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Filosofía Televisada

Se está convirtiendo en una sana costumbre en mi vida el comprar cada año el nuevo ensayo que publica el filósofo José Antonio Marina. El que leo estos días, además que es el último que ha publicado, se llama Las Arquitecturas del deseo, y en el libro intenta diseccionar de una manera siempre clara, qué nos mueve a los humanos a desear cosas, ya sean materiales, espirituales, sexuales, etc.
No paro de repetirme durante la lectura del libro lo afortunado que soy al haber encontrado a un filósofo tan interesante, que a la vez que siento que me está enseñando cosas, ha sido capaz de cambiar el mal concepto que tenía sobre la filosofía, y que por supuesto, fue aprendido en el instituto. La filosofía que propone Marina es tan clara que al instante de leer sus disertaciones, sabes perfectamente en ti, de qué te está hablando y uno se siente capaz de aplicárselo, e incluso de intentar cambiar algún hábito(en mi caso consumista), que lo lleva por la calle de la amargura.
Seguramente éste autor, y otros muchos, han hecho posible que todavía (cruzo los dedos), no tenga que pasar por la consulta de un psicólogo, aunque, creo que si algún día lo necesito, no tendré ningún problema en ponerme en manos ajenas que me guíen en éste camino a veces complejo que nos presenta el vivir los unos con los otros, y claro está, con uno mismo. Aunque, en cierto modo, el mundo de la psicología, o más bien, de la terapia en sí, siempre me ha interesado, no sólo en la vida diaria, si no en el cine, en el teatro, en las historias al fin y al cabo. Woody Allen ha sido sin duda un experto en hacernos ver sus neurosis, y hablarnos sin tapujos de ellas. Se han sumado, claro está, muchos otros. Si hago memoria, ha habido películas con psicólogo, o terapeuta de por medio que me han gutado mucho. Mumford, del maravilloso Laurence Kasdan, Happiness de Todd Solodnz, y también series como la maravillosa Tell me you love, (Dime que me quieres, en Español, y que creo que emite la Fox actualmente).
Creo que si hago memoria puedo encontrar más historias, pero de lo que realmente quiero hablar es de In Treatment, serie que acabé hace unas semanas y que me ha tenido hipnotizado con sus diálogos y sus historias durante 43 maravillosos capítulos. La serie, basada en otra Israelí, y creada casi en su totalidad por Rodrigo García (hijo de García Márquez), cuenta varias historias. La de una chica, Laura, sexualmente activa, y que utiliza el sexo para evitar conflictos en su vida. Alex, un militar que se siente culpable por la muerte de niños que estudiaban en una Madrasa en Afganistán. Sophie, deportista de élite que un día decide que el suicidio es la forma más fácil de acabar con su vida de adolescente incomprendida, y Jake y Amy, un matrimonio que ha se ha perdido el respecto y la admiración, y que la única forma que tiene de seguir juntos es herirse mutuamente. El terapeuta, también acude a terapia, ya que, la misma terapia le provoca malestar, tanto en su vida, como en las relaciones con su mujer y con sus hijos.
Y esto es más o menos In treatment, un experimento arriesgado, teatral, y de una inteligencia desbordada, tanto en sus guiones como en la dirección de unos actores creíbles y entregados al proyecto, y es que, lo que está haciendo la HBO por las series es algo tan grande, que hasta me da un poco de miedo qué nos pueden estar preparando, y si, incluso, voy a estar preparado para verlo. Es cuanto menos esperanzador, que entre tanto dinero que solo mueve comercialidad, entre tanta basura que ven millones de espectadores todos los días, y que encumbran y hacen que parezca que la sociedad donde todos vivimos no tenga más sentido que el de conseguir dinero, metas y como dice Marina, crearnos arquitecturas sólo y exclusivamente de deseos, nos encontremos con HBO, que nos inunda con filosofía de la vida, igual que hace Marina, pero que está llena de imágenes, de diálogos, y de maravillosos gestos, caricias, y besos de actores en planos y planos, a 25 fotográmas por segundo, que para eso es televisión. No dejéis de verla, es buena para la salud mental.

Comentarios

La Creadora ha dicho que…
Salud mental...que me vas a hablar de mi, si realmente la filosofia es algo que deja intrigada a mucha gente, y realmente las terapias cuando las necesitas son muy buenas... yo he pasado una racha mala y el psiquiatra ha hecho su trabajo bien... aunque estoy de pastillas hasta...

Bueno saludos amigo, espero que la revista faro 2000 no te tenga muy agobiado :D

Saludos
combatientes70 ha dicho que…
Que puedo decirte de terapia... yo pasé por la mía... ahora he encontrado en el teatro... y en ciertos ejercicios, un sitio fantástico para ordenar mi mente, me siento más estable y más fuerte... en cuanto la serie, vi los 4 primeros capítulos me pareció la bomba y la tengo aparcada para cuando la vida me dé un respiro.
Amador Aranda ha dicho que…
La verdad es que la revista me ha agotado un poco, pero ya está acabada, falta un cartel, y ya está...en fin, veamos como queda. Hay cambios, como el título, Faro 2000, que ahora es sólo FARO, más corto, y mejor. Un abrazo.

