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Bandas sonoras.

Este fin de semana he estado de despedida de soltero. Excepto al novio, compañero de trabajo de Nacho, y a Carlos, no conocía a nadie. Miento, los conocía de oidas, a casi todos, o al grupo en concreto, ya que la mayoría de los que he conocido este fin de semana forman parte de los organizadores del festival de música de cine que se realiza desde hace unos años en Úbeda. Los que me conocen saben que me gusta mucho el cine, y que además suelo tener buena memoria para acordarme de los nombres de los directores, actores, a veces guionistas, y algun que otro director de fotografía que me gusta. Sin embago reconozco que soy un verdadero analfabeto en lo que se refiere a bandas sonoras, y que recuerdo como mucho quince nombres de compositores extranjeros(entre ellos mi admirado Nyman, eso sí), y con los dedos de la mano compositores nacionales. Y he llegado a la conclusión de por qué no escucho música de cine: porque cuando voy al cine casi nunca la escucho. Creo que la música debe acompañar a la historia, pero no debe ser la protagonista de la misma. La música es capar de emocionar, claro que sí, y lo hace, pero cuando se ve una película y te das cuenta de que le prestas más atención a la música que a lo que está pasando en la misma cinta, creo que quiere decir que la película está fallando y no te estás adentrando en la historia. No siempre pasa, claro que no. Hay muchos directores, y muchas músicas que son recordados y que han sabido jugar de forma magistral, haciendo que nos llevemos buenos recuerdos, tanto de las historias como de las melodías que las acompañan, e incluso, voy más lejos, hay algunos que han hecho de la música en personaje dentro de la misma película, como Wong Kar Wai en In the mood for love, y Michael Winterbottom en Wonderland, pero éstas sí, son las menos.
Habrá quien me dé la razón, habrá quién no...pero yo prefiero ver cine, y la música, si la escucho pues bien, y sino, pues tampoco pasa nada. Qué quereis que os diga, sigo siendo un popero, y prefiero escuchar el último disco de Wilco (que acaba de salir), a la última banda sonora de la película que vi ayer por la noche. Aunque como siempre, es cuestión de gustos.

www.bsospirit.com

Comentarios

combatientes70 ha dicho que…
Amador, hijo mío, que problemón a veces pienso que somos siameses, a parte de vecinos y amigos... me pasa lo mismo que a ti, las BSO me gustan dentro de la película... además, siempre he desconfiado de los que consumen BSO compulsivamente, son algo extraños y frikies... no sé... es como si se quedaran solo en la envoltura de la película, como si no profundizaran o no les pidiera nada más al cine... por eso como tú sigo prefiriendo el último disco de MIKA a una banda sonora...
vertigo ha dicho que…
Totalmente de acuerdo...

Respecto a Mika...
http://acvertigo.blogspot.com/2007/03/queen.html
Capitán Alatriste ha dicho que…
uff, a mí se me olvidan hasta los nombres de los actores, cuanto más de los compositores de bso....

Por cierto, enorme Marías, Corazón tan blanco me ha parecido un libro maravilloso. ¿Por dónde sigo?
David ha dicho que…
Me he colado con otra cuenta...
¿Y Nacho qué piensa de esto?
Algunas veces he hecho la prueba de comprarme algunas BSO y me han decepcionado.
Mis favoritas son:
Wonderland. obvia
Amelie. más obvia (quizá podría poner Goodbye Lenin)
Out of sight - David Holmes.
David ha dicho que…
Alatriste, yo seguiría por Mañana en la batalla... ¿Tú qué dices Amador?
mykelangelo ha dicho que…
sí, yo suscribo totalmente lo que dices amador. de hecho pienso que cuanto mejor es una banda sonora menos se nota en la película. en realidad la música de cine tiene ese propósito, es un instrumento más del director. algo parecido se podría decir de los efectos especiales.

cosa distinta es cuando la música cobra un protagonismo propio porque de algún modo así es requerido o porque es un personaje más de la historia (carretera perdida). o cuando una canción es parte importante del propio guión (mulholland drive). Caso aparte son los musicales, claro está. Es obvio que la música en este caso es el hilo conductor de gran parte de la puesta en escena.
Amador Aranda ha dicho que…
Si, yo creo que leí el segundo Mañana en la batalla piensa en mi, pero tampoco son malas opciones, todas las almas o el hombre sentimental.
No me había dado cuenta, Miguel Angel, de lo de los musicales, pero eso es otra cosa...claro está, es la misma base de la película, porque los diálogos son las mismas canciones.
Nacho ha dicho que…
Pues yo debo ser uno de esos "frikies" o uno de esos "extraños". De hecho, el primer momento en el que suele llamarme la atención un score es en el trailer de la peli (cuando no usan la música de otra peli para hacer el trailer, lo cual me joroba bastante).

Presto especial atención a la banda sonora cuando no hay diálogo y no sólo me quedo con la imagen (como hace la mayoría de la gente). Cuando no hay diálogo, la gente se fija en la imagen pero no presta atención a ese elemento capaz de transmitir sensaciones que es la música.

Según mykelangelo, "una buena banda sonora es la que no se nota en la película". ¿Qué utilidad puede tener entonces?. Yo creo que una banda sonora tiene que ser subliminal, pero no pretender sobrepasar al resto de los recursos. Sin embargo, todos los recursos narrativos y audiovisuales incorporados en el cine tienen que complementarse para crear un buen producto (todos tienen su dosis de importancia).

Para mí, un buen score es aquel que, después de haber visto una peli que te ha gustado, sales diciendo... "me ha encantado la película y quiero conseguir la música de esta película". Pero sin hacer más análisis de "¡qué trama más bien lograda!" ni "¡qué maravilla de metáforas!" ni nada de eso, de lo que no entiendo.

Tengo que reconocer que la música instrumental (y, en algunos casos, la música polifónica -sobre todo étnica-) consigue que reaccione sintiendo infinidad de cosas que completan mi relación con la historia de la película.

Por eso me gustan las bandas sonoras. Y, ojo que no digo, "¡las bandas sonoras son lo mejor!", para no crear polémica ni que me tachen de "friky", aunque piense que son un elemento importante.

Sólo digo que escuchar una banda sonora (sin ver la película) me hace recordar el momento que pasé viéndola y lo que sentí en ese momento (si fue buena). O, si me resultó "regularcilla", que fue lo que vi de bueno en ella.

Un saludo.
Chuspi ha dicho que…
Los bandasoneros no somos extraños!
Freakies, puede que hasta cierto punto... Pero es que viendo el panorama de la música actual, es un alivio que al menos en un estilo se conserven las formas.

blogs.hoycinema.com/unamusicadecine

Saludos
mykelangelo ha dicho que…
sí, nacho, quizás lo que tendría que haber dicho, es que se notase sólo como recurso narrativo, que acompañe a toda la escena, pero que no sea algo que sobresalga de la misma cobrando demasiado protagonismo. que te haga sentir pero sin prestarle demasiada atención.

en tu caso además la cosa es distinta porque tienes mucha afición y eso te hace que vayas predispuesto a escuchar atentamente la banda sonora. es lógico.
Amador Aranda ha dicho que…
Bueno Chuspi, lo de freaks es sólo una forma de hablar, no te enfades por eso, yo no estoy de acuerdo.
Lo que no entiendo muy bien es lo de las formas, realmente no sé a qué te refieres, si puedes intenta explicarlo, porque no creo que esté muy de acuerdo, ya que a mí el panorama de la música (no clásica, claro está) me parece muy rico y variado.
mykelangelo ha dicho que…
bien dicho

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