Ir al contenido principal

La vida invisible.

Uno aprende, o debe aprender en el momento en que decide que quiere escribir algo de ficción, que la vida tal y como la vivimos no es un buen ejemplo en el que fijarse, ya que está llena de monotonía, y de repeticiones que no le vienen muy bien a las historias de ficción, ya que éstas, deben estar cargadas de ritmos, y de situaciones que la hagan atractiva al lector, o al espectador, o al oyente si es el caso de una canción. Por eso, de una historia, si es real, hay que sacar sólo y exclusivamente lo mejor, y lo demás, cargarlo de elipsis narrativas que el que lee, ya dará forma.
Cada vez resulta más complicado, sin embargo, encontrar a escritores que vayan más allá de las normas, que se salten lo ya hecho e intenten buscar un camino nuevo, el cual, abra en el lector un momento de empatía con el que en un principio fue escritor. Quizá, en los tiempos que corren, donde sabiéndose las normas, y teniendo una buena historia entre manos, se puede tener una novela más o menos agradable, encontrar la maestría se está convirtiendo en algo, cuanto menos, difícil.
Puede que la razón, o una de ellas, por la que siempre intento buscar nuevos autores, sea por ese descubrimiento tan placentero que aparece cuando hay algo nuevo en lo que se lee y ese algo nuevo, te trasporta a tus mismos recuerdos, y te hace sentir bien, en menor soledad en el mundo; es como si, alguien que vive a cinco mil kilometros de ti, haya escrito un pensamiento íntimo, y secreto que tu siempre has tenido, pero que no has sabido como expresarlo; es como si un escritor, pudiera escribir lo que está invisible, lo que está oculto, lo que se pensaba imposible de expresar con palabras.

Redescubrir en estos días en que la incertidumbre me aturde el pensamiento a la escritora Canadiense Alice Munro, ha sido una de las experiencias más placenteras que he tenido en mucho tiempo. Y digo redescubrir, porque el primer libro de la escritora, Amor, Odio, Amistad, y Noviazgo, hace ya unos años que cayó en mis manos, y del cual, leí algún que otro relato. Ahora he vuelto a encontrarme con ella en El amor de una mujer generosa, y no me cabe ninguna duda ya en que Alice Munro es la que mejores relatos escribe en la actualidad. Y no, no es porque Alice Munro sea la más original. Ni la que mejores historias cuenta. No, es porque tiene la capacidad de dar vida a lo cotidiano, de crear mundos con atmósferas invisibles, y dotarlos de vida, capaz de adentrarse en el lector, y hacerle ver donde antes nunca había visto. Simplicidad en las historias, y aparente sencillez en las palabras, personaje tras personajes, relato tras relato, el sello de Alice Munro es el de cambiarlo todo, sin parezca que cambia, romper las historias, y justificar donde parecía que no pasaba nada, acabar con la vida, y sin embargo seguir viviendo.

Lo peor sin duda de Alice Munro, es saber que nunca se podrá escribir como ella, que por mucho que se escriba, la maestría con que ella une frase a frase a sus personajes, no se podrá tener nunca. Una pena. Aunque, afortunadamente, nos quedarán sus relatos, para volver a ellos, y sentir que, al menos hay alguién que vive en Canadá, que ha sentido, o te ha hecho ver que sientes, la parte invisible de la vida, que nunca creíste poder compartir.

Comentarios

Nacho ha dicho que…
Como tengo el libro cerca, ya te pediré que me recomiendes alguno de esos relatos por el que empezar.

Ya sabes que soy un lector de principios... como no me guste el principio, ¡vamos apañados!.

