquina, tanto en La Lista de Schindler como en Munich, ha hecho películas maravillosas.

Un besote.
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
seguramente, más que gentes, hay estados de ánimo. Yo personalmente, disfruto viviendo con intensidad. Esto implica entender que lo chungo forma parte también del vivir, y no sólo entenderlo, removerte y retorcerte hasta vomitarlo… lo que sucede es que no todos los días tienes la misma energía, fuerza o como quieras llamarlo. Es por esto que tampoco está de más.

El otro día cuando salí de ver “Camino”, la somaticé como me pasara tiempo atrás con la obra “Combatientes” de nuestro Antonio. Creo que sólo me ha pasado en estas dos ocasiones, que una obra me bloquea. Tienen que pasar días hasta conseguir disfrutarla. ¿¿??

Besos que no sé donde los he dejao.
R.
Amador Aranda ha dicho que…
Todo depende claro....del momento, imagino. Yo también vi Camino el otro día, me gustó mucho...pero vamos, que yo me la comí, y la digerí mu bien. Qué bien está. En fin, eso.

Besos para cuidarse bien.
combatientes70 ha dicho que…
Roxy, gracias por lo que me toca...

El arte debe conmover... yo creo que en la actualidad todo debe ser entretenido, fácil, sencillo, ágil, rápido... y no tengo nada contra eso... pero eso no quiere decir que sea vacío... Por ejemplo la última peli de Woody, para mí, es todo eso y no es nada vacía... se deja ver como si no contara nada y en su fondo hay una gran reflexión sobre el amor y la vida en pareja (sé que Ama no piensa lo mismo). Otro elemento es si la propuesta narrativa o estética conecta con tus gustos estéticos o estilísticos... Recuerdo una gran película, la vida es bella, que conmueve a una amplia mayoría... que tiene todos esos alicientes (se ve con facilidad, es sencilla, directa, ágil, rica y profunda) pero a mí me irrita... porque su propuesta estética o narrativa o estilística no conecta conmigo... El arte está ahí fuera... lo que debemos intentar es que nos haga avanzar, cambiar o pensar...
Raúl Sánchez Quiles ha dicho que…
Buen blog, me ha gustado mucho. Si puedes échale un vistazo al mío y si te gusta, un votito me puedes dar:
http://www.hiperbreve.blogspot.com
Amador Aranda ha dicho que…
Pues sí, el cine tiene que conmover, o remover algo dentro de nosotros. Por cierto, que a mi la vida es bella, tampoco me gusta...pero parece que si lo dices te miran mal. Un besote.
RICARDO BATICÓN ha dicho que…
Totalmente de acuerdo con lo de "El cine y la literatura, deben reflejar al ser humano"... a mí me gusta más este cine, el que es como la vida misma... Lo que pasa que también entiendo que hay un sector que no quieren para nada ver un reflejo de la vida real, que para eso ya la tienen al salir a la calle y que no les gusta un cine tan social como el de Ken Loach y que prefieran un cine de no pensar y comercial como el de Spiderman, Batman... o cualquier otra americanada... No se, tiene que haber cine para todos los gustos, edades, situaciones, épocas de la vida... Un saludo!
combatientes70 ha dicho que…
A mi Batman me gusta y me aporta y me entretiene e incluso me conmueve...
David ha dicho que…
Pero tú no cuentas, porque no te gustó Los Cronocrímenes...
Es broma, a veces se generaliza con el cine de espectáculo y no siempre es vacío. No he visto el último Batman, pero el anterior estaba bastante bien.
Y que no me toquen El imperio contraataca, del gran Kasdan.
David ha dicho que…
Pero sí es cierto que muchísima gente va al cine a desconectar.
Yo prefiero ir a conectar, a pensar, a que me abran la mente, a que me enseñen cosas que no sabía, a que me cuenten de otra forma cosas que ya sabía.
Amador Aranda ha dicho que…
Creo que la aclaración de Combatientes es buena, no creo que todo el cine de acción sea malao, los ultimos Batman, dirigidos por Nolan son estupendos, al igual que los Bourne, por Paul Greengrass, que han sido maravillosos. Además, el ultimo Batman, aunque yo le pongo muchos peros, es una película compleja, y muy estudiada. En fin, eso. También cada cual es libre de entrar en un cine, y ver lo que quiere ver, y cada uno, es....pues eso, cada uno. Besos.

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