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Crítica de Cándida.


El viernes se fue el preestreno de Cándida en el teatro de Martos. El teatro estaba a rebosar, vamos, yo que soy asiduo al mismo, no lo había visto en mi vida asi, imagino que el día de la inauguración también se llenó.
Para quien no lo sepa todavía, Cándida Villar es una marteña que emigró a Madrid sobre los años 50. Allí, en Madrid, ha vivido durante todos estos años, limpiando casas y haciendo lo que le dejaban hacer. Creo que Candida limpiaba la casa de los padres de Guillermo Fesser, y éste, le ofreció ser la crítica de cine de su programa. Digamos que estos son los antecedentes, la película viene ahora.

Guillermo Fesser quiere mucho a Cándida, ésto es lo que queda más claro al acabar de ver la película. Le hace gracía, sus historias le hacen muchas gracia, y eso que ella las habrá contado millones de veces. La verdad, es que para los que hemos escuchado sus historias en la radio, éstas son realmente graciosas...pero cuidado, son graciosas contadas por ella, el cine es otra cosa. Fesser ha trasladado la vida de Cándida contaba por ella, ha intentado trasladar unas palabras y unas historias duras, crueles, pero que nos hacían reir. Sin embargo, como ya he dicho, el cine es otra cosa. Todos conocemos a alguién que cuenta anécdotas, que en palabras de otros serían una chorrada considerable, sin embargo en ellos son graciosas, dinámicas, divertidas. Éste es el gran fallo de la película, creer que contando esas historias nos vamos a reir sin que ellas no la cuente...

No todo es negativo, algunos gags hacen gracia, y Cándida es un gran personaje, que contado con un buen guión podría llegar mucho más lejos. También hay que admirar a Fesser, por embarcarse en un proyecto de este tipo, pero queda muy lejos la facultad y el talento que tiene su hermano Javier para la dirección y el montaje cinematográfico.

Lo mejor: Algunas de las frases de Cándida.

Lo peor: Que Fesser en el amor que tiene hacia Cándida, intente verderla como un ángel en la tierra...algo malo también tiene que tener.

Comentarios

Luisma ha dicho que…
Bueno, hola amador, hoy mismo he tenido conocmimiento de tu blog, habrá que seguirlo como buen marteño. Yo también estuve en el estreno y hay algo que no te he entendido. En la película ella misma cuenta sus gracias así que no pierde fuerza estos chistes, no entiendo porqué dices que es un gran fallo de la película.
Amador ha dicho que…
Hola Luis. Qué tal. Bueno, te contesto, asi rápido. A lo mejor es que no me he explicado muy bien, hice la crítica bastante rápida.
La verdad es que es todo mucho más lioso, pero tampoco me quería meter en camisas de once varas. Digamos que mí, pues las historias de Cándida, contadas por ella en la radio, por ejemplo, la del gitano, pues me hacían mucha gracia. Pero luego, al ver trasladada la escena en forma de secuencia en la película, pues me parece que tiene fuerza. Cuando yo la escuché la historia por primera vez, me reí con todo, como su hijo le robaba la tele, como luego le echaba valor (claro, ella con sus palabras es graciosa), y bueno, ya todo el final. Lo que me parece, es que pierde fuerza en el cine, cuando tiene con contarlo por imágenes, pues no es lo mismo. Tiene más gracia si te lo imaginas tú...claro está, Guillermo quiere contarlo, asi que...tiene que contarlo como pueda.
Bueno, espero haber solucionado tu duda, de todas formas, yo me reí mucho en el cine, pero me reí más con los chistes que con las escenas en sí. Un abrazo.
Nacho ha dicho que…
Lo único que yo puedo añadir es que yo lloré más que me reí. Esperaba una película la mar de graciosa y me encontré con una serie de historias crudas, algunas de las cuales me recordaron a casos cercanos.

Pero me gustó bastante. También por el hecho de ser mi primera premiere.

Feliz año.

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