Esta entrada transmite mucha pasión por la obra de la autora. Tanta que incita a leerla.
Amador Aranda ha dicho que…
Me alegro que te haya gustado la entrada...y el libro, está en la estantería del despacho...jeje. No es un libro, o no son unos relatos ni de principios ni de finales fáciles, necesitan sobre todo paciencia para que cuando acaben, todo tenga sentido. Un besote.
David ha dicho que…
Creo que lo mejor de Alice Munro es que no se nota la escritura, no sé como decirlo, como tú dices, todo fluye con naturalidad.
Desde hace tiempo digo que estoy en una época en contra del adjetivo, que es realmente contra el adjetivo que corta el ritmo, el que es obvio. Escribir de esta forma es muy difícil, estupenda para los relatos, que son completamente distintos de la novela.
No creo que sea imposible escribir como ella, o como Auster, evidentemente es muy difícil, pero no creo que Alice Munro naciera escribiendo así...
Y lo que sí es cierto que se puede escribir muy por encima de la calidad general, que es baja baja.
Un beso y gracias por descubrirme ese fabuloso libro
Amador Aranda ha dicho que…
No claro, nadie nace sabiendo, y menos escribiendo bien...pero es que, cuando te encuentras a alguién que lo hace tan bien...te da un bajón...jeje. En fin. Un besote.
nemam ha dicho que…
pssssssssssssssssssssssst, q hay de esa revistaaaaaaaaaaa?????
Amador Aranda ha dicho que…
Sí, se está retrasando algo. En imprenta han prometido que para el día 20 está. He puesto el cartel de Vértigo, el modificado, por cierto. Vamos a ver cuando la presentamos. Besos.
combatientes70 ha dicho que…
Nene, no había podido leerte este finde, con tanto follón... pero hoy lunes te descubro hablando de este libro y espero ir esta tarde a la fnac y comprarlo pa que me acompañe este verano... que espero jodidamente caluroso, mil besos
Amador Aranda ha dicho que…
Verás como te gusta la Munro...estupenda ella. Un besote.
mykelangelo ha dicho que…
sí, es totalmente mágico y especial, cuando te reconoces en un relato, en una canción o en cualquier otra manifestación artística. no sé de dónde nos viene exactamente, pero nos encanta reconocernos en los demás... será la interna soledad?
Amador Aranda ha dicho que…
En fin, no sé qué será, pero el sentirte menos solo, da mucha satisfacción...besos.
RICARDO BATICÓN ha dicho que…
No se qué tal escribirá esta Alice Monre... pero nos has creado una expectación de la leche con tu comentario!... hay que coger nota de su nombre. Gracias!
Capitán Alatriste ha dicho que…
No te quepa duda que la leeré pronto. Hasta ahora, tus recomendaciones literarias han sido brillantes.
Amador Aranda ha dicho que…
Se agradece las críticas a las recomendaciones, si son buenas, pues mejor. No están mal las tuyas tampoco, jeje. Un saludo.

Entradas populares de este blog

Casa David

Los indeseables.

Quién les hubiera de decir a las “galas de cine” que en unos años se iban a convertir en fenómenos de masas. Yo, que como aficionado al cine he visto muchas, puedo confirmar que excepto en el noticiario del día siguiente, los premios y las galas pasaban sin pena ni gloria, más allá del comentario popular de: esta ha ganado diez Oscars, o diez Goyas, y no es tan buena…o el vestido de aquella, o el disfraz con el que fue aquel...o la maldad de turno, que también las había...y las hay, y que en cierto modo siempre ha formado parte del visionado de las galas entre amigos: una diversión blanca que no salía del salón donde se veía la gala.
Pero las redes sociales y en especial Twitter, lo han cambiado todo. Las galas son el mejor momento y el mejor escaparate, para que las lenguas, a veces originales, y otras algo viperinas, comenten lo que está pasando en su televisión. Criticar una gala de cine sin saber de cine está a la orden del día. No hace falta ver las películas, ni conocer a los ac…

Las furias cotidianas.

Los viajes siguen siendo interesantes. Madrid sigue siendo interesante. Amigos, familia, visitas, cine, teatro. La lluvia nos recibe a nuestra llegada. La lluvia, y un apartamento en “la puerta del Sol” que no sabemos si nos gusta o no. Apenas sin tiempo nos vamos al teatro. Apenas sin teatro nos vamos al tiempo.  

“El gol de Alex”, la nueva obra de mi amigo Antonio Hernández Centeno. Ver obras de Antonio cada cierto tiempo en Madrid se ha convertido en un hábito muy agradable. En una excusa para volver. En una vuelta a la excusas. “El gol de Alex” es quizá la obra más personal hasta la fecha de Antonio, un texto lleno de dolor y desamor, que renace como el mismo autor, a una nueva vida, a un camino que será diferente, pero en el que se tiene que seguir caminando. Una comedia que es un drama, como las grandes comedias. Como los grandes dramas. Como la vida en la ficción.

Ficción también es la de “Selfie”, comedia, o drama, o simplemente una película sobre España, sobre la actual, o la …