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Engaños.


Ya tengo el nuevo libro de Javier Marías, Tu rostro mañana: Veneno y sombra y adiós. Bueno, en realidad, me han llegado a la vez los tres volúmenes de ésta trilogia, ya que Nacho, que sabía que había leído los dos primeros pero que no los tenía, me los ha regalado en una edición que ha sacado Alfaguara bastante bonita. Así que pronto (no sé si empezar a leerlo ya, porque, por lo que parece, Marías no volverá a sacar más novelas, y me da pena leer esta última, por eso mismo, por ser la última) me adentraré en el final de esta trilogia tan especial que ha escrito el escritor madrileño. Sin duda, son muchos los temas interesantes de los que Marías habla en estas novelas, pero hay uno (que necesito para seguir escribiendo esta entrada, claro está), y es el tema de saber con qué personas estamos, la capacidad que tenemos de saber cuando conocemos a alguien cómo es, y cómo va a ser nuestra relación con esta persona, si en un futuro nos va a ayudar, o por el contrario nos va a traicionar. En realidad, no es más que prejuzgar, aunque, como casi siempre, lleva mucha razon. Hay veces que los prejuicios, no sólo con las personas, son positivos. A la hora de comprar, o de ver una película, nos dejamos llevar por el cártel de la misma, o por el trailer, también el tema, o los actores, nos dan una idea de lo que vamos a ver, y decidimos, y rara vez fallamos. Meterse a ver una pelicula, no sé, Iraní, sin antes haber leído críticas positivas, es, desde mi punto de vista, de una valentía derbondante. Claro, que también sabemos, o sé, que no me meteré en una de Jackie Chang, o sucedáneo, sólo y simplemente porque sé que no me va a gustar. Pero, y qué pasa cuando nos engañan.
Hace un par de días fui a ver Un corazón invencible, de Michael Winterbottom, director, al que simplemente adoro y un poco idolatro. Por supuesto, yo fui por el director, pero, en éste caso, había dos engaños en la película para el público no especializado. Un título algo tramposo que, suena más a película de sobremesa, que a una película de un director independiente. Y otro, aún más engañoso, y es la actriz Angelina Jolie, que, rara vez hace películas con un trasfondo más profundo que el de un videojuego de moda (aunque sí es cierto, que ella, parece que está cada vez más implicada en temas humanitarios). Pero, en el fondo, como ya digo, yo no fui engañado, y la gente que vaya por la actriz, pues se llevará a casa una gran historia, muy bien contada, como siempre (yo ya, de todas formas, no soy objetivo con este director, me gusta y punto).
Sin embargo, hace unas semanas, fui engañado con un libro. Un pequeño Incoveniente de Mark Haddon, del que hablé algo en una entrada anterior con motivo de su salida al mercado español. Yo no sé qué os parecerá a vosotros la portada, pero a mí, a simple vista, me parece la de un libro divertido, y que me va a hacer reir. La contraportada, si la habeis visto, es casi igual. !Descubran a la maravillosa familia..! en fin, todo superfeliz, y superalegre. Es más, en críticas, como la de la Fnac, hablan de "Una desternillante historia". Menuda sarta de mentiras,...y qué pena por venderlo asi. Un pequeño incoveniente es un libro muy serio, de una familia, sí, pero una familia disfuncional, más cerca de las historias del guionista y director Allan Ball: American Beauty, o A dos metros bajo tierra, que de los Brady, que es como parece que Alfaguara nos ha querido vender el libro. Y realmente, es una pena el engaño, porque sé, que con la apariencia que destila el libro, mucha gente va a dejar de leerlo, siendo una novela muy bien escrita, de forma sencilla, eso sí, pero con unos personajes que se te clavan en el corazón, y de los que sientes que formas parte al instante. Muy recomendable la novela, (yo literalmente la he devorado) pero, al ilustrador, habría que darle un curso de elección de portadas, y también, hacer que los que escriban las reseñas de los libros, primero, antes de ponerse delante del ordenador, se lean las historias. Para eso imagino que les pagan.

Comentarios

David ha dicho que…
Yo estuve a punto de dejar de ver una de mis películas favoritas, Out of sight, por el título en español, que no reproduzco por decencia...
O la gente que fuera a ver Zodiac para ver Seven 2, menudo chasco se llevarían.
El último disco de Love of Lesbian lo tenían en el Corte Ingles de Murcia en la sección de ¿¿¡¡infantil!!?
A ver si llega el libro de Marias a Martos, que los otros dos los compré allí y ya me hace ilusión juntar la trilogía.
combatientes70 ha dicho que…
Amador, deseo llegar martos y verte sobre todo por dos razones: una que me des esa peli que estoy deseando ver y otra pa que me dejes el libro, me he quedado sin un puto euro en las vacacione sy no puedo comprarmelo, mil gracias... mil besos
Amador Aranda ha dicho que…
Yo creo que hay todavía más ejemplos..pero la verdad, es que cuando son negativos los engaños, y te gastas dinero...pues en fin.

Yo te lo dejo, que además te va a encantar. un beso.
Kinush ha dicho que…
chiquillo como lees!! eres un máquina!!
Es muy interesante lo que comentas sobre lo que Marías habla en sus novelas, yo eso mismo me lo pregunto al conocer a alguién, me está pasando contigo (aunque aún no te conozco en persona)e incluso con gente que ya conozco. Nos van a ayudar? o por el contrario nos van a hundir o traicionar? es un riesgo que hay que correr. Personas que al principio parecen muy amables luego son víboras o el caso contrario. Hace poco me he llevado un chasco con alguién que se supone que era un gra amigo mío y eso te deja bastante mal....en fin!!
Una vez me metí en el cine en Sevilla a ver una película turca- francesa- italiana sobre un harem sin tener ninguna referencia de ella y es una magnífica película.
Pues nada tío que me he enrollado un montón, un saludo!! a ve que opinamos el uno del otro al conocernos?¿?¿?¿?
Capitán Alatriste ha dicho que…
Vaya, levanto la mano. Yo deseché ese libro pensando que sería uno de las chorraditas bestseller que se fabrican las editoriales.

Entono el mea culpa y trataré de leerlo.

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