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American Baby


Me estoy leyendo El corazón helado, la última novela de Almudena Grandes, pero como tiene 900 páginas, y no lo tengo que devolverlo a ningún sitio porque me lo compré, pues he hecho un parón, y me he leído un libro de cuentos que me recomendó Noe, American Baby. No lo he podido leer completo, ya que lo he tenido que devolver a la biblioteca, intentaré comprármelo porque los tres cuentos que he leído me han sorprendido mucho.
No sé por qué, pero últimamente, todos los libros de cuentos que caen en mis manos están escritos por mujeres, y desde luego es casual, ya que yo sí que no distingo quién escribe los libros. Me explico; siempre que me intereso en una novela no miro si la ha escrito una mujer o un hombre, y la verdad, me parece un poco tonto que se hable de literatura fememina y de literatura masculina, porque yo, de verdad, que no las distingo. Es cierto que hay muchos más escritores que escritoras, así que puede que sea todo marketing, pero no sé, yo siempre he pensado que la sensibilidad no distingue de sexos, y que lo que consiguen al distinguirlos es que las diferencias sean mayores de lo que son...en fin, no sé. Lo peor es que también son a veces las mujeres escritoras las que provocan, y fomentan éste tipo de diferencias, Lucia Etxebarría siempre se ha caracterizado por escribir una literatura que parece que los hombres no vamos a entender, por éso casi todos sus lectores son mujeres...aunque cada cual puede venderse como le dé la gana, imagino. Menos mal que luego hay mujeres en la literatura como Almudena Grandes, Rosa Montero, Soledad Puértolas, Ana María Matute, o Elvira Lindo que escriben para ser leídas, sin dintinción del sexo que las lee.

Comentarios

David ha dicho que…
Hubo un tiempo en el que a Marías (siempre hay que hablar de él en este blog) le tachaban de escribir para mujeres... Eso para mí es un insulto, sobre todo si escribir para mujeres te equipara con L.... E........., que asco le tengo a esta petarda...
La literatura es literatura, sin más calificativos.
combatientes70 ha dicho que…
A mí me pasa como a ti no me gusta hacer diferencias... y petardos en todos sitios...
Amador Aranda ha dicho que…
La verdad es que lo la L.E. es tremendo. A mí, de todas formas, ni me caía bien ni mal, pero estuvo en las Cerezas cuando la contitución europea, y habló con Borrel, y la verdad, es que fue de vergúenza ajena, pero en fin. Petardos, la verdad, es que hay en todos sitios.
mykelangelo ha dicho que…
pobre muchacha, a mi no me parece tan petarda, a pesar de que conduzca maquinaria pesada...

los libros, como todo en estos tiempos, son un producto de marketing. es algo que hay que colocar en el mercado. el encontrar un 'target market' para un escritor o escritora que pueda coincidir, por ejemplo, con las mujeres, con los gays o con los sexadores de pollos no es más que encontrar un hueco de mercado para ese producto cultural.

todos recordaréis lo bien que se vendió la mónica yochillomásquenadie naranjo, con sus rumores de bollerismo y demás para triunfar en este país de mano del éxito entre los gays.

además, no creo que los hombres y las mujeres seamos distintos por naturaleza.
Amador Aranda ha dicho que…
El problema Miguel Angel, es que los buenos lectores saben cuando se les está vendiendo ése tipo de cosa, y por lo tanto, no las compran. Yo no compro libros gays que sean especialmente escritors para gays, porque me parecen malos, mal escritos y siguen un esteriotipo. No quiere decir que no haya buenos libros de personajes gays, pero no han sido escritos con ése propósito, sino con el propósito de contar una historia y de enamorar al lector con ella, no con la idea de ser consumida por gays. Creo, que al contrario de muchas artes, la buena literatura se juega en otras ligas diferentes.
mykelangelo ha dicho que…
sí, en el mundo de la literatura noy se da quizás tanto... o por lo menos no se nota tanto. no se venden tantos libros.

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