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Amos Oz.

Vuelvo a poner otro artículo, en éste caso, el discurso que Amos Oz dió al recoger el Principe de Asturias de las letras. Me lo enseñó Antonio el otro día, y realmente me parece muy bonito, además de que habla de libros, y en éste blog, pues...gustan. Que lo disfrutéis.

La mujer de la ventana.

Si adquieres un billete y viajas a otro país, es posible que veas las montañas, los palacios y las plazas, los museos, los paisajes y los enclaves históricos. Si te sonríe la fortuna, quizá tengas la oportunidad de conversar con algunos habitantes del lugar. Luego volverás a casa cargado con un montón de fotografías y de postales.

Pero, si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas.

Si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino.

Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.

Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños.

Y por eso creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la curiosidad tiene, de hecho, una dimensión moral. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana.

Parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros. De imaginar realmente los amores, los miedos terribles, la ira, los instintos. Demasiada hostilidad impera entre nosotros y demasiada poca curiosidad.

Los judíos y los árabes tienen algo en común: ambos han sufrido en el pasado bajo la pesada y violenta mano de Europa. Los árabes han sido víctimas del imperialismo, del colonialismo, de la explotación y la humillación. Los judíos han sido víctimas de persecuciones, discriminación, expulsión y, al final, el asesinato de un tercio del pueblo judío.

Cabría suponer que dos víctimas, y sobre todo dos víctimas de un mismo perseguidor, desarrollarían cierta solidaridad entre ellas. Desgraciadamente las cosas no son así, ni en las novelas ni en la vida real. Por el contrario, algunos de los conflictos más terribles son aquellos que se producen entre dos víctimas de un mismo perseguidor. Los dos hijos de un progenitor violento no tienen por qué amarse necesariamente. Con frecuencia ven reflejada el uno en el otro la imagen del cruel progenitor.

Exactamente así es la situación entre judíos y árabes en Oriente Medio: mientras los árabes ven en los israelíes a los nuevos cruzados, la nueva reencarnación de la Europa colonialista, muchos israelíes ven en los árabes la nueva personificación de nuestros perseguidores del pasado: los responsables de los pogroms y los nazis.

Esta realidad impone a Europa una especial responsabilidad en la solución del conflicto árabe-israelí: en lugar de alzar un dedo acusador hacia una u otra de las partes, los europeos deberían mostrar afecto y comprensión y prestar ayuda a ambas partes. Ustedes no tienen por qué seguir eligiendo entre ser pro-israelíes o pro-palestinos. Deben estar a favor de la paz.

La mujer de la ventana puede ser una mujer palestina de Nablus y puede ser una mujer israelí de Tel Aviv. Si desean ayudar a que haya paz entre las dos mujeres de las dos ventanas, les conviene leer más acerca de ellas. Lean novelas, queridos amigos, aprenderán mucho.

Las cosas irían mejor si también cada una de esas dos mujeres leyese acerca de la otra, para saber, al menos, qué hace que la mujer de la otra ventana tenga miedo o esté furiosa, y qué le infunde esperanza.

No he venido esta tarde a decirles que leer libros vaya a cambiar el mundo. Lo que he sugerido es que creo que leer libros es uno de los mejores modos de comprender que, en definitiva, todas las mujeres de todas las ventanas necesitan urgentemente la paz.

Quiero agradecer a los miembros del jurado del premio Príncipe de Asturias que me hayan otorgado este maravilloso Premio. Muchas gracias y mis mejores deseos a todos ustedes. Shalom u-brajá.

