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Javier Marías vs. Antonio Muñoz Molina.




Como ya saben todos los que leen este blog, me gusta mucho Javier Marías. Desde hace ya unos meses, cada cierto tiempo, David o yo sacamos a relucir el nombre del escritor, ya sea por un artículo, o por una novela, y es que, la verdad, somos fans (también lo es Noelia, pero como no se mete en el blog). Así que, para no ser sólo Javiermariasistas, voy a añadir otro escritor más del que me sienta fanático: Antonio Muñoz Molina. Para quien no lo conozca, es de Úbeda, y ha escrito novelas como El jinete Polaco, Plenilunio, Sefarad, En ausencia de Blanca, El invierno en Lisboa, Ventanas de Mahanttan y el Viento de la luna, entre otras.

Hacerse fan de un escritor es algo peculiar. Cuando te haces fan de un actor, puedes sin duda verlo en la tele, conocer su vida privada, y si es muy famoso muy famoso, verlo hasta en la sopa y saber con quién se ha acostado, y qué le gusta desayunar. Por supuesto, nunca un escritor será tan famoso como para saber ése tipo de cosas, como mucho, saber con quién está casado, y en el caso de Muñoz Molina, casado con Elvira Lindo, conocer alguna que otra desventura que ella desvela de forma divertida cada domingo en el Dominical del País. De Marías, pues de vida privada cero (la verdad tampoco me interesa mucho), y luego de sucesos varios, pues bastantes, también gracias a su artículo semanal en el EPs. ¿Y de gustos?¿Podemos saber qué le gusta a Marías y a Muñoz Molina? Más o menos sí. Desde luego no sabemos qué libro están leyendo en este momento, ni qué película han visto en el fin de semana, y si les ha gustado o no, o si la recomendarían, pero hay veces en que se les llena la boca hablando de algo, y en el caso de Marías y de Muñoz Molina es de la misma cosa: la serie de televisión americana Los Soprano.

Este fin de semana he acabado la cuarta temporada de Los Soprano. Mi relación con la serie es algo extraña. Me gusta mucho, me parece muy real (al menos, aunque yo no conozca a ningún mafioso, veo verdad en sus imágenes y diálogos), muy bien rodada y muy bien interpretada, y por supuesto, muy bien escrita, pero tengo un pero, y es que verla me agota. Realmente es muy profunda, y cada capítulo es un ejercicio de mente, de referencias y de maestría que te hacer dar lo mejor de ti y poner los cinco sentidos en el mismo. Por eso la he ido retrasando. Vi la primera temporada rápido y también la segunda, la tercera, me costó algo, y la cuarta la he ido alargando y alargando, hasta que ayer quedé conmocionado y rendido ante una de las mejores series que ha dado la televisión nunca. El último capítulo de la cuarta temporada es una obra de arte, y creo que no me excedo (incluso Nacho que no ve la serie, dejó de mirar su ordenador sin que yo le dijera nada y prestó atención a una de las escenas entre Tony Soprano y su mujer Carmela, que me erizó el pelo durante cinco minutos).

No me extraña, o no me extrañó, que Marías y Muñoz Molina estén de acuerdo en esta gran serie. Y ahora yo también lo estoy, y estoy deseando ver la siguiente temporada, y ahora, me está dando pena de que se acabe en la sexta, porque sé, que me voy a perder grandes momentos siguiendo a unos personajes que creo, que hasta ayer, no entendí del todo. Menos mal que nunca es tarde.


Comentarios

David ha dicho que…
Amador, vaya dos temas que me pones seguidos y yo sin tiempo...
Creo que en la película El cielo abierto Muñoz Molina hacía un pequeño papel buenísimo, de ciudadano demostrando que el ayuntamiento estaba contra él porque no paraban de hacer ruidos y molestarle con obras en la calle, presentando documentos y escritos. Pues podría haber interpretado perfectamente a Marías, que lo del ruido y lo del Ayuntamiento de Madrid lo lleva fatal. De hecho vive frente al ayuntamiento, en la Plaza de la Villa.
Amador Aranda ha dicho que…
Je, je. Es verdad, no me habia dado cuenta de ese detalle. Es que el Marías es más quejica, que no digo que no sea con razón, pero ...jeje. Yo a veces leo su articulo como, a ver de qué se queja hoy. Pero vamos, de buen rollo, que escribe muy bien los articulos.
Capitán Alatriste ha dicho que…
Sobre el fenómeno de ser fan de un escritor estoy de acuerdo contigo...Pero es más grave aún si el escritor al que idolatras falleció hace más de un siglo. Me pasa con Dumas, uno de mis favoritos.

De los contemporáneos soy fan de Alatriste, de un personaje, que esa es otra, ser fan de un personaje de novela de aventuras...friki total.

De los Soprano he visto la primera temporada y me ha parecido espectacular. Al principio me costaba mucho entenderla porque empecé a verla en versión original y tienen un acento durísimo, italianizado, y los diálogos como bien apuntas no son fáciles. Pero en cuanto te haces el oído es una serie para disfrutar. Pedazo de personaje Tony Soprano y pedazo de personaje Paulie. Paulie es uno de mis favoritos.

Por cierto Amador, puedes pasarme un email tuyo, que quiero comentarte algo en privado de tus relatos.

Gracias y saludos.
Amador Aranda ha dicho que…
A mí también me encanta Conrado, el tío mafioso de Soprano..me río mucho con él, y además me dá menos miedo que los demás, que son tremendos, jeje. Te doi un email que ya no uso mucho, luego cuando me escribas te doi el de verdad. beckethead_kane@yahoo.com
"un viaje a la luna" ha dicho que…
El unico que no me gustó mucho fue Beltenebros, bueno que no me gusto mucho... de los que he leido de Muñoz Molina es el que menos me gusta...
Amador Aranda ha dicho que…
Has cometido el error de leer mal a Muñoz Molina, jeje,es broma...bueno, no lo es tanto. Muñoz Molina tiene dos partes, una son sus primeras novelas, como Beltenebros, y el Invierno en Lisboa, y luego, todas las demás, que fue cuando su literatura dió un cambio radical. El jinete polaco es su punto de inflexión, y además, una de sus mejores novelas, junto con sefarad y plenilunio ( a mi gusto, claro). No te lo pienses, leelo, y ya luego me cuentas. El jinete polaco debería de ser de lectura obligada en la provincia de Jaén, para que no perdamos la memoria.
mykelangelo ha dicho que…
los soprano... a ver si me la pasas!

jejeje.

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