Tienes que verla, es que es tan buena...en fin. La terapia del teatro es la mejor, yo creo que deberían recetarla los psicólogos, terapetuas, y en fin...todo el mundo. Besos.
Al sr. Marina lo conocí en una de sus conferencias sobre educación, tema al que ha dado su sabia opinión en muchas ocasiones. De apariencia un poco tosca, incluso diría con cara de pocos amigos, levanta de manera desafiante una ceja que no sé yo, uffff.... Pero cuando comienza a hablar te va embaucando no solo con sus palabras sino también con su timbre de voz como si fuera un auténtico encantador de serpientes. Su discurso, y estoy contigo, es tan actual, tan cercano, tan realista que te quedas absorto con las dos cejas levantadas y los ojos bien abiertos. Yo he leído uno de sus libros "Por qué soy cristiano" y argumenta el Sr. con una objetividad y una lógica humana increíble. Besossss
Amador Aranda ha dicho que…
Hola Vigía, cómo vas. La verdad es que Marina es estupendo. Yo el que dices no lo he leído, creo que me lo iba a quitar cuando estuve en tu casa, jeje. Ya me lo dejarás, aunque si mal no recuerdo te lo había prestado tu padres. En fin, en un tiempo quiero leer los ya muchos ensayos que tiene. Un besote.
RICARDO BATICÓN ha dicho que…
"qué nos mueve a los humanos a desear cosas"... qué interesante tema, apasionante. Si que tiene que estar bien el libro de Marina.

Los temas filosóficos sí que están muy bien y es cierto que en el cine se tocan de vez en cuando, quizás quién más como citas sea Woody Allen (casualidad que en mi última entrada hablo de una peli suya). Muy interesante toda tu entrada y tu recomendación cinéfila final.
Anónimo ha dicho que…
Con Marina, gracias a ti Amador jeje, descubrí algunas cosas en "La inteligencia fracasada"...

Leer, abstraerse... y reconocer errores..., Marina hace que en la soledad de la lectura, uno se sienta avergonzado ante la evidencia de tanta torpeza cometida por uno mismo... al ver reconocidas tantas cosas, puede ser hasta doloroso...

Yo también me apunto a ver la serie.

Un abrazo
unviajealaluna ha dicho que…
Hablando de torpezas... este ultimo soy yo
Amador Aranda ha dicho que…
Leer a Marina, la verdad, es que es un placer, su claridad de ideas te enriquece...en fin, no dejes, por cierto de ver In treatment, recuerdo que alguna vez has dicho que no ves series, pero deberías replanteartelo...creo, jeje. Un saludo.

Me alegro que te haya gustado Iván, si con éste te ha pasado eso, no sabes las sensaciones que yo tuve con Anatomía del miedo; ese sí que ha sido revelador para mí, me produjo algo parecido a una catarsis...en fin. Que es una máquina. Un abrazo.
David ha dicho que…
Solo he leído La inteligencia fracasada, pero he leído artículos y es muy bueno, muy didáctico.
La serie es estupenda, lo que no tengo tan claro es si sirve de terapia o si te plantea la necesidad de que la recibas...
Amador Aranda ha dicho que…
La serie, como terapia, pues no...no creo que sirva, si se está realmente mal no creo que ninguna serie, ni ningún libro sea capaz de sacarte de ese estado de malestar. Es buena para la salud mental, porque te hace plantear en ti dilemas y actos a la vez que les pasa a los personajes, por muy ajenos que sean a nosotros, que, al final, cuando acaba la serie, da la sensación de que no eran tan ajenos...es tan peculiar la serie, porque además, empieza y acaba siendo cosas totalmente diferentes....Un besote, y acabala ya...jaja. que tengo ganas de hablar con alguien de ella.
La Creadora ha dicho que…
Hola Amador, q alegria q este terminada, pues a ver si me pasas alguna q aun no la tengo ains...

Saludos!
Amador Aranda ha dicho que…
Está terminada, pero no impresa, todavía. Creo que en una semana estará. De todas formas, avisaré del día de la presentación, y esas cosas, además...
Unos zarcillos pa mi luna : ha dicho que…
Cuanto aprendo de Vdes. y cuantas ganas me dais...después de leer el post...quiero el libro del Marina…pero no sólo el de “las arquitecturas del deseo” , el de “por qué soy cristiano” y “la inteligencia fracasada”…quiero también, descargarme la serie enterica de “in treatment”…y como no, ya me he puesto a descargar el “tell me you love”… pal domingo voy con Mumford…y todavía estoy en los inicios de “a dos metros bajo tierra”…El Jose ya me tiene prepara la de “californiqueission”…ah-ah-ah-ah…no hay coño quién os lleve el ritmo…así no vamos. Cuando vosotros empezáis a hablar de una serie, yo empiezo a bajarla… cuando voy a mitad de la primera temporada, vosotros os habéis tragao ya las cuatro posteriores y habéis empezao con otra…¿algún día conseguiré pillaros el ritmo y poder estar actualizá pa conversar de lo mismo al mismo tiempoooo???...ya sé que no tengo velocidad de lectura, ya sé que mis prioridades las establezco yo…pero es que voluntad no me falta, coño!! Y recoño!!

Un beso aceleraico entero.
R.
Amador Aranda ha dicho que…
No te aceleres Lunares, tu a tu ritmo, que al final se llega a todos sitios, y se leen los libros y se ven las series, y si no, pues ya está. Hay una ecuación rara, es que cuanto más cosas se ven, o se leen, más da la sensación de que no se ha visto nada, ni se ha leído nada. Un besote.
mykelangelo ha dicho que…
los deseos llenan el vacío
Amador Aranda ha dicho que…
Sí, pero el vacío también puede ser inventado.
mykelangelo ha dicho que…
siempre lo es

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