Traducción del hebreo de Raquel García Lozano

Comentarios

David ha dicho que…
Es artículo es muy bonito, pero no creo que se pueda aplicar a toda la literatura por igual (bueno, a la literatura sí pero no a todos los libros)
Con los de César Vidal puedes llevarte una idea equivocada, y encima enconar más el conflicto.
Amador Aranda ha dicho que…
Sí, es verdad. Es una idea romántica, o idílica de la literatura, que, bueno, hay cosas en las que lleva razón. Pero también pueden producir lo contrario. La palabra escrita tiene mucha fuerza, a veces, incluso más que la hablada, y puede crear opiniones de moral discutible...pero en fin. Así son las cosas.
Kinush ha dicho que…
joder Amador!!! que texto más bonito es una pasada!! y en verdad lo importante es eso, que las mujeres y los hombres de este mundo necesitamos urgentemente la PAZ!!! ojalá la literatura y el arte en definitiva ayude a conseguirla de una vez por todas.

un saludo!!
combatientes70 ha dicho que…
el texto es una maravilla, es una reflexión fantastica y única... yo lo que quiero es tener tiempo y necesidad pa leer, besos
Capitán Alatriste ha dicho que…
Yo no he leído nada de Amos Oz. Otra de mis innumerables cuentas pendientes con la literatura. Me parece que el discurso no puede ser más sentimental y más bonito para recoger un premio literario. Me ha ganado para siempre.

Por cierto, ¿estabas leyendo veneno y sombra y adiós? Yo acabo de entrar en una profundísima depresión literaria después de leer uno de sus capítulos, en el que habla sobre las nostalgias.

Uffffffffffffff, impresionante, yo ya no quiero escribir nunca maaas, me da vergüenza.
Amador Aranda ha dicho que…
La verdad Kinush, es que está bastante dificil lo de la paz en el mundo, pero bueno, siempre está bien encontrar soluciones, habrá que ir probando, porque estarse parado tampoco es la solución: falta comunicación, eso es clave. Un saludo Kinush.

Bueno, a lo mejor no estás en tú mejor momento cómo lector, pero sí que haces otras cosas, ver teatro, cine, escuchar música, y ver todas las series del mundo...y también hay ahí muchas mujeres asomadas a los balcones. Un besote.

Todavía no me he leído el libro del Marías. Me he dicho a mi mismo que será el primero del 2008...pero no te deprimas, Marías es otra cosa, y nunca escribiremos como él...son cosas que cuanto antes se aprendan, pues mejor. Un abrazo.
David ha dicho que…
Bueno, sobre Veneno,... Tengo opiniones encontradas. Me está gustando bastante, pero este Marías chochea un poquillo. Ya lleva un par de escenas que me han parecido sonrojantes. Quitando eso, lo que llevo es muy bueno, un poco disperso pero muy bien escrito. Quizá tenga que terminarlo para opinar.
Capitán Alatriste ha dicho que…
David,llevo 300 páginas, exactas, jeje, y discrepo a la mayor contigo. No encuentro ningún pero. Hasta las escenas estúpidas, imagino que te referirás, verbigracia, al rap delante de Francisco Rico tienen su porqué y están magistralmente escritas.

Su dispersión es magnífica. El segundo volumen empieza con una escena que no cuenta hasta el tercer libro y lo hace de forma que no importe lo más mínimo, no sé cómo lo hace, pero sí sé que es de los escritores a los que no les encuentro pegas.

Bueno, yo también soy muy apasionado, cuando me da, me da, así que tampoco me hagáis mucho caso.
David ha dicho que…
No me refiero precisamente al rap... pero no voy a decir más para que Amador no vaya condicionado a la lectura.
Vuelvo a repetir que me está gustando mucho, pero que Marías tiene cosas de persona mayor, de otra época.
Fumandoespero ha dicho que…
Bravo, bellisimo texto para explicar que solo la empatia cambiará el mundo, en el resto de cultisimas polemicas no entro, me quedo con el texto: con la intención de que la paz se hospeda en algun lugar de una ventana abierta...
Besos
Amador Aranda ha dicho que…
Me alegro de que te guste el texto, a mi, lo vuelvo a repetir, me encanta. En lo de las polémicas cultísimas, sinceramente, cultas o no, buenas o no, son las que más hay en éste blog...cada uno, opina lo que le da la gana...tenga o no tenga que ver con lo que se dice. Un besote.

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