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Mostrando entradas de septiembre, 2008

Historias por contar.

Releo “El Guión”, libro del genial Robert McKee, seguramente buscando ideas para contar una historia, o una de las varias que pululan por mi cabeza y que no encuentro la forma de intentar darles vida. Sé que no voy a hacer un guión, me aburre mucho la escritura de guiones, quizá por eso admiro tanto a los guionistas, porque sé de esa dificultad para contar con imágenes. Como ya digo a mí, no me divierte, pero sí que me divierte mucho la narración, o la prosa, como decíamos en el colegio.

Todas las historias están contadas.

¿Cómo llega una historia a la cabeza?. McKee da muchas respuestas, pero ninguna habla de la originalidad del que escribe, ya que mucha de las veces las historias vienen de otras historias, vividas por nosotros, o por algún conocido, o leídas, o visionadas en una gran pantalla. Nada es original, y por eso, McKee advierte de que hay que tener cuidado con las historias que escribimos ya que puede que copiemos sin saberlo.

Al final somos plagiadores de emociones ajenas.

Arquitectos de deseos.

Voy a permitirme una pequeña licencia en estas reglas nunca escritas, pero que yo, en cierto modo me he autoimpuesto a la hora de escribir éste blog. La licencia es volver a hablar de un libro del que ya hablé de pasada en una entrada anterior. Las arquitecturas del deseo, de José Antonio Marina, que, encarecidamente vuelvo a recomendar.
En el libro, Marina habla de cómo las personas nos creamos deseos, de cómo los deseos son sólo ideas, estructuras de pensamiento y nosotros nos creamos expectativas, y miramos a un futuro que todavía no existe, pero que, creemos nos hará felices. Son, en forma muy resumida, las Arquitecturas que dice el título del libro, las cuales están hechas por el camino que recorremos para llegar a un deseo, que puede ser material, o espiritual. Y todo es simple, si conseguimos nuestros deseos, seremos felices momentáneamente y si no los conseguimos, lucharemos con uñas y dientes para conseguirlos, ante la posibilidad de sentirnos frustrados, amargados, y algo t…

Viaje relámpago.

Salida de Granada en coche. Agua y chucherías. Risas y chistes. Menchu, Raúl, Nacho y yo. Viva la vida suena. Sonará más veces. Llegada a Toledo, parque temático de Monumentos. Comida en Toledo. Maite y Miguel. Comer hasta reventar es unos de los placeres que el hombre no debe desaprovechar. El bonico del tó. Salida tarde de Toledo. No llegaremos a comer a Carrión de los Condes. Parada en Palencia. Ciudad fantasma y desconocida como la Catedral que no vemos. A las diez ya no hay comida. Burgen King. Llegada a Carrión. Carrión de los Condes, y olvídate del mundo conocido. Precioso despertar, y visita al monasterio. Románico despertar. Fotos digitales. Comida y visita a León. Comer hasta reventar es uno de los placeres…Catedral y Rosetón. Me pones sal gorda. Salida de León, llegada a Langreo. Desconcierto de pueblos. Autovías laberínticas. La Felguera. Ciudad Nueva. Nueva Ciudad. Langrehotel. El sueño de cualquier viajante. Lost in Traslation. Sidra para cenar, escanciando nuevos conoc…

Televisión Elaborada.

Si hay un arma poderosa de la que podamos hacer uso, capaz de aunar la provocación al mismo tiempo que surgen sentimientos de odio hacia quién usa el arma, es sin duda, la infravalorada y menospreciada Indiferencia. Y digo menospreciada porque ahora todo el mundo replica, y habla y escupe sin sentido para no quedarse sin el uso de una palabra que parece que aunque mal dicha, o mal usada, también hay que decirla. Será para no perderla.
Se nota que la Indeferencia no está de moda, por ejemplo, en los programas de televisión, algunos de muy mala calidad y con una necesidad extrema de menosprecio a la también infravalorada, dignidad del ser humano. Ayer mismo David me mandaba un artículo publicado en El País por Enric González, en el que hablaba del vergonzoso espectáculo que la semana pasada daban en la Noria. Todo los programas de este tipo acabarían con esta Indiferencia, pero, ahora, después de un tiempo, parecen que los malos periodistas nos están haciendo creer que están dando un ser…

Contaminación

Puede resultar peculiar y muy interesante las miradas que se tienen o se pueden llegar a tener de una serie, o de un libro, o incluso de un disco cuando en el espacio de la vida en que se está viendo o leyendo o bien escuchando, se combinan entre ellos, y sin uno darse cuenta, y sin tener conciencia de ese cambio, las series y los libros, y la música, se contaminan y hacen de ésta combinación un resultado final más enriquecedor si cabe que el que se tendría de ellas si se vieran por separado. También pasa un poco en la vida, o se podría extrapolar a ella, ya que dependemos muchas veces de quién nos rodeamos para ver la vida de una manera o de otra. Según estemos también. Iría más lejos incluso, a veces dependiendo de qué veamos o leamos, o escuchemos, viviremos y veremos la vida de una manera o de otra, y es que, todo es influenciable, hasta un cuento corto con moraleja facilona.
Todo esto viene sencillamente a que yo estoy teniendo una lectura y un visionado de una serie al mismo tie…