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El Rockdelux y yo


Lo he decidido: voy a enfadarme al menos una vez al año con el Rockdeluxe. Y no, no lo hago por capricho, lo hago por mi salud mental, que a veces la noto peligrar al leer la revista; la verdad es que es un riesgo que hay que asumir.
Reconozco que el Rockdelux me gusta, en general me da lo que busco, entrevistas, críticas de discos, críticas de conciertos y también anuncios de los mismos, y como ya digo, por lo general, me gusta, me divierte, y aunque son todos unos pedantes, no me molesta. Normalmente yo siempre me he enfadado con la revista en su número de Enero, cuando hacían el resumen del año y elegían el mejor disco, el cual, yo si conocía me había parecido una mierda, como M.I.A, hace dos años, o Joanna Newson el pasado. Pero luego, se me pasaba…ya no.
Ayer me comentó David que si había leído la entrevista que le hacían en el último número a Jeff Tweedy, cantante del grupo Wilco, con motivo de la salida del último disco de la banda, Sky blue sky. Le dije a David que no, que todavía no la había leído aunque hacía dos días que compré la revista. Así que cuando llegué a casa, me puse a leer la entrevista, por cierto la hacía Miguel Martínez. Nada más empezar ya te advertía el entrevistador que en la misma había carnaza y que se había acabado peleando con Tweedy, así que, como ser humano que le gusta ver una pelea ajena, las expectativas se me dispararon. Resumo la entrevista: En ella, el entrevistador, se dedica a decirle al entrevistado, la mala suerte que han tenido al hacer un disco de transición, y no sólo se lo dice una vez, el entrevistador llega a llevar la entrevista a un nivel en que el mismo entrevistado incluso llega un momento a creerse que su disco no tiene el nivel de los anteriores, es más, el entrevistador, es tan inteligente, que empieza a sacarle noticias de blogs en los que opinan de su disco, en el cual dicen cosas como que el disco está hecho para ir a la consulta del dentista, gran zona y momento que escuchar un disco. ¿Qué es lo que pasa? Pues lo normal, que el entrevistado pilla un rebote que no me veas, y acaba diciéndole al entrevistador, oye, muy bien, que no te ha gustado nuestro disco, ya vale. Luego, claro, el entrevistador, que es listo, le dora la oreja con todo lo que le ha gustado de sus discos anteriores, y claro, el entrevistado se calma. Hasta aquí un resumen, aunque recomiendo que la leáis.
Por supuesto que Miguel Martínez, el entrevistador, tiene todo el derecho a no gustarle el disco de Wilco, por supuesto tiene derecho a decirle a Jeff Tweedy que no le gusta, pero lo que no va a poder hacer nunca es que de la boca del mismo autor salga las palabras, sí, la hemos cagado, hemos hecho un disco de transición. ¿Realmente piensa que un autor, ya sea escritor, cineasta, músico, o dramaturgo, cuando hace un trabajo está pensado que va a hacer algo menor, una obra de transición dentro de su obra? ¿Realmente piensa el entrevistador que después de hacer un disco, a los pocos meses se va a poder encuadrar, de forma fácil y sencilla, en el momento exacto de la discografía del grupo? Todavía no sabe este muchacho que a los trabajos hay que darle algo fundamental : tiempo, años, espacio para poder ser entendidos dentro de una discografía. Hay discos que cuando salen parecen menores porque rompen con lo anterior, porque las expectativas puestos en ellos eran mayores de lo que a priori parecen, pero que con el tiempo terminan convirtiéndose en grandes discos dentro del las discografía del grupo en cuestión. Pues parece que no lo sabe, parece que no sabe que cuando se hace un trabajo se pierde la perspectiva, y a veces depende de lo que te digan desde fuera, y hay veces en que el trabajo ha sido hecho tan mano a mano con el productor que este también ha perdido un poco esa perspectiva tan necesaria.
En fin, puede que Sky blue sky sea un disco menor de Wilco, a mi me gusta, me parecer bonito, romántico, y con unos ritmos preciosos. Por supuesto que A ghost is born dejó muy buen sabor de boca, pero nosotros como oyentes, al igual que el entrevistador no tenemos derecho a decirle qué queremos oír, nuestro único poder es tomar la decisión de escucharlo o no…y esa es personal: el trabajo de creación lo hacen ellos, que para eso se dejan las entrañas en lo que hacen.

Hummingbird de Wilco.

Comentarios

David ha dicho que…
Lo del Rockdelux tiene tela. Son los que más saben, si les gusta un grupo es lo mejor, pero sólo mientras ellos lo dicen... Ellos validan la calidad, son superiores... Luego publicitan su festival, el primavera sound, de una forma brutal, pero sin mencionar que son los organizadores... Se permiten la desfachatez de nombrar varios de esos conciertos dentro de lo mejor del año.
Pero la revista está bastante bien, bien publicada, la puedes leer de arriba a abajo varias veces, es muy entretenida, tiene secciones muy interesantes.
Hay números que no conoces a nadie y te deprime un poco, pero luego hay números buenísimos, que te descubren grupos estupendos. El número de febrero del 2005 fue uno de esos: bloc party, lcd soundsystem, ... todo lo que fue bueno aquel año salió en aquel número.
David ha dicho que…
Hola Amador.
Sobre lo que hablábamos ayer de las críticas, este enlace está bastante bien: http://www.lapetiteclaudine.com/archives/011585.html

Yo no lo he podido leer entero, pero tiene buena pinta.
josemolina ha dicho que…
Ya hemos hablado algunas veces sobre esto, jeje.
Estoy totalmente de acuerdo con David y contigo. Yo hubo un tiempo que tuve que dejar de comprarla porque no conocía nada de lo que hablaban, ni me interesaba, claro... Ahora parece que son un poco más terrenales, aunque se pasan muchas veces de enteraos, sobre todo con las listas.
Aún así me gusta porque luego hay números muy buenos, aunque también me mola el Ruta 66 y sobre todo Ignacio Juliá (totalmente recomendable su libro de artículos y entrevistas).
mamen ha dicho que…
estos del Rockdelux no saben ni quién es la Hungaraaaaaaaaa...buahhhhhhh, menuda revista musicaaaaaaaaal..
jajja

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